IBM ha aprovechado su conferencia Think 2026 para presentar una ampliación de su cartera de Inteligencia Artificial y cloud híbrido, con un mensaje dirigido a las grandes empresas: desplegar más modelos no será suficiente si no existe una forma ordenada de crear, coordinar, gobernar y asegurar agentes de IA en producción.
La compañía habla de un nuevo “modelo operativo” para la empresa agéntica, basado en cuatro piezas que deben funcionar juntas: agentes, datos, automatización e infraestructura híbrida. Detrás del anuncio hay una lectura clara del mercado. Muchas organizaciones han invertido en Inteligencia Artificial, pero todavía tienen dificultades para traducir esos proyectos en resultados sostenibles, especialmente cuando los pilotos empiezan a tocar datos sensibles, sistemas críticos y procesos reales de negocio.
Arvind Krishna, presidente y consejero delegado de IBM, resumió el enfoque al señalar que las empresas que avanzan no son necesariamente las que despliegan más IA, sino las que están rediseñando cómo opera su negocio. Con esta idea, IBM intenta situarse en una capa de gestión y gobierno, más que en la simple provisión de modelos.
Watsonx Orchestrate como plano de control para agentes
Uno de los anuncios principales es la nueva generación de IBM watsonx Orchestrate, disponible en vista previa privada. IBM quiere convertir esta herramienta en un plano de control para entornos multiagente, donde las organizaciones puedan desplegar agentes creados desde distintas plataformas, aplicar políticas consistentes y mantener trazabilidad sobre su actividad.
El reto no es menor. A medida que las empresas pasan de probar unos pocos asistentes a gestionar cientos o miles de agentes, aparecen preguntas difíciles: quién los ha creado, qué permisos tienen, sobre qué datos actúan, cómo se auditan sus decisiones y qué ocurre si se equivocan. IBM intenta responder a esa necesidad con una capa común de orquestación.
Junto a watsonx Orchestrate, la compañía destaca IBM Bob, ya disponible de forma general. Se trata de un asistente de desarrollo agéntico pensado para entornos empresariales, con controles de seguridad y costes integrados. La propuesta se orienta a equipos de desarrollo que quieren crear agentes sin perder control sobre los riesgos asociados al código, los datos y el consumo de recursos.
Datos en tiempo real para que la IA pueda actuar
La segunda pieza del anuncio gira en torno a los datos. IBM sostiene que la Inteligencia Artificial agéntica necesita información actualizada, conectada y gobernada para poder actuar con fiabilidad. Para ello, la compañía integra capacidades procedentes de Confluent, basada en tecnologías Kafka y Flink, con watsonx.data.
Entre las novedades figura Context in watsonx.data, en vista previa privada, que añade una capa federada de contexto para que los sistemas de IA puedan razonar sobre datos empresariales con significado semántico, gobierno en tiempo de ejecución y decisiones más explicables. También se anuncian integraciones de Confluent y Tableflow con watsonx.data para unir datos en streaming y cargas batch en entornos híbridos.
IBM también ha mostrado avances en watsonx.data con Presto acelerado por GPU, todavía en vista previa privada. Según la compañía, en una prueba de concepto con Nestlé se lograron ahorros de coste del 83 % y una mejora de 30 veces en la relación precio-rendimiento sobre un data mart global presente en 186 países. Como suele ocurrir con estas cifras, IBM advierte que los resultados reales dependen de cada configuración y entorno.
IBM Concert y la gestión inteligente de operaciones
La tercera línea del lanzamiento es IBM Concert, disponible en vista previa pública. La plataforma busca ayudar a las organizaciones a pasar de la monitorización pasiva a una respuesta coordinada en operaciones de IT. En lugar de sustituir las herramientas existentes, IBM plantea una capa que correlaciona señales de aplicaciones, infraestructura y red para ofrecer una visión compartida de riesgos, dependencias y acciones recomendadas.
Este enfoque encaja con una realidad muy extendida en grandes empresas: las infraestructuras híbridas suelen gestionarse con equipos y herramientas separadas, lo que obliga a las personas a actuar como puente entre sistemas. Si la Inteligencia Artificial se integra en procesos críticos, esa complejidad aumenta. Concert intenta reducir ese ruido y conectar mejor la información con la ejecución.
Dentro de esta misma línea aparece IBM Concert Secure Coder, también en vista previa pública. Esta capacidad lleva la gestión de seguridad al flujo de trabajo del desarrollador, disponible en IBM Bob y Visual Studio Code. Su función es identificar y priorizar riesgos mientras se escribe código, además de generar correcciones automáticas para vulnerabilidades en código, sistemas operativos, middleware, paquetes e imágenes.
IBM completa el bloque de automatización con Vault 2.0, ya disponible de forma general, y con IBM zSecure Secret Manager, previsto para junio de 2026. Ambas propuestas apuntan a un problema creciente: la gestión de secretos, credenciales y certificados en entornos cada vez más distribuidos.
Soberanía operativa para entornos regulados
El cuarto pilar de Think 2026 es IBM Sovereign Core, ya disponible de forma general. La plataforma está pensada para organizaciones que necesitan operar Inteligencia Artificial y cargas críticas bajo requisitos estrictos de soberanía, control y cumplimiento normativo.
IBM Sovereign Core integra políticas a nivel de runtime de infraestructura y se apoya en tecnologías abiertas como Red Hat OpenShift y Red Hat AI. La plataforma incluye un catálogo ampliable que las organizaciones pueden adaptar con sus propias aplicaciones, software de IBM, soluciones de terceros y componentes open source. Entre los socios mencionados por IBM figuran AMD, ATOS, Cegeka, Cloudera, Dell, Elastic, HCL, Intel, Mistral, MongoDB y Palo Alto Networks.
La propuesta se dirige especialmente a sectores regulados, administraciones públicas, banca, salud, telecomunicaciones e infraestructuras críticas, donde la Inteligencia Artificial no puede depender solo de una configuración flexible. En esos contextos, la ubicación de los datos, la portabilidad de las cargas, la auditoría y la independencia operativa pueden pesar tanto como el rendimiento del modelo.
Think 2026 deja así una lectura de fondo: IBM quiere competir en la capa donde la Inteligencia Artificial empresarial se vuelve difícil. No solo en la creación de agentes o el acceso a modelos, sino en la gestión de datos, seguridad, operaciones, cumplimiento y cloud híbrido. La promesa es atractiva para grandes organizaciones, pero el resultado dependerá de la capacidad de integrar estas piezas en entornos reales, con menos complejidad y sin convertir la gobernanza en otra carga añadida para los equipos técnicos.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha anunciado IBM en Think 2026?
IBM ha presentado nuevas capacidades para orquestación de agentes, datos en tiempo real, operaciones inteligentes, seguridad en el desarrollo y soberanía operativa en entornos híbridos.
¿Qué papel tiene watsonx Orchestrate en la estrategia de IBM?
Watsonx Orchestrate se plantea como un plano de control para gestionar agentes de Inteligencia Artificial de distintas fuentes con políticas, trazabilidad y gobierno común.
¿Por qué IBM insiste en cloud híbrido y soberanía?
Porque muchas empresas trabajan con datos sensibles, sistemas críticos y requisitos regulatorios que exigen control sobre dónde se ejecuta la IA, cómo se gobierna y cómo se auditan sus decisiones.
vía: newsroom.ibm