Foxconn Industrial Internet acelera su giro hacia la “computación premium” con foco en nube y servidores de IA

La industria del hardware vive una reordenación silenciosa, pero profunda: el centro de gravedad ya no está solo en el dispositivo final, sino en la infraestructura que lo hace posible. En ese tablero, Foxconn Industrial Internet (FII) —la filial continental del grupo Foxconn/Hon Hai— está empujando su crecimiento hacia la computación de alto rendimiento (HPC) con una apuesta cada vez más explícita por la nube y, sobre todo, por los servidores de Inteligencia Artificial.

La foto más reciente llega desde China. A comienzos de diciembre de 2025, FII comunicó al mercado un plan de inversión de CNY 2.000 millones (unos 282,8 millones de dólares) en su filial FII Cloud Computing Tianjin, con el objetivo de reforzar la construcción de infraestructura de “computación de IA” y ampliar esfuerzos de I+D en el país. La noticia tuvo efecto inmediato en bolsa: el valor cerró con una subida del 1,9% hasta CNY 60,96, después de llegar a marcar avances intradía del 4,8%, según los datos reportados. Más allá del titular financiero, el movimiento revela una estrategia: no limitarse a fabricar “cajas”, sino ganar peso en la capa de infraestructura que sostiene el despliegue de modelos, entrenamiento y, cada vez más, inferencia a gran escala.

Los números que acompasan ese giro también son elocuentes. En los tres primeros trimestres de 2025, FII declaró unos ingresos de CNY 604.000 millones, un 38% más interanual. En ese mismo periodo, el negocio vinculado a computación en la nube creció con fuerza: más de un 65% en el acumulado y más de un 75% en el tercer trimestre. El beneficio neto, por su parte, aumentó un 49% hasta CNY 22.500 millones. En su conferencia de resultados, la compañía se mostró “optimista” sobre la demanda de armarios/racks de servidores de IA de cara al próximo año, una pista clave para entender dónde espera capturar valor.

Este enfoque no ocurre en el vacío. En paralelo, el propio grupo Foxconn ha insistido en que la demanda de potencia de cómputo de alto rendimiento se ha convertido en una tendencia estructural. En sus resultados del segundo trimestre de 2025, el conglomerado subrayó el tirón de los servidores de IA, con un crecimiento anual superior al 60% en ese segmento, y dibujó un escenario de aceleración para el tercer trimestre: ingresos de servidores de IA con previsión de subir más de un 170% interanual y envíos de racks multiplicándose por tres frente al trimestre anterior. Además, Foxconn apuntó a que los ingresos anuales ligados a servidores de IA superarían el umbral de 1 billón de dólares taiwaneses, un dato que ilustra la escala del fenómeno.

Lo relevante es que el mercado ya no premia únicamente la fabricación en volumen: premia la integración. En el universo de la IA, un “servidor” no es un equipo aislado, sino una pieza dentro de sistemas en formato rack con exigencias extremas de potencia eléctrica, refrigeración y densidad. Ahí es donde el fabricante que domina la industrialización, la cadena de suministro y el ensamblaje avanzado puede convertir la complejidad en barrera de entrada. FII está intentando situarse en ese punto: construir capacidades para servir a clientes de nube —los grandes proveedores que levantan centros de datos para IA— en un contexto donde cada generación de hardware empuja el listón de consumo y disipación térmica.

La estrategia, sin embargo, también es una gestión de equilibrios. El propio informe conocido en diciembre recordaba que FII mantiene inversiones en líneas históricas: por ejemplo, la empresa había anunciado meses antes una inversión de CNY 726 millones para levantar un centro de I+D de componentes de precisión para smartphones de nueva generación, con finalización prevista hacia finales de 2026. El mensaje implícito es que la transición no consiste en apagar el negocio tradicional, sino en evitar que sea el único motor. La computación “premium” —servidores avanzados, infraestructura de nube y sistemas para IA— aparece como el nuevo vector de crecimiento con mejor visibilidad.

También hay un factor geopolítico que condiciona el guion. La expansión de la nube y la IA se está cruzando con políticas industriales, aranceles y planes de soberanía tecnológica. Foxconn, como gran actor global, ha señalado en distintas ocasiones que vigila de cerca el impacto de tarifas y cambios en el comercio internacional, al tiempo que impulsa capacidad para productos de cloud y networking en distintos mercados. En la práctica, para empresas como FII, el reto no es solo producir más, sino producir donde el cliente lo necesita, con plazos que encajen en calendarios de despliegue de centros de datos cada vez más agresivos.

En ese contexto, la apuesta de FII por reforzar su filial en Tianjin suena a preparación para una década en la que la infraestructura de IA no será un “pico” coyuntural, sino un mercado sostenido por inversiones multianuales. La pregunta que queda en el aire es si la industria podrá escalar sin fricciones: capacidad eléctrica, refrigeración, disponibilidad de componentes críticos y una competencia que no se quedará quieta. Por ahora, FII parece querer jugar en la liga de quienes no solo ensamblan hardware, sino que diseñan y aseguran la continuidad industrial de la nueva economía del cómputo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Foxconn Industrial Internet (FII) y a qué se dedica?
FII es una filial del ecosistema Foxconn centrada en el diseño, fabricación y venta de equipos vinculados a comunicaciones, computación en la nube e industrialización digital, con un foco creciente en infraestructura para centros de datos y servidores de IA.

¿Por qué los “racks de IA” se han convertido en un negocio estratégico?
Porque concentran gran parte del valor añadido en la era de la Inteligencia Artificial: integración de aceleradores, redes, almacenamiento, potencia y refrigeración. Quien domina ese ensamblaje y su cadena de suministro puede asegurar volumen, tiempos y calidad en despliegues masivos.

¿Qué riesgos afronta el mercado de servidores de IA en 2026?
Los principales cuellos de botella suelen estar en capacidad de fabricación, disponibilidad de componentes críticos, energía y refrigeración en centros de datos, además de incertidumbre regulatoria y comercial (por ejemplo, aranceles o restricciones a exportaciones).

¿Cómo afecta esta tendencia a empresas que consumen nube o despliegan IA propia?
Una mayor demanda de infraestructura puede tensionar plazos y precios, especialmente en configuraciones de alta gama. A la vez, la expansión industrial puede mejorar la oferta y acelerar la adopción de IA en sectores que antes no podían acceder a esa potencia.

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