OpenAI ha presentado ChatGPT Salud, una nueva experiencia dentro de ChatGPT pensada para un uso tan masivo como delicado: las consultas sobre bienestar, síntomas, analíticas y hábitos de vida. La compañía parte de una realidad que ya se estaba produciendo de forma espontánea: millones de personas usan la conversación con IA para entender mejor su salud, preparar visitas médicas o interpretar información dispersa. Con este lanzamiento, OpenAI intenta ordenar ese comportamiento con una propuesta que combina más contexto (datos conectados) y más protecciones (aislamiento y controles específicos), sin cruzar una línea que la empresa marca de forma explícita: no es una herramienta de diagnóstico ni de tratamiento.
El anuncio llega acompañado de una cifra que explica por qué se ha convertido en prioridad: según el análisis anonimizado de OpenAI, más de 230 millones de personas en todo el mundo hacen preguntas sobre salud y bienestar cada semana. Ese volumen convierte cualquier mejora —o cualquier fallo— en un asunto de primera magnitud, tanto para usuarios como para reguladores y el ecosistema sanitario.
Un diseño “separado” para un tipo de dato diferente
La idea central de ChatGPT Salud es casi arquitectónica: la salud vive en un espacio independiente, con conversaciones, archivos y aplicaciones conectadas almacenadas por separado del resto de chats. OpenAI lo plantea como una compartimentación deliberada para evitar el principal riesgo del uso cotidiano: que una conversación médica termine mezclada con otros hilos y se reutilice de forma inadecuada.
Dentro de ese espacio, las “memorias” también funcionan de manera separada. El objetivo es que el contexto de salud —por su naturaleza sensible— se quede en Salud, y que los chats generales no puedan acceder a los archivos, conversaciones o memorias creadas allí. Aun así, el usuario mantiene visibilidad: puede ver los chats de Salud en su historial para acceder a ellos, pero bajo las reglas de aislamiento del módulo.
OpenAI introduce además una asimetría importante: ChatGPT puede usar contexto no sanitario (por ejemplo, un cambio de estilo de vida o una mudanza) para hacer más relevante una conversación de salud; sin embargo, la información de Salud y sus memorias no se trasladan a los chats principales. En la práctica, es un intento de conciliar personalización con límites de seguridad.
De PDFs y portales a una conversación con contexto propio
El producto está diseñado para un problema muy concreto: la información sanitaria suele estar desperdigada entre portales del hospital, apps, wearables, PDFs de resultados y notas médicas. ChatGPT Salud pretende actuar como una capa de interpretación para tareas como:
- resumir resultados recientes de pruebas,
- preparar preguntas para una cita médica,
- identificar patrones a lo largo del tiempo,
- recibir orientación general sobre dieta y ejercicio en función de datos aportados,
- y comprender ventajas e inconvenientes de opciones de seguro ligadas a hábitos de atención médica.
OpenAI insiste en que el propósito es apoyar a las personas para participar de forma más activa en el cuidado de su salud, no reemplazar a profesionales.
Integraciones: EHR y apps de bienestar, con permisos explícitos y revocables
El otro gran pilar es la conectividad. ChatGPT Salud permite conectar, con permiso explícito del usuario, el expediente clínico electrónico (EHR) y aplicaciones de bienestar. Las integraciones con EHR y algunas aplicaciones están disponibles solo en Estados Unidos, y el acceso a expedientes clínicos se limita a mayores de 18 años. Para habilitar el acceso a proveedores de atención médica en EE. UU., OpenAI indica que se apoya en b.well como red para datos de salud en tiempo real orientada a consumidores.
En el lado “bienestar”, la propuesta incluye la conexión con Apple Health (requiere iOS) y aplicaciones como Function y MyFitnessPal, además de otras integraciones enfocadas a hábitos y actividad. La empresa recalca que las aplicaciones solo acceden a información de salud con permiso explícito, incluso si la app ya estaba conectada a ChatGPT para otros usos fuera del espacio de Salud. Y, como norma de producto, se reserva el derecho de exigir requisitos de privacidad y seguridad: recopilación del mínimo de datos necesarios y revisión adicional antes de permitir su presencia en ChatGPT Salud.
En cuanto al control, OpenAI subraya un enfoque simple: el usuario puede revocar accesos y desconectar aplicaciones, con revocación inmediata del permiso.
Privacidad y seguridad: cifrado, aislamiento y un compromiso clave sobre entrenamiento
El lanzamiento también busca responder a una preocupación que, en tecnología, es inevitable: qué ocurre con los datos cuando el usuario habla de algo tan sensible como su historial clínico.
OpenAI detalla varias capas. Primero, recuerda los controles generales de ChatGPT: chats temporales, posibilidad de eliminar chats de los sistemas de OpenAI en un plazo de 30 días y entrenamiento orientado a que los modelos no retengan información personal de las conversaciones. Segundo, explica que chats y archivos se cifran por defecto en reposo y en tránsito. Y tercero, añade la especificidad de Salud: protecciones adicionales y por capas, con cifrado e aislamiento diseñados para mantener las conversaciones médicas seguras y separadas.
El punto más relevante para muchos usuarios es el que OpenAI expresa sin ambigüedades: las conversaciones en ChatGPT Salud no se usan para entrenar los modelos principales. En un mercado donde la confianza se ha convertido en ventaja competitiva, ese detalle es casi el producto.
“Creado con médicos” y validado con un marco clínico
OpenAI sostiene que ChatGPT Salud se ha desarrollado junto con profesionales sanitarios, con participación de más de 260 médicos de 60 países y retroalimentación en más de 600.000 evaluaciones en 30 áreas de enfoque. Esa supervisión, según la compañía, influye en el tono y el comportamiento del sistema: cuándo recomendar seguimiento con un profesional, cómo comunicar riesgos, cómo priorizar seguridad y claridad.
Para evaluar la calidad, OpenAI menciona HealthBench, un marco con rúbricas diseñadas por médicos que buscan reflejar cómo se valora la calidad en práctica clínica: seguridad, claridad, derivación adecuada y respeto por el contexto.
Despliegue gradual: lista de espera y llegada prevista a web e iOS
ChatGPT Salud se lanza inicialmente a un grupo reducido de usuarios para aprender y ajustar la experiencia. La compañía afirma que planea ampliar el acceso y que esté disponible para todos los usuarios en la web y en iOS durante las próximas semanas, con una lista de espera para solicitar acceso.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué ventaja tiene ChatGPT Salud frente a usar ChatGPT para preguntas médicas en un chat normal?
ChatGPT Salud ofrece un espacio separado con aislamiento de datos, memorias independientes y protecciones adicionales diseñadas específicamente para información médica, además de permitir conexiones con EHR y apps de bienestar.
¿Se pueden conectar resultados de analíticas y PDFs médicos a ChatGPT Salud?
Sí. OpenAI permite cargar archivos y también conectar fuentes de datos de salud para que el chat se base en información aportada por el usuario.
¿Qué integraciones están limitadas a Estados Unidos en ChatGPT Salud?
OpenAI indica que las integraciones de expediente clínico electrónico (EHR) y algunas aplicaciones están disponibles solo en EE. UU., y que para Apple Health se requiere iOS.
¿Qué tipo de tareas “técnicas” puede ayudar a resolver ChatGPT Salud sin sustituir al médico?
Entre los usos citados están interpretar resultados recientes, resumir instrucciones, preparar preguntas para una cita, identificar patrones en datos de actividad/sueño y entender mejor opciones relacionadas con hábitos y seguimiento.