Madrid quiere ser gran hub de data centers, pero la red marca el límite

Madrid se ha consolidado como el principal mercado de centros de datos de España, pero su gran cuello de botella ya no está en la demanda ni en el interés inversor, sino en algo mucho más básico: la potencia disponible y la capacidad real de la red eléctrica para acompañar el crecimiento. El sector vive una paradoja cada vez más visible. Hay proyectos, capital y apetito de mercado, pero entre el anuncio de una inversión y su materialización efectiva se abre un recorrido largo, técnico y muchas veces incierto, donde el acceso y la conexión eléctrica pesan tanto como el suelo, la financiación o el cliente final.

La fotografía actual explica bien esa tensión. Según SpainDC, Madrid cerró 2024 con 194,5 MW IT instalados, una cifra que encaja con la idea de que la región ya ronda los 200 MW operativos y sigue siendo, con diferencia, el principal núcleo español del sector. Cushman & Wakefield, por su parte, elevaba en marzo de 2025 el mercado madrileño a 538 MW si se suman capacidad operativa, en construcción y en planificación. Es decir, Madrid ya no es un mercado emergente, pero tampoco está todavía en la liga de los grandes polos europeos.

Ahí está el gran contraste. CBRE señalaba en 2025 que Londres era el único mercado europeo con más de 1 GW de capacidad operativa, y que Frankfurt se convirtió en el segundo gran mercado europeo en superar ese umbral en el segundo trimestre de 2025. Frente a eso, Madrid tiene potencial evidente, pero parte todavía de una escala claramente inferior. La distancia no invalida su crecimiento, pero sí obliga a rebajar parte de la euforia que acompaña a muchos anuncios.

Mucha inversión potencial, pero no toda llegará a ejecutarse

La ambición del mercado español sigue siendo enorme. SpainDC estima que la inversión en centros de datos en España podría alcanzar 66.900 millones de euros hasta 2030 y que la potencia IT instalada en centros comerciales podría crecer hasta 2.537 MW en ese horizonte. Dentro de esa expansión, Madrid sigue siendo la gran referencia nacional, pero cada vez está más claro que no todos los proyectos anunciados llegarán a buen puerto ni lo harán al ritmo inicialmente previsto.

Los datos de pipeline muestran por qué. Colliers situó a Madrid a finales de 2025 como el mercado líder de la península en capacidad prevista, con 244 MW IT programados para entrar en servicio hasta 2027 y otros 1.028 MW IT en proyectos anunciados. Esa cifra revela un potencial enorme, pero también sugiere un problema evidente: entre la capacidad hoy operativa y la capacidad simplemente anunciada hay un salto enorme, y no todo ese salto depende de la construcción del edificio.

De hecho, varias referencias del sector llevan meses apuntando a lo mismo: el factor decisivo ya no es solo encontrar suelo o cliente, sino asegurar energía y tiempo. En un análisis de finales de 2025, Iberian Property recogía la visión de Schneider Electric de que el tiempo y la energía se han convertido en los dos criterios decisivos para evaluar proyectos de centros de datos en España. Dicho de otra forma: la oportunidad existe, pero el cuello de botella se ha desplazado a la red y al calendario real de acceso.

El atasco llega antes de empezar a construir

El problema central es que el verdadero retraso suele producirse antes de que arranque la obra. Una vez resueltos potencia, permisos, subestación y conexión, el desarrollo físico de un data center puede avanzar con bastante más previsibilidad. El atasco aparece antes: permisos de acceso y conexión, refuerzos de red, coordinación entre transporte y distribución, tramitación urbanística, subestaciones, equipos y autorizaciones cruzadas. Ese tramo previo es el que está introduciendo más fricción en muchos proyectos.

La propia regulación ha tenido que reaccionar ante esa presión. La CNMC fijó el 20 de febrero de 2026 como fecha para la publicación de los nuevos mapas de capacidad de acceso de la demanda en transporte, precisamente para dar más transparencia a un mercado cada vez más tensionado por industria, electrificación y centros de datos. Ese mismo día, Red Eléctrica informó de que desde 2022 se habían otorgado 11,8 GW de capacidad de acceso para nueva demanda en la red de transporte que todavía no habían entrado en servicio, dentro de un total de 19 GW de permisos de demanda concedidos. Esa cifra explica bien la distancia entre permiso concedido y proyecto realmente operativo.

Ese retraso administrativo y técnico no es una cuestión menor. Si una parte relevante de la nueva demanda ya tiene acceso concedido pero no está conectada ni en operación, la foto real del mercado se vuelve mucho más compleja. Sobre el papel hay potencia comprometida; en la práctica, el ritmo de materialización sigue siendo mucho más lento de lo que el sector necesitaría para absorber la ola de inversión ligada a cloud e Inteligencia Artificial.

Madrid ya tiene base, pero necesita red para convertirse en gran hub

La Comunidad de Madrid cuenta con una ventaja clara: es el principal mercado español, tiene conectividad, proximidad empresarial, densidad digital y una base de operadores ya instalada. Además, proyectos como el de Iberdrola y Echelon en el sur de Madrid muestran que hay desarrollos de gran tamaño buscando escalar el mercado. Strategic Energy Europe señalaba en enero de 2026 que ese proyecto contaba ya con 144 MW operativos, 230 MW de conexión garantizada y potencial de expansión hasta 500 MW. Ese tipo de desarrollos confirma que Madrid puede crecer mucho más.

Pero la clave no está solo en el número de proyectos, sino en la capacidad del sistema para acompañarlos. Si Madrid quiere acercarse a los grandes hubs europeos, no basta con atraer operadores y fondos. Necesita red, interconexión, capacidad de evacuación, subestaciones y certidumbre regulatoria. Y eso requiere años, coordinación entre organismos y un enfoque de infraestructura país, no solo de mercado inmobiliario o digital.

Por eso, el gran límite del hub madrileño hoy no es la falta de interés, sino la potencia disponible y el tiempo necesario para convertir un proyecto anunciado en un activo en producción. Si esa capa de red acompaña, Madrid puede multiplicar su peso y atraer una parte mucho mayor de la economía vinculada a la IA, al cloud y a la infraestructura crítica. Si no lo hace, una parte relevante de las inversiones se quedará en el papel o migrará hacia otros mercados con más capacidad de conexión y menos incertidumbre en el time to market.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta capacidad de data centers tiene hoy Madrid?
SpainDC situó a Madrid en 194,5 MW IT instalados en 2024, mientras Cushman & Wakefield elevó el mercado a 538 MW si se suman capacidad operativa, en construcción y en planificación.

¿Por qué se dice que la red eléctrica es el gran cuello de botella?
Porque, según Red Eléctrica, desde 2022 se han concedido 11,8 GW de capacidad de acceso para nueva demanda en transporte que aún no han entrado en servicio. Eso muestra que entre el permiso y la operación real sigue habiendo fuertes retrasos.

¿Está Madrid ya al nivel de Londres o Frankfurt?
No. Londres superó 1 GW de capacidad operativa y Frankfurt también rebasó ese umbral en 2025. Madrid sigue creciendo, pero aún está claramente por debajo de esos grandes hubs europeos.

¿Cuánto puede crecer Madrid en los próximos años?
Colliers calcula 244 MW IT programados para entrar en servicio hasta 2027 y 1.028 MW IT en proyectos anunciados. El potencial es alto, pero su ejecución dependerá en gran medida de la capacidad de la red y de los plazos regulatorios.

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