Durante años, el argumento de venta más repetido sobre la memoria fabricada en China fue simple: “no es la más rápida, pero es más barata”. Esa ecuación empieza a romperse. En las últimas semanas, fuentes de la cadena de suministro han descrito un giro claro en la estrategia de los principales productores chinos: menos obsesión por competir a base de descuentos y más foco en mejorar procesos, asegurar márgenes y avanzar hacia tecnologías como DDR5. El resultado es una realidad incómoda para el mercado: los precios de DRAM y NAND chinos ya no se alejan tanto de los niveles de Corea del Sur.
El cambio llega en un momento delicado. La industria vive una nueva fase de tensión en la oferta, marcada por la prioridad de los grandes fabricantes hacia memorias de alto margen para Inteligencia Artificial (IA) —especialmente HBM— y por una demanda que no se limita a los grandes centros de datos: también alcanza a PCs, servidores, consolas y, de rebote, a los smartphones. En ese contexto, cualquier rumor sobre “guerra de precios” se convierte en gasolina para el mercado.
El rumor: CXMT “tirando” DDR4 para forzar una guerra de precios
La especulación reciente apuntaba a ChangXin Memory Technologies (CXMT), el gran nombre chino en DRAM. Se llegó a afirmar que la empresa estaba inundando el mercado con DDR4 a precios agresivos para ganar cuota y presionar a los gigantes tradicionales. Sin embargo, la fotografía que trasladan varias fuentes del sector es distinta.
Según esa información, CXMT habría pasado a priorizar el desarrollo de procesos DDR5 y habría reducido su exposición a DDR4 a un volumen residual, manteniendo aproximadamente unas 10.000 obleas de capacidad DDR4 para un pequeño grupo de clientes de largo recorrido. Dicho de otro modo: habría suministro, sí, pero no el tipo de excedente masivo que alimenta una guerra de descuentos prolongada.
Este matiz es relevante porque marca una frontera estratégica. Una compañía que busca “romper el mercado” suele volcar inventario para generar dolor a corto plazo en el rival, aunque implique sacrificar márgenes. La lectura que se impone ahora es diferente: la memoria china no pretende ser el “producto barato” permanente, sino un actor que aspira a jugar en el mismo tablero de tecnología y rentabilidad que sus competidores.
¿Por qué subir precios ahora? La IA está cambiando el reparto de la fábrica
El factor de fondo es la reorientación de la capacidad industrial. En el ciclo actual, fabricantes como Samsung, SK hynix y Micron están volcados en memorias para aceleradores de IA —HBM— porque los grandes clientes de infraestructuras (hiperescalares, nubes, integradores) están dispuestos a pagar primas considerables. Esa preferencia desplaza recursos, inversiones y obleas que antes iban a DRAM “convencional” para PC y servidor, y también presiona a NAND.
Con la oferta más rígida, la industria está reaccionando con controles para evitar distorsiones: se han descrito medidas de verificación más estrictas y más diligencia sobre pedidos, con el objetivo de frenar el acaparamiento. En paralelo, las previsiones de precios han escalado de manera agresiva para el corto plazo: se habla de subidas muy pronunciadas en contratos de DRAM y NAND, impulsadas por la escasez y por el reequilibrio hacia productos de mayor margen.
En ese escenario, el incentivo para vender “a pérdida” disminuye. Si el mercado paga más, y si la capacidad es limitada, el fabricante tiende a seleccionar mejor a quién vende y en qué condiciones. Y esa lógica aplica también a los productores chinos: mantener una estrategia de precios “muy por debajo” tiene cada vez menos sentido si el propio mercado está elevando el suelo.
El efecto dominó: PCs y smartphones ajustan expectativas
El encarecimiento no se queda en los datacenters. El impacto ya se está trasladando al consumo: analistas y medios han recogido recortes en previsiones de ventas globales de smartphones para 2026 ligados a la subida de costes de componentes, en particular DRAM y NAND. Y el mensaje es claro para los fabricantes: si el coste de la memoria aumenta, el producto final suele elegir entre tres caminos —subir precio, recortar especificaciones o sacrificar margen—, y ninguno es cómodo.
En el mundo PC, el estrés es igual de visible. Algunas grandes marcas han explorado alternativas para asegurar suministro, incluida la posibilidad de recurrir a memoria china en un mercado donde la disponibilidad manda más que la fidelidad a un proveedor. Pero si la “memoria alternativa” deja de ser significativamente más barata, la ecuación vuelve a depender de otros factores: validación, compatibilidad, estabilidad de suministro y —en determinadas geografías— riesgo regulatorio.
La apuesta china: crecer, pero sin prometer alivio inmediato
El giro de precios también coincide con ambiciones industriales más grandes. Informaciones recientes apuntan a planes de expansión de CXMT y YMTC (la referencia china en NAND) con nuevas instalaciones orientadas a aumentar capacidad en los próximos años, en un intento de reducir dependencia exterior y aprovechar el momento de mercado. Aun así, el propio sector asume que la memoria no se “escala” de un trimestre a otro: levantar fábricas, equiparlas y alcanzar rendimientos competitivos lleva tiempo. En la práctica, incluso si el crecimiento se acelera, no significa que la presión de precios desaparezca de inmediato.
La consecuencia para el comprador europeo es doble. Por un lado, la competencia china puede, con el tiempo, reducir el poder de fijación de precios de los “tres grandes”. Por otro, en el corto plazo, el mercado está premiando a quien tiene producto y capacidad, no a quien promete “memoria barata”.
Una conclusión incómoda para Occidente: China ya no compite solo por precio
Que DRAM y NAND chinos se acerquen a niveles coreanos no es solo una anécdota de precios. Es una señal de madurez industrial: cuando un fabricante deja de “comprar cuota” a base de descuentos y se concentra en procesos más avanzados, está diciendo que su prioridad no es únicamente vender más, sino consolidarse.
Para los equipos de compras, integradores y responsables de infraestructura, el mensaje es directo: contar con China como válvula de escape barata es cada vez menos realista. La memoria, en 2026, no está en modo “ganga”; está en modo “recurso estratégico”.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es CXMT y por qué importa en el mercado de la DRAM?
CXMT (ChangXin Memory Technologies) es el principal fabricante chino de DRAM. Su evolución importa porque China consume enormes volúmenes de memoria y, si una parte mayor se cubre con oferta local, puede cambiar flujos globales de suministro y presión de precios.
¿Por qué la IA afecta al precio de la RAM DDR5 y de los SSD?
Porque la industria está priorizando memorias de mayor margen para IA (como HBM), lo que reduce capacidad disponible para DRAM convencional y, en paralelo, tensiona cadenas de suministro relacionadas (fabricación, empaquetado, materiales), empujando al alza DRAM y NAND.
¿Significa esto que ya no habrá “DDR4 barata” en 2026?
No necesariamente, pero sí indica que la ventana de descuentos agresivos puede ser más limitada. Si los fabricantes mantienen una oferta ajustada y el mercado sigue pagando primas, la DDR4 tenderá a estabilizarse más arriba de lo esperado en ciclos anteriores.
¿Qué debería vigilar un sysadmin o un integrador al comprar memoria de nuevos proveedores?
Compatibilidad con plataformas (BIOS/UEFI y perfiles), estabilidad bajo carga, consistencia entre lotes, condiciones de garantía y, sobre todo, validación en entornos reales (virtualización, bases de datos, IA ligera) antes de estandarizar compras.
vía: DigiTimes Asia