La conversación del ‘Cloud Exit’ toma fuerza: Alternativas a las nubes hiperescalares

En los últimos meses, la discusión sobre la salida de la nube pública ha ganado impulso. David Heinemeier Hansson, uno de los primeros CTOs en hablar abiertamente sobre los desafíos y limitaciones de las estrategias de nube hiperscale, ha documentado su salida en una serie de blogs. Y no está solo. Otros, como Daniel Tremayne-Pitter, fundador y CEO de la consultora estratégica de tecnología Dark Matter, también se han sumado a la conversación.

¿Por Qué la Salida de la Nube?

A principios de la década de 2010, la adopción masiva de la nube hiperscale se impulsó por el beneficio percibido de cambiar de un modelo CAPEX a OPEX. Sin embargo, muchas empresas se dieron cuenta de que trasladar aplicaciones ineficientes a la nube resultaba en altos costos, similar a dejar los electrodomésticos encendidos en casa, acumulando grandes facturas.

Daniel Tremayne-Pitter explica: «A medida que entramos en la nueva era de la IA, las organizaciones necesitarán infraestructuras robustas y comportamientos diferentes para construir mejores resultados. Si no, corren el riesgo de repetir los errores del pasado con otra capa de decisiones tecnológicas impulsadas por el estatus».

La Nube Hiperscale No Está Cancelada

A pesar de la creciente búsqueda de alternativas a AWS, GCP y Azure, la nube hiperscale sigue siendo una solución poderosa para ciertas necesidades. Empresas nuevas sin una idea clara de sus necesidades de escalabilidad o aquellas con demandas extremadamente volátiles, como Netflix, dependen de la capacidad de escalabilidad instantánea que ofrece la nube hiperscale.

John Musser, Director Senior de Ingeniería de Ford Pro, comenta: «Se trata de dimensionar correctamente, equilibrando la rentabilidad, capacidad, regulación y privacidad».

Tres Alternativas a la Nube Hiperscale

Para las empresas que consideran reducir su dependencia de la nube hiperscale, existen varias alternativas viables.

Opción 1: Centro de Datos en las Instalaciones

Un centro de datos en las instalaciones permite a las empresas gestionar su infraestructura con recursos propios, ofreciendo control total sobre los datos y la seguridad. Sin embargo, requiere una inversión significativa en hardware, mantenimiento y personal especializado. Esta opción ha sido efectiva para empresas como 37Signals, que lograron reducir sus costos mensuales de nube en un 60%.

Opción 2: Colocación

La colocación implica comprar hardware y almacenarlo en un centro de datos externo. Ofrece control sobre los servidores y una conectividad fiable, con menos costos y complejidad que un centro de datos propio. Sin embargo, sigue siendo intensivo en capital y requiere gestionar y actualizar el hardware continuamente.

Opción 3: Hosting de Servidores Bare Metal

El hosting de servidores bare metal permite alquilar servidores dedicados sin la necesidad de comprar y mantener hardware propio. Ofrece flexibilidad para construir soluciones personalizadas y control sobre la seguridad, con oportunidades para optimización de costes y soporte del proveedor. Es ideal para empresas con requisitos de recursos estables y eventos de escalado predecibles.

La Generación del ‘Right-Sizing’

Más empresas están buscando alternativas a Google Cloud, Amazon AWS y Microsoft Azure no para demonizar estos productos, sino para alinear mejor sus prioridades. La clave es optimizar cada carga de trabajo según sus necesidades específicas, combinando diferentes tipos de infraestructura según sea necesario.

Como comenta Corey Quinn, economista de la nube, «Cloud became clouded as soon as it arrived». La industria debe proporcionar información objetiva y comprensible para que las empresas puedan tomar decisiones informadas sobre sus infraestructuras.

En resumen, la conversación sobre la salida de la nube se trata de presentar todas las opciones de manera objetiva y transparente, permitiendo a las empresas encontrar el equilibrio adecuado entre costo, rendimiento y escalabilidad.

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