La cadena de suministro tecnológica suma una nueva señal de tensión. Tras meses de presión en memorias, chips lógicos y componentes vinculados a infraestructura de inteligencia artificial, ahora son los componentes pasivos los que empiezan a mover ficha. Según una información publicada por TrendForce a partir de un reporte de Liberty Times, Murata Manufacturing aplicará a partir del 1 de abril de 2026 un ajuste de precios en varias familias de componentes clave, en un movimiento que puede acabar trasladando más costes a fabricantes de electrónica, automoción y equipamiento industrial.
No es un detalle menor. Murata no es un actor periférico del mercado, sino uno de los nombres más importantes del ecosistema global de pasivos y un proveedor muy presente en cadenas de suministro de alto valor añadido. Y aunque el ajuste conocido ahora no se centra directamente en todos los MLCC estándar del mercado, el contexto sí apunta a una tensión más amplia: la fuerte demanda de componentes de gama alta para servidores de IA, ASICs y sistemas energéticamente más exigentes está elevando la utilización de capacidad en los principales fabricantes asiáticos y empieza a contagiar precios en distintas categorías.
Qué productos suben y por qué importa
De acuerdo con la información recogida por TrendForce, las subidas de Murata afectarán desde el 1 de abril a Multilayer-type Chip Ferrite Beads, Multilayer-type Ferrite Power Inductors, Multilayer-type RF Inductors y Multilayer-type Common Mode Choke Coils. La explicación que se traslada en esa misma información es el encarecimiento de la plata, un material muy utilizado en múltiples sectores industriales y tecnológicos, con una demanda que ha ido creciendo por la expansión de la energía solar, el vehículo eléctrico, los semiconductores, los dispositivos de IA y el equipamiento médico.
Aunque el titular habla de Murata y de estas cuatro categorías concretas, el mercado lo interpreta como algo más amplio: una nueva vuelta de tuerca en el precio de los pasivos en un momento en que la presión sobre la electrónica avanzada sigue creciendo. De hecho, Bloomberg ya había adelantado en febrero que Murata había abierto discusiones internas para estudiar una subida de precios en sus MLCC de alto rendimiento utilizados en servidores de IA, con el propio presidente de la compañía, Norio Nakajima, reconociendo que estaban evaluando cuál era la “demanda real” de la IA antes de decidir el alcance de cualquier incremento.
Ese dato es importante porque enlaza directamente el anuncio conocido ahora con un fenómeno estructural: el cambio en la composición de la demanda tecnológica. Murata reconoce en su informe integrado que la demanda del sector de infraestructura IT, incluidos los servidores de IA, se ha disparado y que espera que se convierta en uno de sus grandes motores de crecimiento en los próximos años. La compañía afirma además que, dentro de su estrategia a medio plazo, quiere reforzar su posición precisamente en áreas como capacitores, inductores y sistemas de potencia para AI servers.
La IA empuja la gama alta mientras el consumo tradicional se enfría
La fotografía de mercado que describe TrendForce ayuda a entender mejor por qué estas subidas llegan ahora. En su análisis de febrero sobre el mercado MLCC, la firma sostiene que en 1Q26 se está produciendo una fuerte polarización: mientras los segmentos medios y bajos ligados a electrónica de consumo siguen débiles, la demanda de MLCC de alta gama repunta con fuerza por las inversiones en infraestructura de IA, especialmente en plataformas como NVIDIA GB200/300 y en el desarrollo agresivo de ASICs por parte de grandes proveedores cloud como AWS y Google.
Según ese mismo análisis, esa presión ha llevado a que Murata, Samsung Electro-Mechanics y Taiyo Yuden estén operando con niveles de utilización por encima del 80 % en sus líneas relevantes para la gama alta. TrendForce añade que Murata preveía un crecimiento de entre 20 % y 25 % trimestral en pedidos de MLCC de gama alta en el primer trimestre de 2026, suficiente para mantener sus líneas plenamente ocupadas.
La consecuencia práctica es clara: el mercado se está separando en dos velocidades. Por un lado, una parte del negocio tecnológico sigue lastrada por debilidad en smartphones, portátiles o productos de consumo más sensibles al precio. Por otro, la infraestructura de IA está absorbiendo componentes premium y tensando la disponibilidad de los fabricantes mejor posicionados en ese segmento. En ese entorno, las subidas de precio dejan de ser una anomalía y empiezan a parecer una reacción natural de la oferta.
Qué puede pasar ahora en el resto del sector
El mercado da por hecho que Murata no se moverá sola. TrendForce recoge que Samsung Electro-Mechanics también estaría preparando su primera ronda de subidas en abril, y que otros fabricantes de Taiwán y China podrían seguir el movimiento si el reajuste de Murata se consolida. Esa lectura encaja con el patrón habitual de los componentes pasivos: cuando un líder global empieza a trasladar costes y el equilibrio entre oferta y demanda es tenso, el resto de actores gana margen para revisar tarifas, sobre todo en las gamas donde la sustitución no es sencilla.
Para los fabricantes de producto final, esto puede traducirse en una presión adicional justo cuando ya lidian con costes más altos en memoria, almacenamiento, PCBs avanzadas y chips de IA. Y aunque el usuario final no siempre vea el impacto de forma inmediata, los márgenes sí lo notan rápido en categorías donde la lista de materiales se ha vuelto mucho más compleja y exigente energéticamente.
Ese es, probablemente, el gran mensaje de fondo. La IA no solo está encareciendo GPUs o grandes servidores. También está alterando el precio y la disponibilidad de piezas mucho menos visibles, pero igual de imprescindibles para que esos sistemas funcionen. Y cuando un proveedor como Murata mueve precios, el efecto rara vez se queda encerrado en una sola familia de componentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha anunciado exactamente Murata?
Según la información publicada por TrendForce citando a Liberty Times, Murata aplicará desde el 1 de abril de 2026 ajustes de precio en ferrite beads, inductores de potencia, inductores RF y common mode choke coils multicapa.
¿La subida afecta directamente a todos los MLCC?
No se ha comunicado así de forma pública en la información citada. Sin embargo, Bloomberg ya informó en febrero de que Murata estudiaba subidas también en MLCC de alto rendimiento ligados a servidores de IA, lo que sitúa el anuncio actual dentro de una tensión más amplia del mercado de pasivos.
¿Por qué están subiendo estos componentes?
La razón inmediata señalada es el encarecimiento de la plata, pero el contexto de fondo es la fuerte demanda de componentes avanzados para infraestructura de IA, automoción electrificada y otras aplicaciones industriales.
¿Qué relación tiene esto con los servidores de IA?
TrendForce afirma que la demanda de MLCC de gama alta sigue muy fuerte por las inversiones en servidores GB200/300 de NVIDIA y en ASICs de grandes CSP como AWS y Google, lo que ha elevado la utilización de capacidad en los grandes proveedores japoneses y coreanos.
vía: Liberty times