La soberanía del dato ha dejado de ser un debate abstracto para convertirse en una partida de infraestructura, contratos y latencia. En ese tablero, Colt Technology Services ha anunciado que ha sido nombrada como uno de los primeros socios de conectividad para AWS European Sovereign Cloud, ofreciendo conexiones privadas Dedicated Cloud Access (DCA) hacia esta nueva nube “independiente” de AWS orientada a cumplir requisitos estrictos de soberanía y cumplimiento normativo en Europa.
El anuncio, fechado en Londres el 16 de febrero de 2026, llega en un momento en el que muchas organizaciones europeas no solo preguntan dónde están sus datos, sino cómo viajan, quién puede acceder a ellos y qué jurisdicción podría afectar a su tratamiento. Y ahí la conectividad —a menudo relegada a un segundo plano frente al “cloud strategy”— vuelve a ser protagonista.
Por qué un “socio de conectividad” importa en una nube soberana
Una nube soberana no se define únicamente por el país donde se ubican los centros de datos o por la promesa contractual de residencia. En los entornos regulados, la soberanía se juega también en la ruta de acceso: si una aplicación crítica se consume a través de Internet pública, el perímetro de exposición y la superficie de riesgo cambian.
La propuesta de Colt se apoya precisamente en ese ángulo: su Dedicated Cloud Access ofrece una conexión directa y privada a AWS European Sovereign Cloud, evitando el tránsito por Internet pública. En términos prácticos, esto suele traducirse en menor latencia, rendimiento más estable y mejor control de seguridad en tránsito, especialmente para cargas de trabajo sensibles (servicios públicos, finanzas, sanidad, industria o cadenas de suministro).
Peter Coppens, vicepresidente de producto en Colt, lo resumió con una frase que encaja con el estado de ánimo de 2026: las empresas “se enfrentan a una maraña de complejidad” entre cumplimiento regulatorio, seguridad y protección de datos, y el acceso a nubes soberanas debería ser “sencillo y flexible”, no una nueva capa de fricción.
AWS European Sovereign Cloud: una apuesta para clientes con requisitos extremos
AWS presentó su European Sovereign Cloud como una nube diseñada para necesidades de soberanía europeas, con controles técnicos y garantías orientadas a administraciones y empresas que exigen un grado adicional de autonomía operativa y resiliencia. En paralelo, la narrativa de soberanía en Europa se ha acelerado por la presión regulatoria —como el RGPD y la EU Data Act— y por un clima geopolítico que ha llevado a muchas juntas directivas a revisar dependencias tecnológicas consideradas estratégicas.
En ese contexto, el movimiento de AWS ha sido interpretado como un intento de responder a una preocupación recurrente en el mercado: la incertidumbre sobre qué leyes pueden aplicarse y qué acceso puede exigirse sobre datos gestionados por grandes proveedores. La propia cobertura internacional ha subrayado que AWS busca dar respuesta a esa sensibilidad europea con una oferta específicamente diseñada para el continente.
Los datos que empujan la ola: 84 %, 70 %… y el freno del 63 %
Más allá de la retórica, hay números que explican por qué este tema está en la agenda de directores de sistemas, CISOs y responsables de cumplimiento.
Colt cita dos señales claras: por un lado, un estudio que sitúa la soberanía del dato como prioridad estratégica para el 84 % de las empresas europeas encuestadas; por otro, la idea de que el asunto se ha intensificado en los últimos uno o dos años para el 70 %. Y añade un dato que retrata el bloqueo en la adopción cloud: otro estudio apunta a que el 63 % considera la soberanía del dato la mayor barrera para migrar a la nube.
Ese 84 % y 70 % aparece también en una encuesta cuantitativa de BARC (encargada por Exasol y socios como A1 Digital y Dataciders), basada en 295 participantes en abril de 2025. En su lectura, el aumento de relevancia se explica por una combinación de exigencias regulatorias y tensiones geopolíticas. El estudio añade matices importantes: el 46 % de los encuestados identifica riesgos vinculados a inconsistencias en legislación estadounidense, y el 40 % ve críticamente la dependencia de proveedores de nube pública. La respuesta empresarial, según esa encuesta, apunta a un giro hacia estrategias híbridas y multicloud: el 51 % ya combina nube pública y privada para ganar control sobre datos sensibles, y el 36 % planea apoyarse más en proveedores regionales o locales.
