El gasto mundial en tecnologías de la información alcanzará previsiblemente los 6,37 billones de dólares en 2026, un 14,2 % más que el año anterior, según la última estimación de Gartner. El crecimiento estará muy concentrado en la infraestructura necesaria para desarrollar y ejecutar inteligencia artificial: los sistemas para centros de datos aumentarán un 62,5 % y la infraestructura como servicio, conocida como IaaS, avanzará un 29,3 %.
Las claves del gasto tecnológico mundial en 20 segundos
- Gartner eleva a 6,37 billones de dólares su previsión de gasto tecnológico para 2026.
- Los sistemas para centros de datos crecerán un 62,5 %, hasta 822.000 millones.
- El gasto en IaaS alcanzará 287.000 millones, un 29,3 % más.
- Software, dispositivos y servicios seguirán creciendo, pero a ritmos bastante inferiores.
- La inversión se concentra en servidores para IA, nube y capacidad de cálculo.
La nueva previsión mejora las estimaciones que la consultora había publicado durante los primeros meses del año. En febrero esperaba un gasto de 6,15 billones de dólares y un crecimiento del 10,8 %. En abril elevó el cálculo a 6,31 billones y un 13,5 %. La actualización de julio añade otros 59.000 millones de dólares y sitúa el avance anual en el 14,2 %.
Ese cambio no responde a una recuperación uniforme de todo el mercado tecnológico. La mayor parte del crecimiento adicional procede de los segmentos vinculados directamente con la inteligencia artificial, especialmente servidores, aceleradores, memoria, redes de alta velocidad, almacenamiento y servicios de nube.
Gartner calcula que el gasto tecnológico mundial pasará de 5,58 billones de dólares en 2025 a 6,37 billones en 2026. La diferencia se aproxima a los 792.000 millones de dólares en un solo año, aunque una parte refleja tanto el aumento de la demanda como el encarecimiento del hardware y de determinados componentes.
Los centros de datos absorben buena parte del crecimiento
Los sistemas para centros de datos protagonizan el mayor salto de la previsión. El gasto pasará de 506.000 millones de dólares en 2025 a 822.000 millones en 2026, lo que supone un incremento del 62,5 %.
La categoría incluye servidores, almacenamiento y otros equipos utilizados para construir capacidad informática. Su crecimiento ya fue muy elevado en 2025, con un 51,6 %, pero Gartner espera una aceleración todavía mayor durante este ejercicio.
El principal motivo es la expansión de la infraestructura para inteligencia artificial. Los grandes proveedores de nube están levantando centros de datos y ampliando instalaciones existentes para alojar clústeres con miles de aceleradores. Al mismo tiempo, empresas, administraciones y proveedores especializados están creando plataformas privadas o contratando capacidad externa para entrenar modelos y ejecutar inferencias.
John-David Lovelock, vicepresidente analista de Gartner, describe la construcción de esa capacidad de cálculo como “el mayor proyecto de infraestructura jamás intentado por la humanidad”. La expresión pertenece al analista y refleja la escala de la inversión prevista, no una medición técnica que permita compararla directamente con redes eléctricas, carreteras u otras grandes obras históricas.
El desembolso no se limita a las unidades de procesamiento gráfico o GPU. Los sistemas para IA requieren memoria de gran ancho de banda, procesadores centrales, redes Ethernet o InfiniBand, almacenamiento, refrigeración avanzada y una elevada capacidad eléctrica.
A esto se suma la construcción física de los centros de datos. La demanda de suelo, transformadores, generadores, sistemas de refrigeración y conexiones a la red eléctrica está alargando los plazos de muchos proyectos. La disponibilidad de energía se ha convertido en uno de los límites para desplegar nueva capacidad en algunos mercados.
El crecimiento del gasto no implica que el número de servidores aumente en la misma proporción. Los sistemas orientados a IA tienen un precio muy superior al de los servidores corporativos convencionales, por lo que una parte importante del incremento procede de configuraciones más costosas.
La infraestructura como servicio crecerá cerca de un 30 %
La infraestructura como servicio (IaaS) será la segunda categoría con mayor crecimiento. Gartner espera que el gasto alcance los 287.000 millones de dólares, frente a los 222.000 millones de 2025.
El aumento previsto es del 29,3 %, por encima del 25,3 % registrado el año pasado. Esta categoría incluye recursos de computación, almacenamiento y red contratados bajo demanda a proveedores de nube.
La inteligencia artificial favorece este modelo porque muchas organizaciones no pueden asumir la inversión, los plazos o la complejidad de construir su propia infraestructura. En su lugar, alquilan capacidad de GPU y servicios asociados a proveedores de nube pública, operadores regionales y compañías especializadas conocidas como neoclouds.
Los hiperescalares, como Amazon Web Services, Microsoft Azure, Google Cloud y Oracle Cloud Infrastructure, siguen concentrando buena parte de este mercado. Sin embargo, el aumento de la demanda también está creando espacio para proveedores especializados en GPU, nubes soberanas y servicios de infraestructura adaptados a sectores regulados.
El crecimiento de IaaS no significa que todas las empresas estén trasladando sus sistemas a la nube pública. Muchas organizaciones mantienen arquitecturas híbridas en las que combinan infraestructura propia, cloud privado, servicios gestionados y recursos contratados bajo demanda.
