La infraestructura que sostiene la Inteligencia Artificial está dejando de ser un asunto exclusivo de ingenieros y operadores de centros de datos para convertirse en uno de los grandes frentes de inversión global. BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, ha comunicado que ya ha reunido 12.500 millones de dólares para su alianza de inversión en infraestructura de IA junto a Microsoft y MGX, un vehículo concebido para financiar centros de datos y, sobre todo, energía: el cuello de botella que amenaza con limitar el crecimiento del sector.
El dato lo aportó el consejero delegado de BlackRock, Larry Fink, durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, celebrada el 15 de enero de 2026. En esa intervención, Fink subrayó que la asociación continúa atrayendo capital de manera significativa y que la cifra ya captada procede tanto de los fundadores como de clientes. El mensaje, más allá del titular, apunta a una tendencia de fondo: la IA se está traduciendo en una demanda de ladrillo, megavatios y redes con un tamaño de oportunidad que los grandes fondos quieren capturar antes de que el mercado madure.
Un objetivo ambicioso: 30.000 millones en capital y hasta 70.000 millones en deuda
La alianza —conocida como Global AI Infrastructure Investment Partnership (AIP, por sus siglas en inglés)— se planteó con una meta clara: levantar 30.000 millones de dólares en equity y movilizar hasta 70.000 millones en financiación de deuda, con la idea de alcanzar una capacidad de inversión propia de grandes programas de infraestructura. El foco declarado es doble: desarrollar y adquirir plataformas de centros de datos, y construir la capa energética necesaria para alimentarlos con estabilidad.
En la práctica, este enfoque reconoce una realidad que el sector repite desde hace meses: la potencia eléctrica disponible y los plazos de conexión pesan tanto como la disponibilidad de GPUs. La inversión, por tanto, no se limita a edificios y salas blancas; incluye proyectos asociados a generación, redes, subestaciones, refrigeración y eficiencia, áreas que empiezan a determinar quién puede desplegar computación a escala y quién no.
Quién está dentro (y por qué importa)
Además de Microsoft y MGX, el esquema ha ido incorporando nombres que reflejan el carácter “estratégico” del vehículo. Nvidia y xAI figuran entre los participantes vinculados a la iniciativa, lo que refuerza el mensaje de que la cadena de valor de la IA —desde el silicio hasta el centro de datos— se está articulando alrededor de alianzas híbridas: tecnológicas, financieras y, en ocasiones, geopolíticas.
El papel de MGX añade una dimensión relevante: se trata de un actor respaldado desde Abu Dhabi que ha venido ganando protagonismo en la financiación de tecnología e infraestructura. En paralelo, la asociación ha atraído también a otros inversores institucionales: en 2025, por ejemplo, se informó de la entrada de la Kuwait Investment Authority como primer “anchor” no fundador. En conjunto, la fotografía es la de un club de capital con ambición global y con interés explícito por activos que, hace pocos años, se percibían como “infraestructura digital” relativamente estable, pero no necesariamente como el epicentro del crecimiento económico.
La operación que marcó el tono: Aligned Data Centers y el listón de 40.000 millones
La alianza no solo ha recaudado capital; ya ha mostrado capacidad de ejecución con una de las mayores operaciones del sector. En octubre de 2025, un consorcio que incluye a BlackRock, Microsoft y Nvidia anunció un acuerdo para adquirir Aligned Data Centers por 40.000 millones de dólares, una cifra que se interpretó como un punto de inflexión en el mercado de infraestructura digital.
La operación puso el foco en un argumento simple: asegurar capacidad de centros de datos “AI-ready” se ha vuelto tan crítico que los grandes actores prefieren comprar plataformas completas antes que competir proyecto a proyecto. Reuters describió a Aligned como un operador con presencia relevante y una huella considerable en campus de centros de datos, en una transacción prevista para cerrarse en la primera mitad de 2026. Más allá del precio, el movimiento evidenció que la IA está redefiniendo la escala de las compras: ya no se trata de levantar un edificio, sino de capturar pipelines y capacidad futura.
