El año 2026 se perfila como un momento clave para la inteligencia artificial en el ámbito empresarial. Según un estudio de la consultora tecnológica Omdia, el 90% de los directivos prevé incrementar su inversión en esta tecnología, reflejando una etapa de mayor madurez en su adopción, en la que se dejan atrás las pruebas iniciales y las expectativas tempranas de años anteriores. En esta misma línea, IDC estima que el gasto global en IA alcanzará los 1,5 billones de dólares en 2026, con un crecimiento anual compuesto del 20,9% entre 2025 y 2029.
Este fuerte impulso evidencia la confianza de las empresas en la capacidad transformadora de la inteligencia artificial como motor de crecimiento y como elemento clave para redefinir sus estrategias tecnológicas y de negocio. No obstante, su implantación a gran escala también plantea importantes retos. Entre ellos destacan la gestión y calidad de los datos, la integración con sistemas ya existentes y la necesidad de adaptarse a un marco regulatorio en constante cambio que garantice un uso responsable, ético y seguro de esta tecnología.
Iñaki López Monje, Director Regional de la división de negocio Enterprise Computing Solutions de Arrow para el Sur de Europa, analiza, a continuación, por qué los mayoristas y partners pueden ayudar a las empresas a superar esas barreras y cómo se puede potenciar su ecosistema.
“La IA está redefiniendo el panorama empresarial a gran velocidad. Sin embargo, para que las organizaciones puedan realmente integrar y escalar la IA de forma efectiva, necesitan ir más allá de la tecnología, centrándose en la estrategia y la implementación con el fin de superar las barreras en un área tan compleja y en constante cambio. Es aquí donde el papel de los partners se vuelve crítico, ya que los departamentos de TI internos no pueden gestionar en solitario el viaje hacia la IA y todos los retos de gestión de datos, cumplimiento normativo e integración con sistemas heredados que se plantean.
Y es que los partners ofrecen servicios especializados que cubren todo el ciclo de vida de un proyecto de IA, supliendo la carencia de conocimiento interno de las empresas y con un catálogo de servicios que van desde la consultoría estratégica y la preparación de datos, hasta el diseño, la construcción y el despliegue de soluciones a medida. Además, también proporcionan un soporte continuo para garantizar la adopción y la evolución de la tecnología. Su rol es tan crucial que se extiende incluso a la gestión de las transacciones en los marketplaces de la nube, donde se espera que casi el 60% de las operaciones se realicen a través del canal para 2030, según las previsiones de Omdia.
De hecho, las empresas recurren, cada vez más, a la ayuda externa especializada. Casi el 40% de ellas ya confían en partners de servicios para el soporte operativo continuo y la implementación de sus proyectos de IA, de acuerdo con un informe, elaborado por Forrester, sobre el estado de esta tecnología. Esto abre oportunidades de negocio significativas del sector, donde los servicios de IA prestados por partners alcanzarán los 267.000 millones de dólares a nivel mundial para 2030, consolidando al canal como el principal ejecutor de la revolución de esta tecnología, conforme predice Omdia.
Con este escenario, ¿cómo podemos asegurar que el canal está preparado para asumir un rol tan intenso y complejo? Los agregadores tecnológicos se convierten en catalizadores de este ecosistema, al proporcionar a los partners acceso a equipos de expertos e ingenieros especializados, programas de formación y certificación, soporte técnico o modelos de financiación flexibles con el objetivo de ofrecer soluciones de valor añadido que les permitan elevar sus conocimientos y capacidades, así como guiarles en el diseño de soluciones complejas. Además, los agregadores facilitan el acceso a un portfolio de distintas tecnologías de múltiples fabricantes a través de plataformas unificadas.
En este contexto, los agregadores actúan de puente entre los fabricantes y los partners, posicionándose como aliados estratégicos con el fin de afianzar el éxito de la IA. Su capacidad para agregar tecnología, conocimiento y servicios es clave para que los partners aborden las necesidades de sus clientes y les ayuden a pasar de la promesa tecnológica en una realidad operativa y rentable para el cliente final”.