
La fotónica china encuentra su momento con la fiebre de la IA
La carrera por la inteligencia artificial está llevando al límite la infraestructura de los centros de datos. Los modelos crecen, los clústeres se hacen más grandes y el movimiento de datos entre GPU, memoria, switches y servidores empieza a pesar tanto como el propio cálculo. En ese cuello de botella la fotónica, el uso de la luz para transmitir o incluso procesar información, ha pasado de ser una apuesta técnica de nicho a convertirse en uno de los terrenos más vigilados por inversores y fabricantes. En China, uno de los nombres que mejor representa ese cambio es Mi Lei, fundador de CAS Star, una firma de capital riesgo nacida del entorno de la Academia China de Ciencias. Según South China




