Loongson 3B6000: el salto chino en CPUs de PC existe, pero aún no derriba a Intel y AMD

Durante años, la idea más repetida en el sector era simple: si Estados Unidos cerraba el grifo de chips avanzados y de parte de la maquinaria crítica a China, el país quedaría condenado a “jugar en otra liga”, con procesadores domésticos lentos y poco competitivos. El escenario, sin embargo, se ha vuelto más incómodo para Occidente: Pekín ha acelerado inversiones, ha empujado a sus empresas a construir alternativas y, de vez en cuando, aparecen señales de progreso real. Una de ellas llega ahora desde el terreno más cotidiano —el PC— con los primeros análisis públicos del Loongson 3B6000, un procesador de 12 núcleos que intenta demostrar que la informática “made in China” no se limita al low cost ni a la electrónica de consumo.

El contexto importa. Las restricciones estadounidenses sobre semiconductores avanzados y tecnologías asociadas, activas desde octubre de 2.022 y endurecidas en años posteriores, han presionado a China para reducir dependencia externa en computación de alto rendimiento. Esa tensión también se ha filtrado al debate público con hitos mediáticos como DeepSeek-R1, que en 2.025 alimentó la narrativa de un salto chino en modelos de Inteligencia Artificial y llegó a sacudir al mercado: el anuncio desencadenó una oleada de ventas en valores ligados a la IA y golpeó a NVIDIA en una sesión especialmente dura, según recogieron agencias y medios financieros.

Pero una cosa es la carrera de los modelos y otra, más lenta y más cara, es la carrera del hardware generalista. Ahí entra Loongson, uno de los nombres históricos de la industria china de CPUs, que lleva años evolucionando desde diseños previos y una estrategia de independencia tecnológica basada en su propia arquitectura. El 3B6000 no es un chip x86 al estilo Intel o AMD: se apoya en LoongArch, un conjunto de instrucciones propio que obliga a recorrer un camino más empinado en compatibilidad, compiladores, bibliotecas y optimizaciones. En otras palabras: no basta con tener “más núcleos”; hay que tener un ecosistema que exprima esos núcleos.

Lo que dicen los benchmarks: mejor que una “Raspberry Pi con esteroides”, lejos de un PC moderno

Las pruebas que han encendido el debate provienen de una batería extensa de benchmarks en Linux. El banco de pruebas del Loongson 3B6000 se montó con 64 GB de DDR4 a 3.200 MT/s y un SSD NVMe Samsung 980 Pro de 2 TB, precisamente para eliminar cuellos de botella ajenos a la CPU. La comparación incluyó procesadores actuales de AMD (Zen 5, como el Ryzen 5 9600X) e Intel (Arrow Lake, como los Core Ultra 200K), además de una Raspberry Pi 500+.

El resultado global es bastante nítido: el Loongson 3B6000 mejora con claridad a la Raspberry Pi 500+, pero queda muy por detrás de cualquier CPU moderna de AMD o Intel en la mayoría de escenarios. En el promedio geométrico de la batería —una forma de resumir docenas de pruebas sin que una sola domine el marcador— el 3B6000 aparece en la parte baja de la tabla con 248 puntos, frente a los 102 puntos de la Raspberry Pi 500+ (aproximadamente 2,5 veces menos), pero también muy lejos de los 775 puntos del Ryzen 5 9600X o los 824 puntos del Core Ultra 5 245K. En la cima del listado, un Ryzen 9 9950X3D alcanzó 1.352 puntos en ese mismo resumen.

Cuando se baja al detalle, el patrón se repite con matices interesantes. En compilación, un terreno muy real para desarrolladores, el 3B6000 firma 65,85 segundos en Timed Erlang/OTP, por delante de los 163,23 segundos de la Raspberry Pi 500+, pero lejos de los 24,37 segundos del Ryzen 5 9600X. En Timed PHP, la distancia se mantiene: 125 segundos para el Loongson, frente a 440 segundos en la Raspberry y 54 segundos en el 9600X.

Y luego llega la parte que explica por qué estos chips aún no “compiten” en el sentido occidental del término. En cargas de trabajo con optimizaciones muy agresivas para x86_64 —especialmente con extensiones vectoriales como AVX-512 en AMD y rutas de ensamblador pulidas durante años— el Loongson sufre. En codificación de vídeo con x265, por ejemplo, se describe un rendimiento hasta 10 veces inferior al Ryzen 5 9600X en las pruebas publicadas. No es solo una cuestión de potencia bruta: es una cuestión de madurez del software, de bibliotecas y de años de micro-optimización sobre una arquitectura concreta.

Las “sorpresas” que matizan el relato

Si el 3B6000 fuese simplemente “lento”, el caso se cerraría rápido. Lo llamativo es que hay pruebas donde sí aparece una señal de competitividad puntual.

