La localidad italiana de Figline Valdarno, al sureste de Florencia, podría albergar un nuevo centro de datos integrado en un complejo de energía renovable y economía circular. Comtel y H2-Era Green Valley han firmado un acuerdo para desarrollar una instalación cuya electricidad procedería de una planta fotovoltaica de 84 MW, mientras que el calor residual de los servidores se reutilizaría en otras actividades del mismo complejo.
Las claves del centro de datos de Florencia en 20 segundos
- Comtel y H2-Era Green Valley proyectan un centro de datos en Figline Valdarno, en la Toscana.
- Una planta solar de 84 MW sería su principal fuente de electricidad.
- El calor de los servidores se aprovecharía en una granja vertical.
- La energía excedente permitiría producir hidrógeno verde.
- El proyecto todavía no ha detallado potencia IT, superficie, inversión ni calendario de construcción.
El proyecto forma parte de la transformación de una antigua zona industrial ocupada por una fábrica de Bekaert. La compañía belga anunció en 2018 el cierre de la planta, dedicada a producir cable de acero para el refuerzo de neumáticos, con la pérdida de 318 empleos. El emplazamiento fue adquirido posteriormente por un consorcio liderado por Ge-Group para desarrollar H2-Era Green Valley.
La propuesta resulta especialmente interesante por la forma en que intenta conectar infraestructura digital, generación eléctrica y recuperación energética. Sin embargo, la denominación de centro de datos de “impacto cero” procede de sus promotores y debe entenderse como un objetivo del proyecto, no como una certificación independiente de que la instalación vaya a carecer de impacto ambiental.
Además, quedan por conocerse algunos de los datos esenciales para determinar su verdadera escala. No se ha comunicado cuántos megavatios de capacidad IT tendrá, qué superficie ocupará ni cuánto costará construirlo.
Un centro de datos conectado a un complejo energético
H2-Era Green Valley plantea aprovechar diferentes flujos de energía y recursos dentro de un mismo emplazamiento industrial.
El elemento central sería una instalación fotovoltaica de 84 MW. Según los promotores, la producción solar cubriría las necesidades eléctricas del futuro centro de datos y cualquier excedente podría destinarse a un electrolizador para producir hidrógeno verde.
El esquema continúa con el aprovechamiento de los subproductos. El oxígeno obtenido durante la electrólisis se utilizaría en una instalación de acuicultura en circuito cerrado dedicada a la producción de salmón. El calor residual generado por los servidores, por su parte, se recuperaría para proporcionar calefacción y refrigeración a una granja vertical.
Es una aproximación que intenta responder a uno de los problemas que acompaña al crecimiento de los centros de datos: una parte importante de la electricidad utilizada por los servidores termina transformándose en calor que posteriormente debe evacuarse mediante los sistemas de refrigeración.
Recuperar ese calor para otros usos permite aprovechar una energía que normalmente se disiparía al ambiente, aunque su viabilidad depende de factores como la temperatura disponible, la distancia hasta el consumidor térmico, la continuidad de la demanda y la infraestructura necesaria para transportarlo.
La propuesta de Figline Valdarno tiene una ventaja en ese aspecto: el consumidor del calor estaría integrado en el mismo complejo industrial.
También hay que distinguir entre los 84 MW de capacidad de la planta fotovoltaica y la futura potencia del centro de datos. Que el parque solar tenga esa capacidad nominal no significa que el centro vaya a disponer de 84 MW de carga IT. La generación fotovoltaica tampoco es constante durante las 24 horas, por lo que todavía falta conocer cómo se resolverán el suministro nocturno, los periodos de baja generación, el almacenamiento y la relación del complejo con la red eléctrica.
Comtel entraría directamente en la operación de centros de datos
El acuerdo supone igualmente un movimiento relevante para Comtel. Fundada en 1992 y con sede en Milán, la compañía italiana trabaja en integración de sistemas e infraestructuras de tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), incluido el sector de los centros de datos.
La instalación de Figline Valdarno sería, si finalmente se construye, el primer centro de datos operado directamente por Comtel, según la información publicada sobre el proyecto.
Mattia Conti, director general de la compañía, señaló tras la firma del memorando de entendimiento que el crecimiento del mercado está aumentando la demanda de proveedores capaces de asumir proyectos completos, desde el diseño y construcción hasta la gestión posterior de la infraestructura.
H2-Era Green Valley, por su parte, presenta el centro de datos como una nueva pieza para recuperar el antiguo emplazamiento industrial.
El proyecto de regeneración es anterior al anuncio de Comtel. Documentación municipal de Figline e Incisa Valdarno ya describía H2-Era Green Valley como una iniciativa destinada a reindustrializar la antigua planta de Bekaert mediante producción de hidrógeno verde, una granja vertical, acuicultura y generación fotovoltaica. Un documento municipal de 2024 situaba la inversión global prevista entonces en 170 millones de euros, aunque esa cifra correspondía al proyecto H2-Era Green Valley descrito en ese momento y no al nuevo centro de datos de Comtel.
Por tanto, tampoco puede utilizarse como estimación del coste de la infraestructura digital ahora anunciada.
Florencia, un mercado pequeño frente a Milán y Roma
La elección de la Toscana también resulta poco habitual dentro del mapa italiano de centros de datos.
Italia cuenta actualmente con unas 262 instalaciones registradas en 50 mercados por Data Center Map. La concentración es muy elevada: Milán aparece con 99 centros de datos y Roma con 28.
Florencia queda muy lejos de esas cifras. Data Center Map contabiliza únicamente tres instalaciones en su mercado, incluyendo centros situados en Sesto Fiorentino y Prato.
Eso convierte el proyecto de Figline Valdarno en una iniciativa diferente a las grandes concentraciones de infraestructura digital que están creciendo alrededor de Milán.
Su planteamiento tampoco se limita a buscar electricidad renovable mediante contratos de suministro. La propuesta intenta situar físicamente generación, consumo eléctrico, producción de hidrógeno y aprovechamiento térmico dentro de un mismo complejo.
Pero todavía queda recorrido antes de saber cómo será el centro de datos definitivo. El proyecto no cuenta aún con todos los permisos necesarios y faltan parámetros fundamentales: capacidad IT, diseño eléctrico, almacenamiento energético, nivel de redundancia, superficie, tecnología de refrigeración, conectividad, inversión y fechas de construcción y entrada en servicio.
Son precisamente esos datos los que permitirán evaluar hasta qué punto H2-Era Green Valley puede trasladar su planteamiento de economía circular desde el diseño conceptual hasta la operación diaria de un centro de datos.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se construirá el nuevo centro de datos de Comtel?
Está proyectado en Figline Valdarno, dentro del municipio de Figline e Incisa Valdarno, al sureste de Florencia, en la Toscana italiana. Ocuparía parte del antiguo emplazamiento industrial de Bekaert.
¿El centro de datos funcionará únicamente con energía solar?
Los promotores aseguran que una instalación fotovoltaica cubrirá sus necesidades energéticas, pero todavía no se han publicado detalles suficientes sobre almacenamiento, respaldo eléctrico o relación con la red. La planta solar prevista tendrá una capacidad de 84 MW.
¿Qué ocurrirá con el calor producido por los servidores?
El proyecto contempla recuperar el calor residual del centro de datos y utilizarlo para las necesidades térmicas de una granja vertical integrada en H2-Era Green Valley.
¿Cuándo estará operativo?
Todavía no se ha comunicado una fecha de entrada en servicio. Tampoco se han publicado la potencia IT definitiva, la superficie del centro de datos ni su coste de construcción.
vía: hydronews.it