Google ha anunciado Alisios, Canoa y OlaLuz, tres nuevos sistemas de cables submarinos que ampliarán su infraestructura entre América del Sur, Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. Junto con una nueva ramificación de Firmina y los sistemas ya anunciados Curie, Nuvem y Sol, formarán Americas Connect, una arquitectura en la que República Dominicana tendrá un papel especialmente relevante como punto de conexión y que también extenderá las rutas hacia Europa a través de Madrid.
Las claves de los nuevos cables submarinos de Google en 30 segundos
- Alisios conectará Chile, Panamá y República Dominicana mediante rutas por el Pacífico y el Caribe.
- Canoa unirá República Dominicana con Bermudas y enlazará con Nuvem y Sol para extender la conectividad hacia Estados Unidos y Europa.
- OlaLuz creará una ruta directa entre República Dominicana y Florida.
- Google añadirá además una nueva ramificación de Firmina con aterrizaje en República Dominicana.
- Americas Connect conectará diferentes rutas con regiones de Google Cloud en Chile, Estados Unidos y Madrid, buscando mayor diversidad y capacidad de recuperación ante fallos.
El anuncio, realizado el 11 de agosto de 2026, es relevante por algo más que sumar tres nombres al mapa mundial de cables. Google está diseñando una infraestructura en forma de rutas y anillos interconectados, de manera que el tráfico pueda disponer de caminos alternativos entre regiones cloud geográficamente separadas.
Ese diseño responde a una realidad poco visible para el usuario de Internet. Aunque se habla constantemente de satélites, 5G y redes inalámbricas, la inmensa mayoría del tráfico intercontinental continúa viajando por fibra óptica instalada en el fondo de los océanos. TeleGeography confirma que los cables transportan más del 99 % del tráfico de datos entre continentes, aunque advierte de que no existe información suficientemente precisa para calcular un porcentaje global exacto frente al tráfico por satélite.
Su mapa de 2026 recoge 694 sistemas submarinos en servicio o planificados y 1.893 estaciones de aterrizaje. La expansión de Google debe entenderse dentro de esa infraestructura física sobre la que funcionan cloud, streaming, transacciones financieras y, cada vez más, servicios de inteligencia artificial.
Alisios, Canoa y OlaLuz: qué conectará cada cable
El sistema con mayor alcance regional será Alisios.
Google plantea una conexión entre Chile y Panamá por el Pacífico y otra desde Panamá hasta República Dominicana a través del Caribe. Su nombre procede de los vientos alisios que históricamente ayudaron a la navegación entre continentes.
En la costa del Pacífico, Americas Connect utilizará Alisios para formar un anillo submarino con rutas redundantes entre Chile y Panamá y un tercer enlace desde Panamá hacia la costa oeste de Estados Unidos.
La arquitectura proporcionará conectividad con regiones de Google Cloud situadas en Chile, Los Ángeles y Las Vegas.
Canoa cubrirá otra parte del mapa.
El nuevo sistema conectará directamente República Dominicana y Bermudas. Allí adquieren importancia otras dos inversiones recientes de Google: Nuvem y Sol.
Nuvem está diseñado para conectar Portugal, Bermudas y Estados Unidos, mientras Sol establece otra ruta transatlántica entre Estados Unidos y Europa. Combinando estos sistemas con Canoa, Google podrá construir caminos desde Latinoamérica y el Caribe hacia Norteamérica y Europa.
Madrid aparece precisamente en este tramo de la arquitectura.
Google explica que el enlace República Dominicana-Bermudas podrá interconectarse con Nuvem y Sol mediante anillos hacia Estados Unidos y Europa, proporcionando conectividad con sus regiones cloud de Carolina del Sur y Virginia y con Google Cloud Madrid.
El tercer sistema, OlaLuz, tendrá una función geográficamente más directa: conectará República Dominicana con Florida.
Google pretende utilizar esta nueva ruta para aumentar la capacidad y diversidad entre el Caribe y la costa este estadounidense.
El nombre combina las palabras «ola» y «luz», una referencia bastante literal a los pulsos ópticos utilizados para transportar los datos por las fibras situadas bajo el océano.
República Dominicana se convierte en el punto central de Americas Connect
Al observar conjuntamente las nuevas rutas aparece un detalle evidente: los tres sistemas pasan por República Dominicana.
Alisios llegará desde Panamá.