Europa también entra en el tablero: ACS y GIP sellan una plataforma de 2.000 millones
En paralelo, BlackRock ha reforzado su exposición a centros de datos fuera de Estados Unidos a través de GIP (Global Infrastructure Partners), su filial de infraestructuras. En noviembre de 2025, ACS y GIP anunciaron una joint venture valorada en 2.000 millones de euros para desarrollar y operar centros de datos, con un pipeline inicial de 1,7 GW repartido entre Estados Unidos, Europa, Asia y Australia, según la información corporativa y coberturas posteriores.
La estructura del acuerdo incluye un pago inicial y componentes variables ligados a hitos de comercialización, con participación 50/50. El detalle importante, para el sector, es el concepto de plataforma: una maquinaria industrial para acelerar proyectos y estandarizar despliegues en múltiples geografías, justo cuando los plazos de permisos, interconexión eléctrica y disponibilidad de suelo se han convertido en el verdadero factor limitante.
Tabla comparativa: cifras clave de la ofensiva inversora en IA y centros de datos
| Iniciativa / operación | Qué es | Importe objetivo / valor | Situación conocida | Enfoque principal |
|---|---|---|---|---|
| AIP (BlackRock + Microsoft + MGX) | Vehículo global de inversión en infraestructura de IA | 30.000 M$ en equity + hasta 70.000 M$ en deuda | 12.500 M$ captados a 15/01/2026 | Centros de datos + energía para IA |
| Adquisición de Aligned Data Centers | Compra de plataforma de centros de datos | 40.000 M$ | Anunciada en octubre de 2025; cierre previsto 1H 2026 | Capacidad “AI-ready” a escala |
| JV ACS + GIP (BlackRock) | Plataforma de desarrollo y operación | 2.000 M€ | Anunciada noviembre de 2025 | Pipeline global; 1,7 GW iniciales |
Una tesis clara: la IA necesita capital paciente y kilovatios asegurados
Para el mercado, el movimiento de BlackRock confirma que la infraestructura de IA se está consolidando como una categoría propia: proyectos de larga duración, intensivos en capital y con riesgo regulatorio y energético. Y, al mismo tiempo, con un atractivo evidente para inversores que buscan exposición a megatendencias sin apostar únicamente por acciones tecnológicas.
La clave está en el binomio centro de datos + energía. Construir capacidad informática sin resolver el suministro eléctrico es construir un cascarón. Por eso, junto a grandes operaciones corporativas, el sector observa con atención inversiones y participaciones en piezas del “ecosistema”: refrigeración (como firmas especializadas en cooling), promotores regionales de campus y compañías de semiconductores vinculadas al rendimiento por vatio. En el caso de BlackRock, DatacenterDynamics ha señalado movimientos recientes en ámbitos como refrigeración, desarrolladores en Reino Unido y empresas de chips, ilustrando una estrategia de cartera que intenta cubrir varios eslabones críticos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el AIP de BlackRock con Microsoft y MGX?
Es una alianza de inversión enfocada en infraestructura para Inteligencia Artificial, con prioridad en centros de datos y activos energéticos asociados, diseñada para movilizar decenas de miles de millones entre capital y deuda.
¿Por qué un fondo de IA invierte tanto en energía y no solo en centros de datos?
Porque la disponibilidad de potencia eléctrica y los plazos de conexión condicionan la capacidad real de desplegar IA. Sin megavatios firmes, un centro de datos puede quedar infrautilizado o retrasar su entrada en operación.
¿Qué implica la compra de Aligned Data Centers por 40.000 millones para el mercado?
Se interpreta como una señal de consolidación: asegurar plataformas completas y pipelines futuros puede ser más eficiente que competir por proyectos aislados en un mercado tensionado por demanda de IA.
¿Qué relevancia tiene para Europa la joint venture de ACS con GIP (BlackRock)?
Refuerza la tendencia a crear plataformas paneuropeas y globales con capacidad industrial para desarrollar centros de datos a gran escala, en un momento en el que permisos, suelo y red eléctrica son factores determinantes.
vía: datacenterdynamics