La soberanía del dato, el control de costes y la disponibilidad de capacidad están influyendo cada vez más en estas decisiones. Una empresa puede utilizar nube pública para un proyecto temporal de entrenamiento y conservar la inferencia o los datos sensibles en una infraestructura privada.
El software crece, pero muy lejos del hardware para IA
El gasto en software alcanzará previsiblemente los 1,47 billones de dólares, con un crecimiento del 15,5 %. Se trata de una tasa elevada, aunque queda muy por debajo del aumento previsto para los sistemas de centros de datos.
Las empresas están destinando más presupuesto a aplicaciones que incorporan asistentes, automatización y funciones generativas. También aumenta el gasto en plataformas de datos, ciberseguridad, observabilidad, desarrollo de software y gobierno de la inteligencia artificial.
Sin embargo, Gartner advierte de que el crecimiento no beneficiará por igual a todos los proveedores. El presupuesto adicional se está concentrando en productos capaces de demostrar una relación directa con los proyectos de IA, mientras que otras herramientas compiten por una parte cada vez más presionada del gasto corporativo.
Los dispositivos, donde se incluyen ordenadores, teléfonos y otros equipos de usuario, crecerán un 9,8 %, hasta los 868.000 millones de dólares. La renovación de ordenadores preparados para ejecutar algunas funciones de IA de forma local favorecerá esta categoría, aunque su avance seguirá siendo mucho más moderado que el de los centros de datos.
Los servicios de tecnologías de la información alcanzarán 1,57 billones, un 5,3 % más, mientras que los servicios de comunicaciones sumarán 1,35 billones, con un crecimiento del 4,4 %.
Estas dos categorías representan conjuntamente casi la mitad del mercado, pero registran las tasas de crecimiento más bajas de la tabla. La diferencia refuerza la idea de que la expansión de 2026 no es generalizada, sino que depende en gran medida de la inversión en capacidad para IA.
Más gasto no significa más margen para todas las empresas
El aumento del presupuesto tecnológico convive con una presión creciente sobre los departamentos de TI.
Gartner señala varios factores que encarecen los proyectos: inflación, escasez de suministro, mayores precios del hardware y la memoria, financiación de iniciativas de IA y cambios frecuentes en las prioridades empresariales.
La memoria es uno de los componentes que más tensión está generando. Los fabricantes están destinando una parte creciente de su capacidad a productos de alto margen para aceleradores de inteligencia artificial, especialmente memoria HBM. Esto puede limitar la oferta de otras tecnologías y elevar el coste de servidores, sistemas de almacenamiento y dispositivos.
También existe una competencia interna por el presupuesto. El dinero asignado a asistentes, modelos, agentes o centros de datos no siempre se suma al gasto anterior. En muchos casos obliga a posponer renovaciones, consolidar proveedores o reducir inversiones en otras áreas.
La frase de Gartner de que “la marea no levanta todos los barcos” resume esta situación. Los proveedores relacionados con infraestructura de IA pueden registrar crecimientos elevados, mientras que otras compañías tecnológicas encuentran dificultades para mantener sus ventas.
Para los clientes, el reto será distinguir entre el gasto necesario para sostener cargas reales y la capacidad contratada por previsiones que todavía no se han materializado. Construir demasiado pronto puede dejar recursos infrautilizados; esperar demasiado puede dificultar el acceso a GPU, energía o espacio en centros de datos.
Una previsión que todavía puede cambiar
Las cifras de Gartner son una estimación de mercado, no el cierre definitivo del ejercicio. La consultora construye su previsión mediante el análisis de las ventas de más de un millar de proveedores y la actualiza periódicamente conforme cambian los precios, la demanda y las condiciones económicas.
Las revisiones realizadas durante 2026 muestran hasta qué punto el mercado está evolucionando con rapidez. En octubre de 2025, Gartner esperaba que el gasto de este año superara ligeramente los 6 billones de dólares y creciera un 9,8 %. Nueve meses después, la previsión se sitúa casi 290.000 millones por encima.
La demanda de infraestructura para IA explica buena parte de la diferencia. Pero el resultado final dependerá de que los operadores puedan entregar los centros de datos previstos, conseguir energía suficiente y mantener el suministro de chips, memoria y equipos de red.
También dependerá de que las empresas conviertan sus pruebas de inteligencia artificial en aplicaciones de producción. La industria está construyendo una capacidad enorme bajo la expectativa de que el uso de modelos y agentes continúe aumentando. Si esa demanda avanza más despacio, parte de la inversión podría tardar más tiempo en ofrecer retorno.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se gastará en tecnología durante 2026?
Gartner prevé que el gasto tecnológico mundial alcance los 6,37 billones de dólares, un 14,2 % más que en 2025.
¿Qué categoría crecerá más?
Los sistemas para centros de datos liderarán el crecimiento, con un aumento estimado del 62,5 % y un gasto de 822.000 millones de dólares.
¿Cuánto crecerá el gasto en servicios de nube IaaS?
La infraestructura como servicio alcanzará previsiblemente los 287.000 millones de dólares, un 29,3 % más que el año anterior.
¿Por qué aumenta tanto el gasto tecnológico?
El crecimiento se concentra en servidores para IA, aceleradores, memoria, redes, centros de datos, servicios cloud y software preparado para incorporar funciones de inteligencia artificial.
vía: gartner