Canoa saldrá hacia Bermudas.
OlaLuz llegará hasta Florida.
Y Google añadirá además una nueva ramificación de Firmina con aterrizaje directo en el país.
Firmina fue concebido originalmente para conectar América del Norte y América del Sur. La nueva derivación extenderá esa infraestructura de alta capacidad hacia el Caribe y proporcionará una ruta adicional dentro de Americas Connect.
Esto coloca a República Dominicana en una posición mucho más interesante que la de simple destino de un cable.
Puede convertirse en un nodo de interconexión entre rutas procedentes del Pacífico, Caribe, Estados Unidos y Atlántico Norte.
El presidente dominicano, Luis Abinader, ha relacionado el proyecto con la aspiración del país de reforzar su posición dentro de las telecomunicaciones regionales y desarrollar oportunidades relacionadas con la economía digital. Panamá también ha vinculado la inversión con su iniciativa Digital Hub y su estrategia nacional de infraestructura digital.
Bermudas adquiere una función similar en el Atlántico.
Canoa será, según el Gobierno de Bermudas, el primer sistema submarino que conectará directamente el territorio con República Dominicana. La isla ya está incluida en los diseños de Nuvem y Sol, por lo que la nueva ruta aumenta su capacidad como punto intermedio entre diferentes redes transatlánticas.
Google ya no compra simplemente conectividad: construye su propia red
El anuncio refleja también un cambio que lleva años produciéndose en Internet.
Los grandes proveedores de contenidos y cloud han pasado de ser enormes clientes de las redes de telecomunicaciones a participar directamente en la construcción de la infraestructura internacional.
Google es uno de los ejemplos más visibles.
Firmina, Curie, Nuvem y Sol se integrarán ahora con Alisios, Canoa y OlaLuz dentro de una arquitectura más amplia. La compañía también desarrolla Pacific Connect, su programa de conectividad submarina en el Pacífico.
No se trata únicamente de conseguir más terabits por segundo.
Para un proveedor cloud resulta especialmente valioso poder controlar por dónde circula el tráfico, qué regiones conecta directamente y qué alternativas existen cuando una ruta deja de estar disponible.
La resiliencia se construye precisamente mediante diversidad.
Si dos centros de datos están conectados por diferentes cables que siguen exactamente el mismo recorrido físico, ambos pueden quedar afectados por el mismo incidente. Disponer de rutas geográficamente separadas reduce ese riesgo.
Americas Connect intenta aplicar este principio a escala continental.
En el Pacífico habrá un anillo entre Chile y Panamá con continuidad hacia Estados Unidos.
En el Caribe, Panamá y República Dominicana se integrarán con rutas hacia la costa este estadounidense.
Y en el Atlántico, Canoa podrá combinarse con Nuvem y Sol para ofrecer diferentes caminos hacia Estados Unidos y Europa.
La resiliencia importa más a medida que aumenta la dependencia del cloud
Los cables submarinos son extremadamente capaces, pero no indestructibles.
Pesca, anclas, movimientos del fondo marino, terremotos y otras actividades pueden provocar cortes. También ha aumentado durante los últimos años la preocupación política por posibles sabotajes y ataques contra infraestructuras submarinas.
TeleGeography distingue precisamente amenazas físicas, lógicas y geopolíticas alrededor de estas redes. Las zonas próximas a la costa y las estaciones de aterrizaje merecen especial atención porque concentran infraestructura crítica en puntos físicamente accesibles.
La solución práctica no consiste en fabricar un cable imposible de romper.
Consiste también en tener otro camino por el que enviar el tráfico cuando uno falla.
Eso ayuda a entender por qué Google insiste en conceptos como diversidad de rutas, anillos y regiones cloud geográficamente separadas.
La inteligencia artificial añade además otro factor.
Los centros de datos dedicados a entrenamiento e inferencia necesitan mover cantidades crecientes de información entre regiones. Una aplicación puede ejecutarse en Madrid mientras consulta servicios, almacenamiento o recursos situados en otras ubicaciones. Las multinacionales necesitan replicar información entre continentes y las plataformas distribuyen contenido y capacidad informática entre múltiples centros.
La red que conecta esas instalaciones empieza a ser tan importante como los servidores que hay dentro.
Madrid entra en una nueva ruta entre Europa y Latinoamérica
Para España, el detalle más interesante de Americas Connect se encuentra en el Atlántico.
