El Departamento de Energía identifica terrenos con capacidad para hasta 1 GW de potencia para impulsar la infraestructura de IA antes de 2028
En una medida que refuerza el papel de Estados Unidos en la carrera tecnológica global, el Departamento de Energía (DOE) ha identificado 16 emplazamientos federales aptos para la construcción acelerada de centros de datos, con el objetivo de desplegar infraestructuras avanzadas para inteligencia artificial (IA) y supercomputación en tiempo récord. Algunos de estos emplazamientos podrían albergar centros de hasta 1.000 MW de capacidad operativa.
A través de una Request for Information (RFI) lanzada esta semana, el DOE busca recabar interés del sector privado para desarrollar estos terrenos, muchos de ellos adyacentes a infraestructura energética existente y con procesos de permisología ágil para nuevas fuentes de generación, incluyendo energía nuclear o gas de ciclo combinado.
El proyecto pretende que algunos de estos centros comiencen a operar antes de que finalice 2027, y responde directamente a los órdenes ejecutivos del presidente Trump orientados a “eliminar barreras para el liderazgo estadounidense en IA” y “liberar el potencial energético nacional”.
Terrenos listos, energía disponible y ambición federal
Entre los emplazamientos seleccionados destacan:
- Argonne National Laboratory (Illinois): con una parcela de 110 acres, se proyecta un parque de datos de 1.000 MW, a tan solo 37 km de Chicago y beneficiado por las exenciones fiscales estatales para data centers.
- Brookhaven National Laboratory (Nueva York): cerca del centro energético de Caithness Long Island, podría albergar un nuevo centro de datos impulsado por una planta de 750 MW.
- NREL Flatirons Campus (Colorado): infraestructura disponible para 100 MW listos para iniciar obras en 2025, ideal para pruebas de integración energética a gran escala.
- Princeton Plasma Physics Laboratory (Nueva Jersey): campus con 100 MW de capacidad energética y contrato de suministro de agua de 55 millones de galones anuales.
Además, Los Alamos National Laboratory (Nuevo México) trabaja ya en una actualización de su Strategic Computing Complex (SCC), con capacidad de 70 MW para HPC e IA. Se evalúa la posibilidad de habilitar 100 MW adicionales mediante mejoras eléctricas y nuevas fuentes como microreactores nucleares o turbinas de gas.
“La carrera por la IA es el nuevo Proyecto Manhattan”
Con un tono cargado de simbolismo, el secretario de Energía, Chris Wright, señaló que “la carrera global por la IA es el nuevo Proyecto Manhattan” y subrayó el papel de los laboratorios nacionales como plataformas de innovación. “Estados Unidos puede y va a ganar esta carrera”, afirmó, destacando la estrategia de la administración Trump para posicionar al país como potencia en IA, eficiencia energética y soberanía tecnológica.
Michael Kratsios, director de la Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, añadió: “La administración está desbloqueando recursos federales para construir los centros de datos que necesita un futuro impulsado por la inteligencia artificial”.
Un modelo para el despliegue de infraestructura crítica
Los 16 emplazamientos identificados —que incluyen laboratorios icónicos como Oak Ridge, Sandia, Fermilab o Savannah River— representan un enfoque coordinado entre defensa, energía y tecnología. La iniciativa recuerda al espíritu de los programas de innovación masiva de mediados del siglo XX, pero ahora orientado a infraestructura digital crítica.
Además, se están considerando ubicaciones adicionales, incluyendo una reciente propuesta para desarrollar un centro de datos de 500 MW en una base aérea de Tucson, Arizona, según avanzó DataCenterDynamics en marzo.
Próximos pasos
Las empresas interesadas tienen 30 días para responder al RFI, lo que abre la puerta a una oleada de iniciativas público-privadas destinadas a acelerar el despliegue de grandes data centers en suelo federal. El énfasis en la disponibilidad de terrenos, energía, agua y conectividad demuestra una visión clara: convertir a Estados Unidos en el epicentro global de la computación para IA, sin depender de capital extranjero ni de cadenas de suministro vulnerables.
En un contexto en el que la IA generativa, el machine learning y los modelos fundacionales requieren una infraestructura masiva y energética, esta acción coloca al gobierno federal como facilitador directo del ecosistema de IA, al más puro estilo de los grandes planes industriales del pasado. ¿Será este el impulso definitivo para el liderazgo tecnológico estadounidense? El tablero ya está sobre la mesa.
Fuente: DataCenterDynamics