Estados Unidos está descubriendo que levantar centros de datos para Inteligencia Artificial no depende solo de comprar más GPU. Según Bloomberg, casi la mitad de los proyectos de centros de datos previstos para 2026 en el país corren riesgo de retrasarse o cancelarse por la escasez de equipos eléctricos clave, como transformadores, celdas de media tensión y baterías, muchos de ellos fabricados en China o muy condicionados por cadenas de suministro globales en las que China sigue pesando de forma decisiva. La propia Bloomberg sitúa el problema en los componentes de infraestructura eléctrica, no en la falta de capital ni en la demanda de chips.
Ese matiz importa. No es exactamente que “ya se haya cancelado la mitad” de los proyectos, sino que una parte muy relevante del pipeline para 2026 está en riesgo por cuellos de botella físicos. Sightline Climate, citada por varios medios y en su propio análisis, calcula que en Estados Unidos hay unos 16 GW de capacidad de grandes centros de datos y fábricas de IA anunciados para entrar en servicio en 2026, pero solo alrededor de 5 GW están actualmente en construcción. El resto, unos 11 GW, sigue en fase anunciada sin progreso visible de obra, pese a que los plazos típicos de ejecución se mueven entre 12 y 18 meses.
Al mismo tiempo, el dinero sigue fluyendo hacia la infraestructura de IA. Bloomberg habla de más de 650.000 millones de dólares de gasto este año por parte de Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft para ampliar capacidad, una cifra que otros análisis sitúan dentro de un boom mucho más amplio de capex en centros de datos. El problema es que el dinero no fabrica transformadores más rápido, no acelera la entrega de switchgear ni resuelve por sí solo los atascos de red.
El cuello de botella ya no está solo en los chips
Durante meses, el debate giró alrededor de las GPU, la HBM y el empaquetado avanzado. Ahora el foco se está desplazando hacia la infraestructura eléctrica. Bloomberg apunta a que la espera para conseguir ciertos transformadores puede irse hasta los cinco años, cuando muchos proyectos de centros de datos nacen con horizontes de construcción de unos tres años. Eso rompe directamente la lógica financiera y operativa de muchas promociones: si la subestación, los transformadores o las baterías no llegan a tiempo, el edificio puede estar listo, pero la instalación no entra en producción.
La dependencia de China tampoco es un detalle menor. Aunque Estados Unidos ha intentado reducir su exposición en semiconductores avanzados y servidores, sigue necesitando una parte importante de la base industrial que hace posible la electrificación de los nuevos campus. Bloomberg subraya que China continúa siendo el mayor productor mundial de equipos eléctricos necesarios para levantar tanto la infraestructura interna del centro de datos como la externa que debe alimentarlo.
Eso ayuda a explicar por qué el atasco no afecta solo a un proveedor o a un hyperscaler, sino a todo el ecosistema: operadores, promotores, utilities, ingenierías y fabricantes compiten a la vez por los mismos activos críticos. El cuello de botella, en definitiva, se ha movido desde el rack hacia la red.
¿Y en Europa? Sí, el problema existe, aunque con matices
Europa no está fuera de esta dinámica. De hecho, varios indicadores apuntan a que el continente se enfrenta a una versión propia del mismo problema. La European Data Centre Association (EUDCA) advirtió en su informe State of European Data Centres 2026 de que la disponibilidad de energía es ya el principal freno al crecimiento del sector, citando congestión de red, largos plazos para nuevas conexiones y mayores exigencias por las cargas de IA.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) fue en la misma dirección a finales de 2025: dentro de la Unión Europea, los tiempos de espera para conseguir una conexión a red pueden oscilar entre dos y diez años, según el país. Ese retraso por sí solo ya basta para tensionar numerosos proyectos, incluso antes de hablar de transformadores o baterías.
A esto se suma otro dato relevante: Eurelectric señaló que en los grandes hubs digitales europeos los retrasos de conexión pueden llegar hasta 13 años, y que los operadores de red están teniendo dificultades para conseguir componentes, con plazos de entrega de transformadores en el entorno de 2,5 a 4 años. Es decir, Europa no replica exactamente el mismo patrón de dependencia industrial que Estados Unidos, pero sí comparte el problema de fondo: la infraestructura eléctrica va mucho más lenta que la demanda de capacidad para IA.
En paralelo, la Comisión Europea ya ha reconocido que los centros de datos se están convirtiendo en un reto energético y regulatorio central para la UE. Bruselas prepara medidas adicionales dentro del paquete de eficiencia energética para centros de datos, precisamente porque el crecimiento de estas instalaciones ya no se puede separar de la presión sobre la red, el consumo y la planificación industrial.
No es solo un problema de China, sino de escala, red y tiempos
Sería demasiado simplista resumirlo todo como “China tiene las piezas”. China pesa, y mucho, en la fabricación de transformadores, baterías y equipos eléctricos. Pero el verdadero problema es que la demanda de centros de datos para IA está creciendo a una velocidad muy superior a la de las cadenas eléctricas y a la de las redes nacionales. Eso genera una tormenta perfecta: más proyectos, mayores potencias por campus, más competencia por transformadores y switchgear, y tiempos de conexión que ya eran largos incluso antes del boom de la IA.
Por eso, en Europa probablemente no veremos una copia exacta del bloqueo estadounidense, pero sí una presión muy parecida sobre la viabilidad y el calendario de los proyectos. El riesgo aquí no es solo que falten componentes, sino que muchos desarrollos lleguen a tener suelo, permisos, inversores e incluso obra avanzada, pero sigan esperando durante años una conexión eléctrica suficiente o el equipamiento crítico para energizar el campus.
La consecuencia es clara: el gran límite de la IA ya no es exclusivamente el chip. Cada vez más, el factor decisivo es la electricidad y todo lo que la rodea.
Preguntas frecuentes
¿Se ha cancelado ya la mitad de los centros de datos de IA en EE.UU.?
No exactamente. Bloomberg habló de que casi la mitad de los proyectos previstos para 2026 podrían retrasarse o cancelarse por falta de equipos eléctricos clave. Es un riesgo sobre el pipeline, no una lista cerrada de cancelaciones ya ejecutadas.
¿Cuál es el principal cuello de botella ahora mismo?
Transformadores, switchgear, baterías, conexión a red y, en general, infraestructura eléctrica. El problema ya no es solo conseguir GPU, sino poder alimentar y energizar los centros de datos a tiempo.
¿Europa tiene el mismo problema que Estados Unidos?
Sí, pero con matices. Europa sufre sobre todo por la congestión de red, los largos plazos de conexión y la escasez global de equipos eléctricos. No es una copia exacta del caso estadounidense, pero el efecto práctico puede ser similar: retrasos de varios años en proyectos de centros de datos.
¿Qué significa esto para los proyectos de IA en 2026 y 2027?
Que muchos planes pueden seguir adelante en términos financieros, pero verse frenados por infraestructura física y eléctrica. En otras palabras, el dinero y los chips ya no bastan si no llegan a tiempo la energía, la red y los equipos críticos.
vía: tomshardware