La fiebre mundial por la Inteligencia Artificial no solo está tensando el mercado de GPUs, memoria o chips avanzados. Ahora también ha llegado a un componente que muchos daban por “maduro” y estable: los discos duros. Western Digital, uno de los mayores fabricantes del mundo, ha reconocido ante inversores que prácticamente ha agotado su capacidad de producción de HDD para todo el año natural 2026, un mensaje que anticipa más presión sobre precios y plazos de entrega en la industria del almacenamiento.
La declaración, realizada durante la conferencia de resultados del segundo trimestre fiscal de 2026, dibuja un escenario muy claro: los grandes clientes empresariales —en especial los operadores de nube y los hiperescalares— están cerrando acuerdos de compra con varios años de antelación para asegurarse suministro. En palabras del consejero delegado de Western Digital, Irving Tan, la compañía está “prácticamente agotada para el año natural 2026” y ya cuenta con pedidos firmes con sus siete principales clientes. Además, ha formalizado acuerdos de suministro a largo plazo (LTAs) con dos clientes para 2027 y con otro para 2028, con compromisos que combinan volumen medido en exabytes y precio.
Detrás de esa frase hay un cambio profundo en el mercado: el almacenamiento, tradicionalmente una parte “predecible” del centro de datos, se está convirtiendo en una pieza estratégica. Las plataformas de Inteligencia Artificial necesitan datos masivos para entrenar y ajustar modelos, y también generan una nueva ola de información en producción: registros de inferencia, telemetría, datasets procesados, copias de seguridad, repositorios internos y grandes lagos de datos listos para reentrenamientos. En ese mundo, el HDD sigue siendo difícil de reemplazar cuando el objetivo es almacenar cantidades inmensas al menor coste posible.
El giro hacia la nube: 89 % del negocio ya es “cloud”
Los números de la propia Western Digital ayudan a entender por qué el fabricante está volcando su enfoque en el cliente empresarial. En su segundo trimestre fiscal de 2026, la compañía reportó ingresos de 3.020 millones de dólares, un 25 % más interanual, y un margen bruto no GAAP del 46,1 %. En ese periodo, el segmento “cloud” aportó alrededor del 89 % de los ingresos, mientras que el negocio de consumo se redujo a aproximadamente un 5 % (con el cliente tradicional ocupando el porcentaje restante en torno a un dígito). Dicho de otra forma: la balanza ya se ha inclinado casi por completo hacia el centro de datos.
Esa concentración no es casual. Western Digital es hoy, tras la separación planificada de su negocio de memoria flash en 2025, un actor centrado en el mundo del HDD. Y en plena expansión de centros de datos para IA, la prioridad pasa por atender a quienes compran por exabytes y firman compromisos multianuales. La compañía también destacó entregas de 215 exabytes en el trimestre, una cifra que ilustra el tamaño real de la demanda actual.
Por qué la IA “devora” discos duros (y por qué no basta con SSD)
Para el público general, puede resultar contraintuitivo que, en 2026, la escasez la marque un producto con décadas de historia. Pero el razonamiento industrial es bastante simple: incluso en un ecosistema lleno de unidades SSD ultrarrápidas, los HDD siguen ofreciendo una relación capacidad/precio muy superior en ciertos usos. Los grandes proveedores de servicios cloud suelen combinar capas: SSD para rendimiento, y HDD para almacenamiento masivo, datos “cálidos” o “fríos”, backups y retención.
La Inteligencia Artificial acelera esa necesidad por dos vías. Primero, obliga a conservar enormes colecciones de datos —muchas veces redundantes, versionadas y con trazabilidad— para auditorías, mejoras y reentrenamientos. Segundo, incrementa el volumen de datos derivados: resultados, registros de calidad, datasets refinados, y material de observabilidad que se guarda por periodos cada vez más largos. Cuando el almacenamiento se mide en exabytes, cualquier cambio en disponibilidad se nota rápido.
Señales de tensión: acuerdos a varios años y efecto dominó en precios
Que un fabricante anuncie que está “vendido” a un año vista no es una anécdota: es una señal de que el mercado está trabajando con previsiones cerradas y contratos largos, algo típico cuando hay riesgo de cuello de botella. En ese contexto, la amenaza no es solo “no encontrar” unidades, sino que el sector tienda a renegociar precios y prioridades: primero los grandes contratos, después el resto del canal.
Varios analistas y medios especializados ya apuntan a un escenario de subidas, especialmente si la demanda de centros de datos sigue creciendo al ritmo actual. El patrón es conocido: cuando el suministro se asigna por contrato, el mercado de consumo —más sensible a precio y menos estable en volumen— suele ser el que paga antes la tensión. Además, si se encarece el almacenamiento para los grandes proveedores de nube, parte de ese coste puede trasladarse, directa o indirectamente, a servicios empresariales que dependen de retención masiva de datos.
Y Western Digital no está sola. En paralelo, competidores como Seagate también han descrito un panorama de capacidad muy comprometida, con asignaciones cerradas para 2026 y conversaciones que ya miran a 2027 y 2028. El mensaje conjunto es nítido: el almacenamiento “barato e infinito” deja de ser una suposición cómoda justo cuando la IA lo necesita más que nunca.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la Inteligencia Artificial está disparando la demanda de discos duros en centros de datos?
Porque la IA necesita almacenar y reutilizar cantidades masivas de datos: datasets de entrenamiento, versiones procesadas, copias de seguridad, lagos de datos, y también registros generados en producción (inferencias, trazas, telemetría). Para volúmenes en exabytes, el HDD sigue siendo una de las opciones más rentables.
¿Qué significa que Western Digital esté “agotada” para el año natural 2026?
Significa que, según su dirección, la capacidad de fabricación de HDD prevista para 2026 ya está comprometida en pedidos y acuerdos con grandes clientes. En la práctica, puede traducirse en menos flexibilidad para atender picos de demanda fuera de contrato y en un mercado más propenso a subidas de precios o plazos largos.
¿Podrían subir los precios de los discos duros para consumidores en 2026?
Es un riesgo real cuando la capacidad se asigna primero a contratos empresariales. Si la oferta disponible para canal minorista se estrecha o se encarece el suministro, el consumidor puede notarlo en precios, disponibilidad o menor variedad de modelos en determinados momentos.
¿Qué son los acuerdos LTAs y por qué importan en el mercado de HDD para la nube?
Los LTAs (acuerdos a largo plazo) son contratos multianuales donde se fijan compromisos de volumen —a menudo medidos en exabytes— y condiciones comerciales. Importan porque aseguran suministro en un mercado tensionado y, al mismo tiempo, pueden dejar menos capacidad “libre” para el resto del mercado.
vía: wccftech