El kernel de Linux ha empezado a mover, esta vez de forma visible, una de esas piezas que parecían intocables por pura inercia histórica: el soporte para los Intel 486 y sus derivados más directos. La señal ya no llega solo en forma de debate, sino también en código. En la rama tip/master se han eliminado las opciones M486SX, M486 y MELAN del Kconfig de x86, además de referencias asociadas en la configuración de compilación, lo que convierte la retirada en algo más que una idea lanzada al aire.
No significa que el soporte al 486 haya desaparecido por completo de la noche a la mañana en la rama estable, pero sí que el proceso ya ha comenzado de verdad. Y, sobre todo, confirma que Linux vuelve a hacer algo que no ocurre todos los años: dejar atrás una familia histórica de CPU x86. La referencia anterior más clara en este terreno fue la eliminación del soporte para los 386, que quedó fuera del kernel principal en Linux 3.8, lanzado el 18 de febrero de 2013.
Menos nostalgia y más mantenimiento
La razón no es sentimental, sino puramente práctica. En abril de 2025, Ingo Molnar publicó una RFC para retirar soporte a CPU x86 antiguas sin TSC y sin CX8, citando además una frase muy directa de Linus Torvalds: “There’s zero real reason” para seguir gastando esfuerzo de desarrollo en ese tipo de compatibilidad. En esa misma RFC, Molnar explicaba que la arquitectura x86-32 aún arrastraba mecanismos de emulación y compatibilidad complejos para procesadores “ancient” que prácticamente nadie usa con kernels modernos, y cuantificaba la limpieza potencial en 14.683 líneas eliminadas.

Ese contexto ayuda a entender por qué el 486 ha vuelto a la conversación en 2026. La RFC de 2025 no se limitaba al i486: también proponía endurecer los mínimos del kernel en x86 para exigir TSC y la instrucción CX8, lo que afectaría a parte de los i586 más tempranos y a otros restos históricos del árbol x86. Pero una cosa es una RFC y otra una retirada ya encarrilada. En las fuentes revisadas, el único recorte x86 totalmente consolidado en los últimos años es el del 386; el del 486 ya ha dado el salto a ramas activas de desarrollo, mientras que la limpieza más amplia sobre ciertos i586 antiguos sigue apareciendo como propuesta, no como retirada ya cerrada en una versión final.
Tabla de soportes x86 antiguos retirados o en retirada en Linux
La tabla de abajo es deliberadamente corta. No porque no haya mucho hardware viejo en el árbol del kernel, sino porque, si se habla con rigor y solo de CPU x86 antiguas, las retiradas claramente documentadas son pocas: una ya consumada, otra ya en marcha y una tercera todavía en fase de propuesta.
| Soporte de CPU x86 | Estado real | Fecha clave | Versión del kernel | Qué pasará después | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| Intel 80386 / 386-class | Retirado | 11 de diciembre de 2012 se pidió el pull para “nuke 386”; Linux 3.8 se lanzó el 18 de febrero de 2013 | Linux 3.8 | No hay ningún plan de vuelta documentado en las fuentes revisadas | |
Intel i486 / 486SX-DX y AMD Elan (M486SX, M486, MELAN) | En retirada | 6 de abril de 2026 ya aparece en tip/master la eliminación de esas opciones y de sus flags de compilación | Apunta a Linux 7.1 | Phoronix señala que, si entra en 7.1, después podrá vaciarse el resto del código específico de i486 en series posteriores | |
| i586 muy tempranos sin TSC/CX8 y derivados antiguos | Solo propuesto | a determinar. | Sin versión final asignada | La RFC buscaba exigir TSC y CX8 como mínimo en x86-32; en las fuentes revisadas sigue figurando como RFC, no como cambio ya fusionado |
La consecuencia práctica para quien conserve una máquina 486 es bastante clara. A corto plazo, la mejor opción seguirá siendo quedarse en kernels ya existentes, especialmente ramas LTS antiguas, porque el kernel ascendente empieza a cerrar esa puerta. Phoronix subraya además que no tiene constancia de distribuciones actuales que sigan entregando kernels modernos con soporte i486, lo que refuerza la idea de que el mantenimiento de esa compatibilidad ya era, en gran medida, una carga simbólica más que una necesidad real del ecosistema.

También conviene leer la noticia en su justa medida. Para el usuario normal, para estaciones de trabajo actuales o para servidores modernos, este cambio no altera nada. No se trata de un giro en la dirección de Linux, sino de una limpieza quirúrgica en una zona muy concreta del legado x86. Pero para la historia del kernel sí tiene peso: demuestra que incluso un proyecto tan conservador con la compatibilidad como Linux acaba trazando una línea cuando el coste de mantener hardware histórico supera claramente su utilidad práctica.
Y hay un matiz importante más. En las fuentes revisadas no aparece, a día de hoy, un plan aprobado para retirar otros soportes x86 clásicos más allá de este proceso del i486 y de la RFC que afectaría a ciertos i586 sin TSC/CX8. Dicho de otro modo: sí, hay conversación sobre seguir simplificando x86-32; no, todavía no hay una cascada oficial de retiradas confirmadas más allá de lo ya descrito. Ese es precisamente el motivo por el que la tabla no intenta inflarse con nombres dudosos ni con recortes que aún no han pasado de la fase de discusión.