La inteligencia artificial no solo está disparando la demanda de chips, GPUs o sistemas de refrigeración líquida. También está empujando con fuerza un componente mucho menos visible para el gran público, pero cada vez más relevante dentro del diseño eléctrico de los nuevos racks: las unidades de respaldo con batería, conocidas como BBU por sus siglas en inglés. En ese contexto, el fabricante taiwanés DynaPack ha decidido mover ficha y preparar una ampliación muy agresiva de su capacidad productiva.
Según ha adelantado DigiTimes, la compañía planea añadir un 200% extra de capacidad de producción de BBU en sus instalaciones de Taiwán y Tailandia. En la práctica, eso equivale a triplicar su capacidad actual para aprovechar una tendencia que ya no parece puntual, sino estructural: la entrada de las baterías de respaldo dentro de la arquitectura de alimentación de los centros de datos orientados a IA.
El movimiento no llega de la nada. DynaPack ya había señalado en su memoria anual de 2024 que quería convertirse en uno de los principales proveedores de baterías para BBU y que preveía ampliar capacidad en Taiwán y Tailandia. Además, la empresa ya vinculaba de forma directa el crecimiento del negocio de BBU con el auge de la inteligencia artificial y la construcción de nuevos centros de datos. Es decir, la expansión conocida ahora no es un giro inesperado, sino la aceleración de una estrategia que ya estaba definida en su hoja de ruta.
De accesorio técnico a pieza estratégica del rack de IA
Durante años, el gran debate energético de los centros de datos giró sobre todo en torno a la alimentación ininterrumpida tradicional, los generadores, las UPS y la eficiencia general de la instalación. Sin embargo, la nueva generación de racks de IA está obligando a repensar la distribución eléctrica a un nivel mucho más fino. Ya no se trata solo de resistir un corte de suministro, sino de gestionar cargas muy variables, picos de consumo extremadamente bruscos y necesidades de densidad que en algunos casos superan con claridad lo que era habitual hace solo unos años.
Ahí es donde las BBU están ganando protagonismo. DynaPack ya explicó en 2025 a inversores que la adopción de estas soluciones por parte de operadores de centros de datos estaba acelerándose por el temor a pérdidas de datos y por la necesidad de ofrecer una protección de conmutación rápida integrada en el propio rack. La compañía llegó a afirmar entonces que sus ingresos vinculados a BBU podían duplicarse en el año hasta alcanzar unos 1.500 millones de dólares taiwaneses, con el negocio no IT creciendo precisamente gracias a esta familia de productos.
Lo relevante es que esta tendencia no depende solo del discurso comercial de un proveedor. NVIDIA publicó en 2025 detalles técnicos de su plataforma GB300 NVL72 y explicó que el nuevo diseño de sus fuentes de alimentación incorpora almacenamiento energético interno para suavizar las oscilaciones de potencia del rack. En sus propias pruebas, la compañía asegura haber logrado reducir en torno a un 30% la demanda media de pico vista por la red al entrenar modelos como Megatron LLM. No es exactamente lo mismo que una BBU clásica de respaldo prolongado, pero sí confirma una idea de fondo: el almacenamiento energético de corta duración ya forma parte del nuevo lenguaje eléctrico de los sistemas de IA a gran escala.
La carrera por la energía entra en una nueva fase
La expansión de DynaPack también se entiende mejor si se mira el contexto industrial más amplio. La industria del centro de datos está empezando a asumir que el cuello de botella de la IA ya no está solo en conseguir GPUs o construir más salas blancas. La alimentación eléctrica, la gestión de picos, la conversión de corriente, el cableado de alta densidad y la resiliencia energética se han convertido en variables críticas del negocio.
De hecho, Vertiv anunció en mayo de 2025 que prepara para 2026 una cartera de soluciones de 800 VDC alineadas con la hoja de ruta de NVIDIA para los nuevos centros de datos de IA. La compañía sostiene que, a medida que los racks superen los 300 kW, las arquitecturas de corriente continua permitirán reducir cobre, corriente y pérdidas térmicas, y confirma además que ese ecosistema incluirá sistemas de respaldo compatibles con DC. Si esa evolución se consolida, proveedores como DynaPack no solo estarán vendiendo baterías, sino entrando en una parte cada vez más estratégica de la infraestructura crítica.
Además, DigiTimes añade otro dato interesante: DynaPack trabaja en proyectos para desarrollar BBU adaptadas a sistemas HVDC, con la vista puesta en una posible producción en masa a partir de 2027. Eso sugiere que la empresa no quiere limitarse a la demanda actual del mercado, sino posicionarse para la siguiente ola de diseño eléctrico de centros de datos.
Un negocio pequeño frente a los chips, pero cada vez más importante
Comparado con el mercado de semiconductores, el negocio de las BBU sigue siendo modesto en volumen y visibilidad. Sin embargo, su valor estratégico va en aumento porque resuelve problemas que están creciendo al mismo ritmo que la IA: estabilidad, continuidad, protección frente a microcortes, absorción de transitorios y mejor aprovechamiento del presupuesto energético del centro de datos.
Para DynaPack, además, este giro tiene otra lectura empresarial. El fabricante viene soportando presión en negocios más tradicionales, como las baterías para informática de consumo, donde la competencia y la erosión de márgenes son mayores. En su documentación corporativa ya reconocía que los productos no IT, entre ellos los BBU para centros de datos, debían ganar peso para mejorar rentabilidad y reducir dependencia del mercado clásico de portátiles y electrónica personal.
Por eso, la decisión de triplicar capacidad no parece un simple aumento oportunista de producción. Más bien refleja cómo la cadena de valor de la IA está arrastrando a proveedores que hasta hace poco estaban lejos de los focos. Mientras el mercado discute sobre GPUs, memoria HBM o refrigeración líquida, otros actores están encontrando su oportunidad en los elementos que sostienen físicamente ese crecimiento.
Si la previsión de DynaPack se cumple, el mensaje es claro: la batería de respaldo ya no será una pieza secundaria dentro del centro de datos de IA, sino una parte cada vez más integrada en la arquitectura del rack y en la economía del suministro eléctrico. Y eso convierte a fabricantes como DynaPack en un termómetro bastante útil para entender hacia dónde se mueve realmente la infraestructura de la inteligencia artificial.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una BBU en un centro de datos?
Una BBU es una unidad de respaldo con batería que ayuda a mantener la alimentación de determinados sistemas durante microcortes, transiciones o eventos breves, y puede integrarse en el propio rack o en la arquitectura de potencia del sistema.
¿Por qué las BBU están ganando importancia en la IA?
Porque los racks de IA tienen consumos muy altos y picos de potencia muy rápidos. Las BBU y otras formas de almacenamiento energético de corta duración ayudan a estabilizar esas variaciones y a mejorar la resiliencia de la infraestructura.
¿Qué significa que DynaPack añadirá un 200% de capacidad?
Significa que la empresa prevé sumar capacidad adicional equivalente al doble de la actual, lo que en la práctica llevaría su producción total a aproximadamente el triple del nivel previo.
¿Las BBU sustituyen a los UPS tradicionales en los centros de datos?
No necesariamente. En muchos casos son complementarias. Los UPS siguen siendo clave a nivel de instalación, mientras que las BBU pueden aportar respaldo y gestión energética más cerca del rack o de cargas concretas.
vía: 360marketupdates