España impulsa las redes cuánticas con una inversión pública en Nu Quantum y una nueva filial

España quiere estar en la primera línea de una de las piezas más difíciles —y estratégicas— de la computación cuántica: conectar procesadores cuánticos a través de redes seguras y escalables para que, juntos, puedan comportarse como un sistema de cálculo más potente. Esa ambición se ha materializado con la entrada del Estado en la ronda de financiación Serie A de Nu Quantum, una compañía británica especializada en redes cuánticas que abrirá una filial en España como parte del acuerdo.

La operación, articulada a través del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), supone una inversión de 9,75 millones de euros dentro de una ronda total de 51 millones de euros (60 millones de dólares). El anuncio se presentó públicamente en Madrid durante la cuarta edición del foro S4i | Science for Industry, en un acto con la participación del ministro Óscar López Águeda y la consejera delegada de Nu Quantum, la física cuántica española Carmen Palacios-Berraquero.

El cuello de botella de la cuántica: escalar sin perder coherencia

En el debate público, la computación cuántica suele asociarse a promesas de velocidad “casi mágica”. Sin embargo, en el sector se habla cada vez más de ingeniería, de límites prácticos y de un reto concreto: la escalabilidad. Construir un único ordenador cuántico enorme —más qubits, más estabilidad, menos error— es complejo y costoso. Por eso, una de las vías que gana peso es la computación cuántica distribuida: interconectar varios procesadores cuánticos para sumar capacidades, como se hizo en su día con la informática clásica y los sistemas distribuidos.

Ahí es donde Nu Quantum centra su propuesta. La compañía desarrolla una arquitectura de red cuántica capaz de conectar múltiples ordenadores cuánticos en tiempo real, con el objetivo de incrementar su capacidad conjunta de procesamiento. En teoría, este enfoque permitiría avanzar hacia sistemas más grandes sin depender de un único “superordenador cuántico” monolítico, y abrir el camino a usos comerciales donde el tamaño importa tanto como la fiabilidad.

Una filial para industrializar tecnología fotónica y crear un centro de redes cuánticas

El acuerdo con España no se limita a una participación financiera. Como parte del proyecto, Nu Quantum abrirá una filial en el país que aspira a convertirse en un centro de referencia para redes cuánticas e infraestructura fotónica. El trabajo de esa nueva base se enfocará en dos frentes muy concretos:

  • La industrialización de su Quantum Networking Unit (QNU), un componente diseñado para habilitar la conexión entre procesadores cuánticos.
  • El desarrollo de circuitos integrados fotónicos (PIC), claves para crear módulos de conmutación y detección ultrarrápidos y de baja pérdida, necesarios para escalar redes cuánticas hacia un nivel comercial.

En palabras de la propia Palacios-Berraquero, la tesis de la empresa es que “las redes cuánticas y la fotónica integrada” son esenciales para superar el gran obstáculo de la industria: convertir prototipos en infraestructura interoperable y lista para el mercado. La CEO subrayó además el componente personal de la decisión: siendo española, considera “especialmente significativo” contribuir a un compromiso nacional con infraestructura cuántica apoyada en PIC y en la QNU.

Por el lado institucional, la SETT enmarca la operación en un modelo de colaboración público-privada para acelerar la transformación tecnológica del país. El objetivo declarado es lanzar un centro de redes cuánticas en España e integrarlo con el ecosistema nacional de cuántica y fotónica, alineándolo con la Estrategia Nacional de Tecnologías Cuánticas.

Ronda récord y respaldo internacional

Nu Quantum se fundó en 2.018 como spin-out de la Universidad de Cambridge y ha construido su narrativa tecnológica alrededor de Entanglement Fabric™, un enfoque para interconectar procesadores cuánticos y crear redes cuánticas distribuidas a gran escala. La Serie A cerrada en diciembre de 2.025 se presenta como la mayor ronda levantada por una empresa centrada exclusivamente en redes cuánticas y como la Serie A más elevada del sector cuántico del Reino Unido hasta la fecha.

La lista de inversores incluye nombres de perfil internacional, entre ellos National Grid Partners, Gresham House Ventures, Morpheus Ventures, Amadeus Capital Partners, IQ Capital, Ahren Capital, Sumitomo (Presidio Ventures), Cambridge Enterprise Ventures, NSSIF, East Innovate y la propia SETT. El movimiento sitúa a España dentro de una foto de capital global que, en el terreno cuántico, suele concentrarse en polos como Reino Unido y Estados Unidos.

Empleo cualificado y soberanía tecnológica europea

El Gobierno sostiene que la iniciativa tendrá impacto directo en empleo, con la creación de más de 30 puestos altamente cualificados, y que actuará como imán para talento e inversión internacional. El proyecto también se alinea con los objetivos del PERTE Chip, orientado a reforzar capacidades de diseño y producción en microelectrónica y semiconductores, así como con la estrategia española para tecnologías cuánticas.

Más allá de la cifra, el mensaje de fondo es geoestratégico: la infraestructura cuántica se está convirtiendo en un componente de soberanía tecnológica, especialmente en áreas sensibles como la seguridad de las comunicaciones y la competitividad industrial. Óscar López Águeda defendió que llegará un momento en el que la cuántica forme parte de la conversación cotidiana y que España “se está anticipando” desplegando infraestructura para su desarrollo y escalabilidad.

En un ecosistema donde Europa busca no depender por completo de tecnologías críticas externas, apostar por redes cuánticas y fotónica integrada no es solo financiar investigación: es intentar construir capacidad industrial, cadena de suministro y propiedad intelectual en una fase temprana. Y ese matiz explica por qué, en esta historia, la palabra más repetida no es “ordenador”, sino “infraestructura”.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la computación cuántica distribuida y por qué importa?
Es un enfoque que busca conectar varios procesadores cuánticos mediante redes cuánticas para que trabajen como un sistema conjunto. Puede ayudar a escalar potencia sin depender de un único equipo gigantesco y difícil de estabilizar.

¿Qué son los circuitos integrados fotónicos (PIC) en redes cuánticas?
Son chips que integran componentes ópticos para guiar, conmutar o medir señales de luz con gran velocidad y baja pérdida. En redes cuánticas, se consideran clave para construir módulos de interconexión más compactos, eficientes y escalables.

¿Qué papel juega la SETT en inversiones tecnológicas en España?
La SETT es una entidad pública que impulsa inversiones en tecnologías avanzadas ligadas a la transformación digital, telecomunicaciones, microelectrónica, semiconductores y deep tech. Su modelo se apoya en colaboración público-privada para acelerar proyectos estratégicos.

¿Qué relación tiene esta inversión con el PERTE Chip?
La operación se presenta como alineada con el PERTE Chip, orientado a fortalecer capacidades industriales y tecnológicas vinculadas a semiconductores y microelectrónica. La fotónica integrada se enmarca en ese objetivo de reforzar tecnologías críticas.

vía: Nu Quantum

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