Los mainframes llevan décadas acompañados de predicciones sobre su desaparición, pero una novedad aparentemente pequeña de Linux 7.2 cuenta una historia diferente. La arquitectura s390 ha incorporado soporte para Rust dentro del kernel, lo que permite que una de las iniciativas más recientes de Linux para desarrollar componentes de bajo nivel con mayores garantías de seguridad de memoria llegue también al entorno sobre el que funcionan los actuales sistemas IBM Z.
Las claves de la modernización del mainframe en 30 segundos
- Linux 7.2 incorpora soporte de Rust para s390, la arquitectura utilizada por los actuales IBM Z.
- El nombre s390 procede de una familia de mainframes de IBM de los años 90, pero Linux lo mantiene para la arquitectura actual.
- Un estudio de Accenture citado por AWS señala que el 90 % de las organizaciones consultadas persigue modernizaciones hacia cloud, aunque solo el 19,5 % de las cargas se ha trasladado.
- AWS, IBM y Google ya utilizan IA para analizar, documentar y transformar aplicaciones heredadas.
- La tendencia apunta a modernizaciones progresivas en las que entender el software existente resulta tan importante como trasladarlo.
El nombre puede resultar confuso. IBM System/390 apareció en 1990 y aquella familia de máquinas dejó paso posteriormente a zSeries y a los actuales IBM Z. Linux, sin embargo, continúa denominando s390 a esta arquitectura.
Por eso la llegada de Rust tiene más interés del que aparenta.
El trabajo enviado al kernel configura s390 como una arquitectura de 64 bits capaz de utilizar la infraestructura Rust de Linux e incorpora las piezas específicas necesarias para aspectos como la gestión de avisos y errores, static branches y la generación de bindings. El soporte fue desarrollado por Jan Polensky, de IBM, y terminó integrado entre los cambios correspondientes a Linux 7.2.
No significa que Linux sobre IBM Z vaya a reescribirse en Rust. Tampoco que desaparezca el enorme volumen de código C existente. Lo relevante es que los nuevos componentes del kernel escritos en Rust pueden empezar a contemplar esta arquitectura.
Rust lleva años avanzando dentro de Linux precisamente porque permite evitar por diseño determinadas categorías de errores relacionados con la gestión de memoria. Su extensión a s390 muestra que el mainframe continúa formando parte de la evolución técnica del kernel y no se trata simplemente como una plataforma heredada que debe mantenerse hasta su retirada.
El 90 % quiere modernizar, pero solo el 19,5 % de las cargas se ha trasladado
La paradoja del mainframe aparece al observar lo que ocurre dentro de las grandes empresas.
Una encuesta de Accenture de 2025 realizada entre 1.000 directivos, recogida posteriormente en un análisis conjunto con AWS publicado en julio de 2026, encontró que el 90 % de las organizaciones con mainframes estaba desarrollando iniciativas de modernización hacia la nube.
Sin embargo, solo el 19,5 % de sus cargas de trabajo había completado esa transición.
La distancia entre ambos porcentajes ayuda a entender el problema.
Decidir que una aplicación debe modernizarse es relativamente sencillo. Descubrir exactamente qué hace después de 30 o 40 años de modificaciones puede ser bastante más complicado.
Un banco, una aseguradora o una Administración pueden tener aplicaciones COBOL que llevan décadas ejecutándose y acumulando cambios. Parte de su lógica puede estar documentada, mientras que otra reside exclusivamente en el propio código, trabajos por lotes, JCL, procedimientos, bases de datos y dependencias con otros sistemas.
Incluso una aplicación aparentemente sencilla puede contener reglas empresariales introducidas muchos años atrás cuyo autor ya no trabaja en la organización.
Reescribir el software sin comprender esas dependencias introduce un riesgo evidente: el nuevo programa puede parecer técnicamente correcto y, sin embargo, comportarse de forma diferente precisamente en los casos excepcionales que el sistema original aprendió a gestionar durante décadas.
Ahí es donde la inteligencia artificial está encontrando uno de sus usos empresariales menos vistosos, pero potencialmente más prácticos.
AWS, IBM y Google llevan la IA al código heredado
Los principales proveedores tecnológicos ya tienen herramientas específicamente dirigidas a este problema.
AWS Transform for mainframe alcanzó su disponibilidad general en mayo de 2025. El servicio utiliza IA para participar en diferentes etapas de una modernización, desde el análisis y la planificación inicial hasta la generación de documentación y la refactorización. AWS ha añadido además herramientas para analizar dependencias y consultar mediante IA la documentación generada a partir del código.
