En una acería moderna, la continuidad operativa no depende solo de hornos y bobinadoras. También de una capa digital que no puede fallar. Big River Steel, uno de los productores de acero más avanzados de Estados Unidos, opera con una exigencia permanente: producción 24/7 y sistemas capaces de responder con precisión y fiabilidad. En ese contexto, la infraestructura de virtualización y almacenamiento deja de ser “IT corporativa” para convertirse en infraestructura crítica, tan determinante como cualquier equipo de planta.
En su instalación de Osceola (Arkansas), con más de 1.200 empleados, la compañía llevaba años apoyándose en un stack ampliamente extendido en el mundo empresarial: VMware vSphere Enterprise Plus con vSAN, y posteriormente Dell VxRail para gestionar el ciclo de vida de la plataforma. Ese enfoque acompañó su crecimiento inicial, pero con el tiempo fue acumulando fricción: más complejidad, más costes y menos margen de maniobra.
El detonante: costes al alza y sensación de dependencia
Según el relato del propio proyecto, el punto de inflexión llegó cuando el entorno empezó a percibirse como excesivamente condicionado por decisiones de terceros: licencias rígidas, dependencia de componentes propietarios y un incremento de incertidumbre tras el cambio de etapa de VMware bajo Broadcom. En un entorno industrial, esa incertidumbre tiene un significado muy concreto: riesgo de planificación.
No se trata únicamente de cuánto cuesta renovar. Se trata de si una plataforma crítica puede mantener previsibilidad en presupuesto, soporte, actualizaciones y hoja de ruta. Y, cuando esa previsibilidad se erosiona, el debate evoluciona hacia una idea que antes parecía “filosófica”: la independencia de proveedor.
La elección: Proxmox VE y una arquitectura basada en Ceph
Big River Steel evaluó alternativas y terminó eligiendo Proxmox Virtual Environment (Proxmox VE), apoyándose en dos factores que, en industria, pesan más que cualquier eslogan:
- Transparencia y control a largo plazo, gracias a una base open source y un modelo de operación más directo.
- Integración con Ceph, para reconstruir el almacenamiento con una arquitectura distribuida y escalable.
La migración se ejecutó con un alcance significativo: 4 clústeres de 3 nodos cada uno (12 nodos en total) trasladados desde VMware a Proxmox VE. El propio equipo destaca que el proceso se realizó con planificación y formación, y que la transición fue fluida y sin disrupciones.
Qué había antes y qué cambió después
Antes de la migración, Big River Steel operaba:
- 2 clústeres de 3 nodos basados en Dell PowerEdge R740XD.
- 2 clústeres de 3 nodos adicionales basados en Dell VxRail P670F.
- Un esquema con vSAN, combinando SSD, NVMe y discos mecánicos, interconectados mediante múltiples enlaces 25 GbE.
Tras el cambio a Proxmox VE, el rediseño de almacenamiento se apoyó en Ceph, con una organización por “pools” (piscinas) diferenciadas —incluyendo pools dedicados a SSD, NVMe y estándar— y CephFS para manejar elementos como ISOs e imágenes/plantillas.
La valoración del equipo es clara y está firmada: Brian Clark, Meltshop/PD Automation Engineer III, subraya el impacto práctico de esa integración:
“Estamos extremadamente satisfechos con Proxmox Virtual Environment. La integración fluida con Ceph fue un auténtico punto de inflexión, y nos dio la flexibilidad y escalabilidad que necesitábamos sin los altos costes de licencia de vSAN.”
Tabla: “antes y después” en el caso Big River Steel
| Área | Antes (VMware) | Después (Proxmox VE) |
|---|---|---|
| Virtualización | vSphere Enterprise Plus | Proxmox VE |
| Almacenamiento | vSAN (HCI) | Ceph (pools SSD/NVMe/estándar) + CephFS |
| Hardware citado | R740XD + VxRail P670F | Reutilización del entorno (mismo parque citado) |
| Red citada | Varios enlaces 25 GbE | Mantiene el enfoque de alta capacidad de red |
| Objetivo operativo | Crecimiento con mayor dependencia y complejidad | Plataforma más predecible, flexible y resiliente |
Menos “firefighting”: el efecto en el día a día
En virtualización industrial, el éxito no se mide por una demo, sino por lo que ocurre en la guardia de madrugada. El caso describe un cambio tangible: más estabilidad y rendimiento, y una consecuencia directa para el equipo: menos tiempo apagando fuegos y más dedicación a tareas de mejora e innovación de procesos.
Además, Big River Steel incorporó Proxmox Datacenter Manager para obtener una visión global de sus clústeres y centralizar la gestión. El equipo destaca la utilidad práctica de la interfaz y la integración en operaciones, una capa que cobra sentido cuando la infraestructura deja de ser “un clúster” y pasa a ser un conjunto de dominios que hay que gobernar con consistencia.
Lo que sugiere este caso para el debate sobre independencia de proveedor
El ejemplo de Big River Steel ayuda a aterrizar un debate recurrente en IT: ¿la independencia de proveedor es un lujo o una necesidad? En entornos mission-critical, suele comportarse como una poliza de seguro operativa con tres beneficios muy concretos:
- Previsibilidad: más capacidad de planificar costes y evolución tecnológica.
- Opcionalidad: posibilidad real de renegociar, modular o cambiar sin rehacer todo el stack.
- Arquitectura explícita: decisiones técnicas más visibles (y, por tanto, más auditables y sostenibles).
A la vez, también recuerda la contrapartida: la independencia no significa “hacerlo todo solo”. En el caso, la compañía menciona el valor del soporte del fabricante y de la formación oficial para adoptar buenas prácticas y ganar confianza operativa. En otras palabras: el control se construye con tecnología, pero también con capacidades internas.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de empresas pueden plantearse migrar de VMware a Proxmox VE?
Organizaciones con infraestructura virtualizada madura —especialmente aquellas que buscan previsibilidad en licencias, flexibilidad técnica y control del ciclo de vida— suelen evaluar alternativas. En sectores 24/7, el factor decisivo acostumbra a ser la continuidad operativa y la capacidad de planificar.
¿Ceph puede sustituir a vSAN en arquitecturas hiperconvergentes?
Ceph puede desempeñar el rol de almacenamiento distribuido en entornos virtualizados, con opciones de diseño (pools por rendimiento, replicación, sistemas de ficheros como CephFS) que permiten adaptar la arquitectura a distintos perfiles de carga. La idoneidad depende del diseño, la red, la operación y la experiencia del equipo.
¿Qué es “vendor lock-in” y por qué preocupa más en entornos industriales?
Es la dependencia técnica y contractual de un único proveedor para sostener sistemas críticos. En industria, el lock-in eleva el riesgo cuando cambian condiciones de licenciamiento, soporte o roadmap, porque el coste de fallar (o de reaccionar tarde) es mayor.
¿Qué papel juega la formación y el soporte en una migración de virtualización crítica?
Un papel central. En este caso, el equipo señala que el soporte y la formación ayudaron a adoptar mejores prácticas y a operar el nuevo entorno con confianza, minimizando fricción y reduciendo el riesgo durante la transición.
Fuente: Proxmox Solutions