En la región DACH, la tendencia se intensifica: el 41 % de las empresas declara intención de cambiar a alternativas europeas, un porcentaje superior al promedio internacional citado en el estudio.
La conectividad como “pieza silenciosa” de la soberanía
En el debate técnico, la conectividad suele sonar a “capa 3”, a MPLS, a fibra y a contratos de tránsito. Pero en soberanía del dato, esa capa silenciosa se convierte en un componente de gobernanza: una conexión privada permite segmentar, auditar, controlar rutas, aplicar políticas y reducir dependencia de rutas impredecibles.
Colt sostiene que su valor diferencial para este escenario está en un conjunto de capacidades que apuntan a control y cobertura: experiencia conectando tanto a hiperescalares como a plataformas soberanas, “propiedad full-stack” (fibra, soluciones, orquestación y entrega del servicio), una huella europea de PoPs de fibra y cloud, y presencia local con equipos comerciales y operativos en país. Sobre el papel, el mensaje es que una nube soberana necesita algo más que un portal de autoservicio: necesita una cadena de suministro digital coherente, desde el endpoint corporativo hasta el punto de presencia del proveedor cloud.
Qué deberían mirar las empresas en 2026: más allá del marketing “soberano”
Para los equipos que se plantean mover cargas reguladas a una nube soberana, la discusión suele bajar rápido a una checklist que mezcla legal, tecnología y operación:
- Residencia y control del dato: ubicación, cifrado, control de claves, políticas de acceso y auditoría.
- Autonomía operativa: quién opera la plataforma, cómo se gestiona el soporte, qué dependencias externas existen.
- Conectividad: si el acceso pasa por Internet pública o por enlaces privados; qué latencia y jitter se esperan; qué controles hay en tránsito.
- Estrategia híbrida: qué se queda on-prem, qué va a cloud privado, qué se externaliza y con qué patrón de interoperabilidad.
- Plan de salida: portabilidad, contratos, dependencias de servicios gestionados y costes de reversibilidad.
La encuesta de BARC sugiere que el mercado ya está respondiendo en esa dirección: híbrido y multicloud como fórmula para recuperar soberanía “por partes”, sin caer en dependencias difíciles de revertir.
En ese escenario, la jugada de Colt como socio de conectividad de AWS European Sovereign Cloud se entiende como una pieza más: convertir la soberanía del dato en algo operativo, no solo declarativo. Porque si 2026 ha dejado algo claro, es que la soberanía ya no se mide solo en cláusulas: también se mide en rutas, latencias, controles y capacidad real de ejecución.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es Dedicated Cloud Access (DCA) y para qué sirve en AWS European Sovereign Cloud?
DCA es un modelo de conectividad privada que enlaza la red corporativa con la nube soberana sin pasar por Internet pública, mejorando rendimiento, latencia y control de seguridad en tránsito.
¿Por qué la soberanía del dato frena la adopción de nube en sectores regulados?
Porque obliga a garantizar residencia, acceso, auditoría y jurisdicción aplicable. Estudios citados por la industria indican que la preocupación por soberanía sigue siendo una barrera relevante para migraciones cloud en Europa.
¿Qué estrategia reduce mejor el riesgo de dependencia de un único proveedor cloud?
El enfoque híbrido y multicloud, combinando nube pública, cloud privado y, cuando aplica, proveedores europeos o soberanos para datos críticos, con clasificación de activos y gobernanza clara.
¿Qué deberían exigir los CISOs al evaluar conectividad privada a una nube soberana?
Aislamiento del tráfico, políticas de segmentación, capacidad de auditoría, SLA de latencia y disponibilidad, opciones de redundancia y claridad sobre puntos de presencia y operación local.
vía: colt.net