
Murata prepara una subida de precios que puede encarecer la electrónica en plena fiebre de la IA
La cadena de suministro tecnológica suma una nueva señal de tensión. Tras meses de presión en memorias, chips lógicos y componentes vinculados a infraestructura de inteligencia artificial, ahora son los componentes pasivos los que empiezan a mover ficha. Según una información publicada por TrendForce a partir de un reporte de Liberty Times, Murata Manufacturing aplicará a partir del 1 de abril de 2026 un ajuste de precios en varias familias de componentes clave, en un movimiento que puede acabar trasladando más costes a fabricantes de electrónica, automoción y equipamiento industrial. No es un detalle menor. Murata no es un actor periférico del mercado, sino uno de los nombres más importantes del ecosistema global de pasivos y un proveedor muy presente

