El mapa tecnológico mundial continúa reconfigurándose. Dos de los gigantes más influyentes del sector, Microsoft e IBM, han comenzado a reducir su presencia en China, en una maniobra que refleja el impacto creciente de la tensión geopolítica entre Estados Unidos y el país asiático, especialmente en sectores como la inteligencia artificial, el cloud computing y el desarrollo de semiconductores.
Microsoft cierra su laboratorio de IA e IoT en Shanghái
Según ha informado el South China Morning Post, Microsoft ha cerrado discretamente su laboratorio IoT & AI Insider Lab en Shanghái, un centro emblemático fundado en 2019 en la zona tecnológica de Zhangjiang. Este laboratorio, orientado a potenciar el ecosistema local de startups en inteligencia artificial e Internet de las Cosas, fue clave en el desarrollo de más de 50 empresas emergentes, logrando más de 1.300 millones de dólares en inversión y formando a unos 10.000 profesionales del sector.
El cierre se habría producido en enero o febrero de 2025. La sede está ahora vacía, y Microsoft no ha emitido ningún comunicado oficial. No obstante, la decisión coincide con el ofrecimiento que la compañía hizo en 2024 a cerca de 800 empleados de sus divisiones de IA y cloud computing en China para reubicarse en otras regiones, ante las crecientes limitaciones impuestas por Washington al sector tecnológico chino.
Brad Smith, presidente de Microsoft, ya apuntó en su momento que China apenas representa un 1,5% de los ingresos globales de la firma, lo que podría justificar una retirada estratégica ante los riesgos regulatorios y de seguridad.
IBM también reduce operaciones tras 32 años de I+D en China
Por su parte, IBM ha cerrado oficialmente su división de investigación y desarrollo en China, tras más de tres décadas de actividad. Según el medio económico YiCai Global, la compañía ha justificado la decisión en el marco de una reestructuración global orientada a la eficiencia y la concentración de recursos.
Aunque la firma mantiene su filial IBM (China) Company Limited para operaciones comerciales, la clausura de sus centros de I+D —que incluyó la supresión de unos 1.600 puestos de trabajo en 2024— marca un punto de inflexión en su estrategia. IBM ha señalado que seguirá apostando por servicios de consultoría, nube híbrida e inteligencia artificial, aunque con un enfoque menos dependiente de su presencia física en territorio chino.
A esta retirada se suma la noticia de recortes globales en IBM que podrían afectar a 9.000 empleados, con movimientos de deslocalización hacia India, según información publicada por The Register.
Una desglobalización tecnológica en curso
Estos movimientos no pueden interpretarse como casos aislados. Desde hace años, el sector tecnológico viene atravesando un proceso de fragmentación geopolítica, con el control de la inteligencia artificial, la nube y los semiconductores como ejes de fricción.
Mientras EE.UU. impone sanciones, controles de exportación y restricciones de acceso a chips avanzados por parte de China, el país asiático redobla su apuesta por la autosuficiencia tecnológica y la sustitución de tecnología extranjera por desarrollos propios.
Compañías como Microsoft e IBM, con una fuerte base occidental, se ven cada vez más presionadas a decidir entre mantener una presencia en China o alinearse con las directrices regulatorias de EE.UU. y la UE.
¿Qué implica esto para la industria?
Para el ecosistema tecnológico global, esta tendencia representa un giro hacia entornos de innovación más regionalizados, con menos interoperabilidad y más duplicación de esfuerzos. También implica que los hubs tradicionales de I+D pueden migrar hacia mercados emergentes o aliados estratégicos, como India, Vietnam o Europa del Este.
En el corto plazo, esta transición podría ralentizar el desarrollo de estándares globales y encarecer los costes de producción e integración tecnológica. En el largo plazo, podría redefinir completamente el liderazgo tecnológico a nivel mundial.
Fuente: Noticias inteligencia artificial