Amazon ha puesto una cifra y una escena muy concretas al momento que vive la infraestructura para inteligencia artificial. En su carta anual a los accionistas, publicada el 9 de abril, el consejero delegado Andy Jassy aseguró que dos grandes clientes de Amazon Web Services llegaron a pedir comprar toda la capacidad de instancias Graviton prevista para 2026. La compañía, añadió, rechazó esa posibilidad porque debía atender también al resto de clientes. La frase no habla de una venta puntual de chips, sino de capacidad completa en la nube basada en los procesadores propios de AWS, y sirve para medir hasta qué punto se ha tensado la demanda.
El mensaje va más allá de la anécdota. Amazon está utilizando esa presión de demanda para defender su gran apuesta por la IA, por los centros de datos y por el silicio propio. Jassy sostiene que AWS podría crecer todavía más rápido, pero admite que sigue teniendo restricciones de capacidad. En 2025, la división añadió 3,9 GW de nueva potencia eléctrica y espera duplicar su capacidad total antes de que termine 2027. En paralelo, AWS cerró el cuarto trimestre de 2025 con un crecimiento interanual del 24% y un ritmo anualizado de ingresos de unos 142.000 millones de dólares.
Graviton, de apuesta interna a recurso escaso
Graviton fue el primer gran procesador diseñado por Amazon para su propia nube y arrancó en 2018. Desde entonces, la familia ha llegado ya a su quinta generación. Según la propia compañía, hoy la usan más de 90.000 clientes y está presente en el 98% de los 1.000 mayores clientes de EC2, el servicio de computación bajo demanda de AWS. Amazon presentó Graviton5 en diciembre de 2025 y lo describió como su CPU más potente hasta la fecha, con hasta un 25% más de rendimiento que la generación anterior en determinados escenarios.
Ese detalle ayuda a entender por qué la frase de Jassy es relevante. Durante meses, la conversación del mercado se ha concentrado en las GPU de Nvidia y en la escasez de aceleradores para IA. Sin embargo, la carta de Amazon deja claro que el cuello de botella no afecta solo al entrenamiento de grandes modelos, sino también a la capacidad general de computación que sostiene aplicaciones empresariales, bases de datos, analítica, inferencia y servicios cloud a gran escala. Que dos clientes pretendieran reservar toda la oferta anual de instancias Graviton muestra que el valor estratégico de los procesadores propios de AWS ya no es un complemento: es un activo crítico dentro de su catálogo.
Amazon, además, está intentando que esa estrategia tenga continuidad más allá de las CPU. En la misma carta, Jassy asegura que Trainium2 ha estado prácticamente agotado, que Trainium3 empezó a enviarse a comienzos de 2026 y está casi totalmente comprometido, y que una parte relevante de Trainium4 ya está reservada pese a que todavía faltan unos 18 meses para su disponibilidad general. Sumando Graviton, Trainium y Nitro, Amazon sitúa su negocio de chips en un ritmo anual de ingresos superior a 20.000 millones de dólares, con crecimiento de tres dígitos interanual. Incluso desliza que, en el futuro, podría vender racks de estos sistemas a terceros.
La carrera por capacidad y electricidad
El fondo de esta noticia no está solo en el diseño de procesadores, sino en la velocidad a la que hay que desplegar infraestructura física. Amazon prevé invertir alrededor de 200.000 millones de dólares en capex en 2026 y defiende que no lo hace “por intuición”, sino apoyada en compromisos ya firmados o muy avanzados con clientes. Parte importante de ese gasto, según la compañía, se monetizará entre 2027 y 2028. También subraya que los activos que está levantando tienen vidas útiles largas: más de 30 años en el caso de los edificios de centros de datos y de 5 a 6 años en hardware como chips, servidores y equipos de red.
Esa explicación importa porque el mercado lleva meses preguntándose si el gasto en IA se está acelerando demasiado rápido. La respuesta de Amazon es que la demanda ya está ahí y que, además, el silicio propio puede cambiar la economía del negocio cloud. Jassy sostiene que Trainium podría ahorrar a la empresa decenas de miles de millones de dólares al año en inversión de capital y aportar varios cientos de puntos básicos de mejora en margen operativo frente a depender por completo de chips de terceros para inferencia. Son previsiones de la propia compañía, no resultados cerrados, pero ayudan a entender por qué Amazon está dispuesta a asumir un esfuerzo inversor tan elevado.
Más gasto hoy para proteger márgenes mañana
La factura ya se nota en las cuentas. En su informe anual de 2025, Amazon reconoce que el flujo de caja libre bajó de 38.219 a 11.194 millones de dólares, principalmente por el aumento de 50.700 millones en compras de inmovilizado netas de ventas e incentivos. La propia empresa vincula ese deterioro, sobre todo, a las inversiones de capital relacionadas con inteligencia artificial. Es, en la práctica, el precio de intentar llegar antes que sus rivales en capacidad de cómputo, energía y despliegue de centros de datos.
A corto plazo, eso presiona la caja. A medio y largo plazo, Amazon confía en que la combinación de AWS, IA y chips propios acabe ampliando ingresos, márgenes y generación de efectivo. La tesis no está exenta de riesgos: exige que la demanda siga creciendo, que la monetización llegue en los plazos previstos y que la empresa ejecute sin grandes desajustes una expansión gigantesca. Pero la escena que describe Jassy —dos grandes clientes intentando quedarse con toda la capacidad Graviton de un año— resume bien por qué Amazon cree que merece la pena correr ese riesgo. En el negocio de la nube, la escasez ya no se mide solo en chips; se mide en tiempo, electricidad y capacidad lista para usar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es AWS Graviton y para qué se utiliza?
AWS Graviton es la familia de procesadores diseñada por Amazon para su nube. Se usa en instancias de EC2 y está orientada a cargas como aplicaciones empresariales, bases de datos, analítica, servicios web y, cada vez más, tareas ligadas a IA e inferencia. Amazon sitúa su lanzamiento inicial en 2018 y asegura que ya va por la quinta generación.
¿Qué significa que dos clientes quisieran toda la capacidad Graviton de 2026?
Significa que dos grandes clientes de AWS pidieron reservar toda la oferta anual de instancias basadas en Graviton para ese año. Amazon no aceptó porque debía repartir esa capacidad entre más clientes, pero la petición refleja una demanda muy elevada sobre su infraestructura propia.
¿Cuánto invertirá Amazon en IA y centros de datos en 2026?
Amazon prevé alrededor de 200.000 millones de dólares en inversión de capital en 2026. La empresa sostiene que buena parte de ese gasto está respaldada por compromisos de clientes y que se monetizará sobre todo entre 2027 y 2028.
¿En qué se diferencian Graviton y Trainium dentro de AWS?
Graviton es la línea de CPU generalista de Amazon para la nube. Trainium, en cambio, es su familia de chips orientada específicamente a cargas de IA, especialmente entrenamiento e inferencia. En la carta a los accionistas, Amazon presenta ambas familias como piezas clave para reducir costes y depender menos de proveedores externos.