Atom Computing ha anunciado un hito histórico en el desarrollo de sistemas cuánticos al establecer un nuevo récord mundial al entrelazar 24 qubits lógicos. Este logro, conseguido en colaboración con Microsoft, refuerza el compromiso de ambas compañías por avanzar hacia la computación cuántica tolerante a fallos, un requisito esencial para resolver problemas computacionales de gran escala que superan las capacidades de los sistemas clásicos.
Qubits de alta fidelidad en sistemas de átomos neutros
Además del récord de qubits entrelazados, Atom Computing demostró una capacidad sin precedentes en fidelidad de puertas cuánticas en sistemas comerciales de átomos neutros. Según un artículo preliminar publicado en arXiv, la compañía alcanzó una fidelidad del 99,963 % para puertas de un qubit y del 99,56 % para puertas de dos qubits. Estos resultados representan las mejores cifras de fidelidad para sistemas comerciales basados en átomos neutros hasta la fecha.
Los sistemas de átomos neutros de Atom Computing emplean trampas ópticas para mantener y manipular los qubits, ofreciendo conectividad total entre ellos, tiempos de coherencia prolongados y medición en circuito intermedio con restablecimiento y reutilización de qubits. Estas capacidades son fundamentales para implementar algoritmos de corrección de errores cuánticos, una pieza clave en la construcción de ordenadores cuánticos tolerantes a fallos.
Una colaboración estratégica con Microsoft
El anuncio llega solo dos meses después de que Microsoft revelara su colaboración con Atom Computing para crear la máquina cuántica más poderosa del mundo, una iniciativa que busca acelerar los avances científicos y comerciales en el sector. A través de la integración del sistema de virtualización de qubits de Microsoft con la tecnología de átomos neutros de Atom Computing, las compañías lograron no solo entrelazar 24 qubits lógicos, sino también demostrar detección, corrección de errores y cálculo con 28 qubits lógicos en sistemas insignia de Atom.
Estas capacidades permiten realizar cálculos más precisos y confiables, acercándose a la tan esperada ventaja cuántica científica y comercial. Según el Dr. Ben Bloom, fundador y CEO de Atom Computing:
“Estamos entusiasmados de mostrar cómo nuestra tecnología de átomos neutros altamente escalable puede usarse para crear grandes cantidades de qubits de alta fidelidad, un componente crucial en nuestra estrategia para construir ordenadores cuánticos tolerantes a fallos”.
Un paso más cerca de la ventaja cuántica
La computación cuántica tolerante a fallos es un objetivo esencial para resolver problemas complejos en áreas como la química, la ciencia de materiales, la criptografía y la inteligencia artificial. Para ello, se requiere la integración de tecnologías avanzadas con algoritmos de corrección de errores que permitan ofrecer recursos computacionales confiables de manera sostenible.
Con los resultados presentados, los sistemas de segunda generación de Atom Computing han demostrado que poseen todos los ingredientes necesarios para soportar la corrección de errores cuánticos. Esto incluye la capacidad de manejar grandes cantidades de qubits físicos de alta fidelidad, conectividad total entre ellos y una plataforma confiable para operaciones complejas.
Próximos pasos y disponibilidad
Atom Computing continuará avanzando en su hoja de ruta técnica y, junto con Microsoft, planea alcanzar nuevos hitos en el corto plazo. La colaboración entre ambas compañías no solo se enfoca en el desarrollo científico, sino también en la creación de oportunidades comerciales que permitan aprovechar las capacidades cuánticas en múltiples industrias.
Para aquellos interesados en obtener más información sobre este avance, Atom Computing ha invitado a la comunidad a inscribirse en el seminario web Quantum Insider Webinar, programado para el 16 de enero de 2025, donde se discutirán en detalle los logros conjuntos con Microsoft.
Con estos desarrollos, Atom Computing y Microsoft consolidan su posición a la vanguardia de la computación cuántica, demostrando que los avances tecnológicos y la colaboración estratégica son clave para alcanzar nuevas fronteras en la ciencia y la tecnología.
vía: Atom Computing