En C-Ray 2.0, un ray tracer clásico, el Loongson 3B6000 llegó a igualar al Ryzen 5 9600X. Es una comparación incómoda: el chip chino duplica núcleos (12 frente a 6), pero aun así el empate es relevante porque muestra que, cuando el código es relativamente portable y la carga escala bien en hilos, el procesador no se hunde y puede defenderse.

También hay resultados llamativos en Quicksilver, donde el 3B6000 se situó al nivel de un Core Ultra 9 285K en la prueba citada, y en BYTE UnixBench 6.0.0, donde quedó cerca del Ryzen 5 9600X. Son “islas” dentro de un mar de benchmarks desfavorables, pero sirven para entender el mensaje de Loongson: el chip no es un juguete; es un intento serio de construir una plataforma de PC soberana, aunque hoy resulte desigual.

Por qué ocurre: frecuencia, memoria DDR4 y el “peaje” de una ISA propia

Parte de la explicación es física: según análisis técnicos divulgados tras las pruebas, el Loongson 3B6000 opera en torno a 2,5 GHz, una cifra que queda muy por debajo de los relojes habituales (y los picos) en CPUs modernas de escritorio de Intel y AMD. Y, además, la plataforma probada se apoya en DDR4-3.200, cuando el mercado de PCs actuales empuja DDR5 con anchos de banda superiores.

Pero el factor decisivo es el software. Intel y AMD llevan décadas acumulando optimizaciones para x86 en compiladores, runtimes y bibliotecas. Muchas cargas “industriales” (desde multimedia a cifrado) están llenas de rutas específicas para x86_64. LoongArch, por definición, parte con desventaja: necesita tiempo, comunidad, herramientas y volumen de mercado para que esas optimizaciones aparezcan.

La propia configuración del sistema y el hardware acompañante muestran que no se trata de una plataforma “de consumo” al uso. La placa mencionada en las pruebas tiene dos ranuras DDR4 y recomendaciones concretas de memoria ECC registrada; y, en general, el ecosistema de compra fuera de China sigue siendo limitado. También queda un vacío importante para analistas energéticos: en Linux no había soporte para medir consumo de CPU con la misma precisión que en plataformas modernas de AMD e Intel, lo que impide comparar eficiencia de manera rigurosa.

¿Pueden competir contra Occidente? Depende de la definición de “competir”

Si “competir” significa plantar cara en rendimiento bruto, eficiencia por vatio y compatibilidad para el usuario de PC medio —gaming, creación de contenido, estaciones de trabajo, software comercial—, la respuesta hoy es no. En la mayoría de pruebas, el 3B6000 queda por debajo incluso de CPUs de gama media actuales, pese a contar con 12 núcleos.

Pero si “competir” significa otra cosa —construir una alternativa viable para un mercado interno enorme, reducir dependencia estratégica y sostener una cadena industrial propia—, entonces el 3B6000 sí encaja como una pieza relevante. China, en este tablero, no necesita ganar “el benchmark de YouTube” para considerar la jugada un éxito: le basta con que la plataforma sea suficientemente útil, escalable y controlable.

Y ahí está la clave: el Loongson 3B6000 no parece el chip que tumbe a Intel y AMD en el escritorio, pero sí un recordatorio de que la brecha tecnológica puede reducirse con inversión sostenida… aunque el rendimiento final dependa tanto del silicio como del software que lo acompaña.


Preguntas frecuentes

¿Qué es LoongArch y por qué complica la comparación con Intel y AMD?
LoongArch es una arquitectura de instrucciones propia. Al no ser x86_64, no hereda décadas de optimizaciones y compatibilidad directa con software compilado para PCs occidentales, lo que afecta a rendimiento real y a disponibilidad de aplicaciones.

¿Para qué tipo de usos tiene sentido una CPU como la Loongson 3B6000?
Sobre todo para entornos que priorizan soberanía tecnológica, despliegues controlados, software compilado específicamente para la plataforma y cargas de trabajo donde el ecosistema (no solo la potencia) sea un requisito estratégico.

¿Por qué en x265 o ciertas librerías el rendimiento cae tanto?
Porque muchas herramientas populares incluyen optimizaciones específicas para x86 (y extensiones vectoriales avanzadas). En arquitecturas menos comunes, esas rutas no existen o están menos maduras, y el rendimiento depende de implementaciones más genéricas.

¿Qué tendría que pasar para que Loongson se acerque al rendimiento de un PC moderno?
Además de mejoras de microarquitectura y frecuencia, necesita que el ecosistema LoongArch gane volumen: compiladores, bibliotecas optimizadas, kernels y distribuciones más pulidos y, sobre todo, adopción suficiente para justificar años de trabajo en optimización.

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