La tensión entre Broadcom y parte del ecosistema cloud europeo ha dado un nuevo salto. CISPE, la patronal que agrupa a proveedores de infraestructura cloud en Europa, ha presentado una denuncia de competencia ante la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea contra Broadcom por los cambios aplicados al programa de partners de VMware en la región. La organización reclama además medidas cautelares urgentes para frenar lo que considera un daño inmediato para el mercado, los clientes y la propia autonomía tecnológica europea.
El movimiento no llega en un momento cualquiera. Desde que Broadcom cerró la compra de VMware el 22 de noviembre de 2023, el sector ha venido denunciando un endurecimiento de las condiciones comerciales, cambios en licencias, paquetes cerrados y nuevas exigencias para los socios del canal. Ahora, según CISPE, la situación ha entrado en una fase crítica tras la señalización, en enero de 2026, del fin del programa VMware Cloud Service Provider en Europa para la gran mayoría de operadores, dejando solo a una minoría de socios seleccionados.
Qué denuncia CISPE ante la Comisión Europea
La queja formal de CISPE sostiene que Broadcom está utilizando su posición en software de virtualización para estrechar el acceso al mercado europeo. Según la organización, a la subida de precios y a la obligación de asumir compromisos mínimos por adelantado se ha sumado ahora un rediseño del canal que impide a la mayoría de proveedores cloud europeos seguir revendiendo o integrando software de VMware en sus servicios. CISPE asegura que, acumulados, estos cambios han provocado incrementos de costes superiores al 1.000 % en algunos casos, una cifra que la patronal atribuye a sus miembros y que presenta como parte central de su denuncia.
Por eso, la asociación no se limita a pedir una investigación de fondo. También solicita medidas provisionales de efecto inmediato: la suspensión de la terminación del programa VCSP en Europa, la readmisión de los proveedores excluidos, la recuperación del programa “white label” que Broadcom eliminó en 2025 y salvaguardas explícitas frente a posibles represalias, acompañadas de un sistema de sanciones si no se cumplen esas condiciones. La petición revela hasta qué punto CISPE considera que el daño ya no es solo potencial, sino presente.
Por qué importa a clientes y proveedores
La disputa no afecta únicamente a una batalla corporativa entre una gran multinacional y sus socios. Lo que está en juego es la capacidad de muchos proveedores europeos, especialmente medianos y pequeños, para seguir ofreciendo entornos basados en VMware a sus clientes. Si se reduce de forma drástica el número de partners autorizados, también se reduce la competencia en precio, soporte, cercanía y especialización sectorial. Para muchas empresas y organismos públicos que dependen de VMware en sus cargas virtualizadas, eso puede traducirse en menos opciones, renovaciones más complejas y una dependencia aún mayor de un grupo muy reducido de intermediarios.
Ese es precisamente el punto político que CISPE intenta colocar sobre la mesa en Bruselas. La organización sostiene que la estrategia de Broadcom no refuerza una nube soberana europea, sino que debilita a los operadores locales y aumenta la concentración del mercado en torno a pocos actores con capacidad para seguir dentro del nuevo esquema comercial. En un momento en el que la soberanía digital se ha convertido en una prioridad para muchas administraciones europeas, la denuncia busca conectar una disputa contractual con un debate mucho más amplio: quién controla las capas clave del software y la infraestructura sobre las que funciona la economía digital europea.
El malestar, además, no parece aislado. CISPE afirma que su denuncia respalda la presentada en mayo de 2025 por Voice e.V., asociación que representa a grandes usuarios de TI en Alemania. A ello se suman las declaraciones incorporadas por la propia patronal de organizaciones como Beltug en Bélgica, Dutch Cloud Community en Países Bajos o Danish Cloud Community, que describen un mercado alterado por cambios rápidos, falta de previsibilidad y presión creciente sobre proveedores y clientes. Ese respaldo no convierte automáticamente las acusaciones en hechos probados, pero sí muestra que la inquietud se ha extendido por distintos países y perfiles del sector.
Broadcom rechaza las acusaciones
Broadcom no comparte ese relato. La compañía ha respondido que discrepa “firmemente” de las acusaciones de CISPE y sostiene que está invirtiendo de forma significativa en sus socios europeos de VMware Cloud Service Provider para ayudarles a ofrecer alternativas a los grandes hiperescalares. En otras palabras, la empresa defiende que su estrategia no persigue cerrar el mercado, sino concentrarse en un grupo más reducido de partners con más capacidad de ejecución. Ese es, de hecho, el eje argumental que Broadcom viene repitiendo desde que empezó a reformular el ecosistema VMware tras la adquisición.
Por ahora, la Comisión Europea no ha entrado en el fondo del asunto, pero sí ha confirmado la recepción de la denuncia y ha señalado que la está evaluando con arreglo a sus procedimientos habituales. Ese matiz es importante. No hay todavía una investigación formal anunciada ni tampoco medidas cautelares aprobadas, pero el simple hecho de que Bruselas tenga ya el expediente sobre la mesa añade presión regulatoria a una cuestión que hasta hace poco se movía sobre todo en el terreno comercial y contractual.
Lo que ocurra en las próximas semanas puede tener un impacto muy real. Si la Comisión actúa con rapidez y estudia medidas provisionales, Broadcom podría verse obligada a frenar parte de los cambios mientras se analiza el caso. Si no lo hace, muchos proveedores podrían verse forzados a tomar decisiones aceleradas: renegociar, trasladar clientes, asumir nuevas condiciones o incluso abandonar una línea de negocio que hasta ahora era estratégica. Para el mercado europeo del cloud, la cuestión ya no es solo cuánto cuesta VMware tras Broadcom, sino quién podrá seguir vendiéndolo y en qué condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué es CISPE y por qué ha denunciado a Broadcom?
CISPE es una asociación europea de proveedores de infraestructura cloud. Ha denunciado a Broadcom ante la Comisión Europea por considerar que los cambios en el programa de partners de VMware y en las condiciones comerciales restringen la competencia y dañan a los proveedores cloud europeos.
¿Qué pide exactamente CISPE a Bruselas?
La asociación reclama medidas cautelares para suspender la terminación del programa VCSP en Europa, readmitir a los proveedores excluidos, recuperar el modelo “white label” eliminado en 2025 y establecer protección frente a posibles represalias.
¿Broadcom ha respondido a estas acusaciones?
Sí. Broadcom ha dicho que discrepa firmemente de la denuncia y afirma que está invirtiendo en socios europeos seleccionados para ayudarles a ofrecer alternativas a los grandes proveedores cloud globales.
¿Por qué esta denuncia afecta también a los clientes de VMware?
Porque si se reduce el número de partners autorizados en Europa, los clientes pueden encontrarse con menos oferta, menor capacidad de elección, procesos de renovación más complejos y una mayor concentración del mercado en unos pocos intermediarios.
Fuente: cispe.cloud