Google señala expresamente que Canoa, combinado con Nuvem y Sol, proporcionará conectividad hacia su región de Google Cloud en Madrid.
Eso no significa que Canoa vaya físicamente desde República Dominicana hasta España. Su recorrido anunciado termina en Bermudas.
La importancia está en la interconexión.
Bermudas funcionará como punto de enlace con otros sistemas capaces de continuar hacia Europa, creando una cadena República Dominicana-Bermudas-Europa y rutas alternativas a través de Estados Unidos.
La distinción es importante porque evita interpretar Americas Connect como un único cable transatlántico.
Es una red de sistemas diferentes que Google quiere operar de forma coordinada.
Esa arquitectura encaja además con la evolución de Madrid como nodo de centros de datos y conectividad del sur de Europa. La península ibérica tiene una posición geográfica favorable para cables procedentes del Atlántico y también puede funcionar como entrada europea para tráfico procedente de Latinoamérica y África.
Para Google, conectar esta infraestructura directamente con sus regiones cloud permite reducir la dependencia de rutas intermedias y aumentar las alternativas disponibles ante incidencias.
Para los países donde aterrizan los cables, el beneficio potencial va más allá de disponer de acceso a Google Cloud. Una mayor densidad de infraestructura internacional puede favorecer centros de datos, puntos de intercambio de tráfico y operadores, aunque esos efectos dependerán posteriormente de cómo se comercialice y conecte la capacidad.
Los cables siguen siendo la infraestructura invisible de la IA
La industria tecnológica habla continuamente de GPU, grandes modelos, fábricas de IA y centros de datos de cientos de megavatios.
Todo ello necesita conectividad.
Un centro de datos lleno de aceleradores pierde buena parte de su utilidad si no puede mover información con suficiente capacidad y redundancia hacia otros centros, usuarios y redes.
Por eso la carrera mundial por la infraestructura de inteligencia artificial no termina en Nvidia, TSMC o las compañías eléctricas.
También llega hasta el fondo del océano.
Los cables modernos pueden transportar decenas o cientos de terabits por segundo utilizando fibras cuyo conjunto protegido tiene aproximadamente el diámetro de una manguera de jardín. Más de 570 sistemas cruzaban ya los fondos marinos según el análisis de TeleGeography de 2025, mientras su mapa de 2026 contabiliza casi 700 incluyendo proyectos planificados.
Alisios, Canoa y OlaLuz añadirán nuevas rutas a esa infraestructura.
Google no ha detallado todavía públicamente en su anuncio la longitud, capacidad total, número de pares de fibra, proveedor de fabricación ni fechas de entrada en servicio de los tres sistemas. Por tanto, todavía es pronto para comparar técnicamente su capacidad con otros grandes cables transatlánticos y transpacíficos.
Lo que sí está definido es el mapa.
Chile, Panamá y República Dominicana quedarán conectados mediante Alisios. República Dominicana llegará directamente a Florida con OlaLuz y a Bermudas con Canoa. Firmina añadirá otra entrada al Caribe y Nuvem y Sol extenderán la arquitectura hacia Estados Unidos y Europa.
Más que tres cables aislados, Google está construyendo una red de rutas alternativas alrededor de América.
Y Madrid aparece en uno de sus extremos europeos.
Preguntas frecuentes
¿Qué son Alisios, Canoa y OlaLuz?
Son tres nuevos sistemas de cables submarinos anunciados por Google el 11 de agosto de 2026. Formarán parte de Americas Connect junto con Firmina, Curie, Nuvem y Sol.
¿Qué países conectará el cable Alisios?
Alisios conectará Chile, Panamá y República Dominicana. Google plantea rutas por el Pacífico entre Chile y Panamá y por el Caribe entre Panamá y República Dominicana.
¿Cómo llegará Americas Connect hasta Madrid?
Canoa conectará República Dominicana con Bermudas y desde allí podrá interconectarse con Nuvem y Sol. Google señala que esta arquitectura proporcionará conectividad hacia sus regiones cloud de la costa este estadounidense y Madrid.
¿Cuándo entrarán en funcionamiento los nuevos cables de Google?
Google no ha indicado en el anuncio una fecha concreta de entrada en servicio para Alisios, Canoa y OlaLuz. Tampoco ha publicado todavía sus capacidades técnicas completas.