IBM watsonx Code Assistant for Z adopta un planteamiento similar dentro del propio entorno IBM. Puede analizar aplicaciones, explicar código mediante lenguaje natural, documentar lógica empresarial y participar en procesos de refactorización. Entre sus funciones se encuentra la generación de servicios Java a partir de COBOL y de pruebas JUnit destinadas a comprobar la equivalencia semántica entre ambos.
Google Cloud Mainframe Modernization utiliza los modelos Gemini y agentes especializados para ingeniería inversa, evaluación y transformación de aplicaciones. Su Mainframe Assessment Tool puede extraer reglas de negocio, documentar aplicaciones, identificar dependencias y generar casos de prueba.
Google dispone además de Dual Run, una herramienta que permite ejecutar tráfico de producción sobre el mainframe y sobre la aplicación modernizada para comparar sus resultados antes de realizar la transición definitiva.
Hay un denominador común entre estas propuestas: antes de transformar el código hay que entenderlo.
La IA puede acelerar precisamente una de las fases que más trabajo requiere en proyectos de este tipo. Puede ayudar a recorrer grandes bases de código, generar documentación, reconstruir dependencias, explicar programas escritos en lenguajes que cada vez menos desarrolladores dominan y extraer reglas empresariales que posteriormente deben ser revisadas.
Eso es diferente de asumir que un modelo puede recibir varios millones de líneas de COBOL y devolver automáticamente una arquitectura de microservicios preparada para producción.
Modernizar puede significar conservar parte del mainframe
Durante años la modernización se ha asociado con la migración: sacar una aplicación del mainframe y trasladarla a servidores distribuidos o a la nube.
Pero las estrategias actuales ofrecen más posibilidades.
Una organización puede mantener determinados procesos en IBM Z, exponer funcionalidades mediante API, separar componentes, mover datos concretos, trasladar algunas aplicaciones y retirar otras. También puede ejecutar temporalmente el sistema antiguo y el nuevo en paralelo hasta disponer de suficientes evidencias de que ambos se comportan de la misma manera.
Ese enfoque progresivo reduce uno de los mayores riesgos de cualquier gran migración: intentar sustituir de una sola vez un sistema que lleva décadas acumulando lógica empresarial.
La propia existencia de Rust en s390 añade otra pieza a esa historia. Mientras una parte de la industria desarrolla herramientas de inteligencia artificial para comprender y transformar las aplicaciones heredadas, la comunidad Linux sigue incorporando tecnologías nuevas a la arquitectura que utilizan los mainframes modernos.
No son movimientos contradictorios.
Las organizaciones pueden modernizar aplicaciones sin abandonar inmediatamente la plataforma sobre la que funcionan. También pueden modernizar la propia forma de desarrollar software para el mainframe.
Quizá esa sea la razón por la que la desaparición del mainframe lleva anunciándose tanto tiempo sin terminar de producirse. Muchos de estos sistemas contienen aplicaciones difíciles de sustituir, pero eso no obliga a mantener intacto todo lo que las rodea.
La cuestión empieza a ser menos binaria que elegir entre conservar el mainframe o apagarlo. Modernizar también puede consistir en descubrir qué merece permanecer, qué puede desacoplarse, qué conviene transformar y qué finalmente puede retirarse. La IA no elimina ese trabajo, pero puede hacer bastante más manejable el paso que debe producirse antes de cualquier decisión: entender qué hace realmente el software que una organización lleva décadas ejecutando.
Preguntas frecuentes
¿Linux 7.2 incorpora soporte de Rust para mainframes?
Sí. Entre los cambios de Linux 7.2 se encuentra la habilitación de Rust para la arquitectura s390, utilizada por Linux en los actuales sistemas IBM Z.
¿Por qué Linux sigue llamando s390 a la arquitectura de IBM Z?
El nombre procede de IBM System/390, pero Linux conserva la denominación s390 para la arquitectura que ha evolucionado hasta los actuales sistemas IBM Z.
¿Puede la inteligencia artificial convertir automáticamente COBOL en aplicaciones modernas?
Existen herramientas capaces de analizar, explicar y transformar código, pero una modernización empresarial necesita además validar dependencias, reglas de negocio, comportamiento y equivalencia funcional. IBM y Google, por ejemplo, incorporan generación de pruebas y mecanismos de validación dentro de sus herramientas.
¿Las empresas están abandonando rápidamente sus mainframes?
Los datos disponibles sugieren un proceso bastante más gradual. La encuesta de Accenture citada por AWS indica que el 90 % de las organizaciones consultadas desarrolla iniciativas de modernización cloud, pero únicamente el 19,5 % de las cargas había completado la transición.