Akamai refuerza la seguridad frente a la IA en las empresas con Workforce Protector

Akamai ha presentado Workforce Protector, la evolución de la tecnología adquirida con LayerX, una nueva solución de seguridad diseñada para proteger la interacción de los empleados con aplicaciones SaaS, herramientas de inteligencia artificial, aplicaciones privadas y datos corporativos. La compañía busca responder a uno de los mayores retos que afrontan actualmente las organizaciones: controlar el uso de la IA generativa sin frenar su adopción.

Las claves de Akamai Workforce Protector en 20 segundos

  • Akamai lanza Workforce Protector, basado en la tecnología de LayerX.
  • Permite controlar el uso de herramientas de IA, detectar Shadow AI y prevenir fugas de datos.
  • Funciona directamente en el navegador sin obligar a cambiar la infraestructura existente.
  • Se integra con la plataforma de acceso privado y seguridad empresarial de Akamai.

La rápida adopción de asistentes de IA como ChatGPT, Claude, Gemini o Microsoft Copilot ha creado un nuevo escenario para los departamentos de ciberseguridad. Cada día miles de empleados introducen información corporativa en modelos externos, utilizan aplicaciones SaaS no autorizadas o interactúan con agentes inteligentes sin que las organizaciones tengan visibilidad sobre esos procesos.

En este contexto, Akamai considera que proteger únicamente la red o el perímetro ya no resulta suficiente.

La seguridad pasa del perímetro a la interacción

El concepto sobre el que gira Workforce Protector es el de Interaction Security o seguridad de las interacciones.

Durante años la seguridad empresarial se ha construido alrededor del perímetro corporativo, los firewalls, las VPN o el acceso a aplicaciones internas. Sin embargo, el trabajo actual se desarrolla desde cualquier lugar y utilizando múltiples aplicaciones cloud, plataformas SaaS y herramientas de IA.

Según explica Akamai, la protección debe aplicarse exactamente en el momento en que un usuario interactúa con una aplicación, un agente de IA o un dato corporativo.

Esto permite controlar acciones como:

  • El envío de información confidencial a modelos de IA públicos.
  • La descarga de documentos sensibles desde aplicaciones corporativas.
  • El acceso a herramientas de IA no autorizadas por la empresa.
  • La utilización de aplicaciones SaaS fuera de las políticas corporativas.

Control del Shadow AI

Uno de los aspectos más destacados del anuncio es la incorporación de funciones específicas para detectar el denominado Shadow AI, es decir, el uso de herramientas de inteligencia artificial sin conocimiento ni autorización del departamento de TI.

En muchas organizaciones los empleados ya utilizan asistentes de IA para redactar documentos, analizar datos o generar código sin que exista una política clara sobre qué información puede compartirse con estos servicios.

Workforce Protector ofrece visibilidad sobre ese uso y permite aplicar políticas adaptativas en tiempo real directamente durante la sesión del navegador.

La solución también amplía su capacidad de supervisión a aplicaciones de IA instaladas en el escritorio y a nuevos flujos de trabajo basados en agentes inteligentes.

Prevención de fugas de datos en tiempo real

Otro de los pilares del nuevo producto es la prevención de pérdida de datos (Data Loss Prevention o DLP) durante la propia interacción.

En lugar de analizar únicamente el tráfico una vez generado, el sistema pretende bloquear situaciones como:

  • Copiar información confidencial hacia un chatbot público.
  • Subir documentos sensibles a plataformas de IA externas.
  • Descargar información corporativa hacia dispositivos personales no autorizados.

El objetivo es impedir la fuga de información antes de que se produzca, sin necesidad de modificar la forma habitual de trabajar de los usuarios.

Sin cambiar de navegador ni rediseñar la infraestructura

Uno de los argumentos de Akamai es que muchas soluciones de seguridad empresarial requieren sustituir navegadores, instalar nuevos entornos de trabajo o modificar profundamente la arquitectura de red.

Según la compañía, Workforce Protector puede desplegarse sin obligar a los empleados a cambiar de navegador ni rediseñar la infraestructura existente.

Esta aproximación busca facilitar una adopción rápida en organizaciones donde conviven múltiples aplicaciones cloud, servicios privados y usuarios distribuidos.

Un mercado en pleno crecimiento

El lanzamiento llega en un momento en el que el mercado de los Secure Enterprise Browsers está experimentando un importante crecimiento.

Según el último informe de Gartner citado por Akamai, para 2028 aproximadamente el 25 % de las organizaciones complementará sus herramientas actuales de acceso remoto con tecnologías de navegador empresarial seguro, frente al 10 % actual.

La aparición de la IA generativa ha acelerado esta tendencia. Los navegadores se han convertido en el principal punto de acceso a aplicaciones SaaS, plataformas cloud y asistentes inteligentes, lo que los sitúa en el centro de muchas estrategias de seguridad Zero Trust.

Más allá del CASB y el SSE

Akamai posiciona Workforce Protector como una solución complementaria a tecnologías ya implantadas en muchas empresas, como los Cloud Access Security Broker (CASB), las plataformas Security Service Edge (SSE) o las soluciones tradicionales de prevención de pérdida de datos.

La compañía considera que estas herramientas continúan siendo necesarias, pero no ofrecen suficiente control sobre las nuevas interacciones que generan los asistentes de inteligencia artificial y los agentes autónomos.

La integración con el resto de la plataforma de seguridad de Akamai permite además unificar la protección de usuarios, aplicaciones, API e infraestructuras bajo una única arquitectura.

La IA cambia también la forma de proteger a las empresas

La adopción masiva de inteligencia artificial está obligando a redefinir muchas estrategias de ciberseguridad.

Hasta hace poco el principal reto consistía en impedir accesos no autorizados a las aplicaciones corporativas. Ahora las organizaciones necesitan controlar también qué información intercambian sus empleados con modelos de IA externos y cómo utilizan estos asistentes en su trabajo diario.

Con Workforce Protector, Akamai apuesta por una aproximación centrada en la interacción, donde la protección acompaña al usuario durante toda la sesión en lugar de limitarse a controlar el acceso inicial.

El movimiento también refleja una tendencia más amplia del mercado: conforme la IA se integra en los procesos empresariales, la gobernanza, la protección de datos y la visibilidad sobre el uso real de estas herramientas se están convirtiendo en prioridades para los responsables de seguridad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Akamai Workforce Protector?

Es una solución de seguridad empresarial diseñada para proteger las interacciones de los empleados con herramientas de IA, aplicaciones SaaS, aplicaciones privadas y datos corporativos.

¿Qué problema intenta resolver?

Busca evitar fugas de información, detectar el uso de herramientas de IA no autorizadas (Shadow AI) y aplicar políticas de seguridad en tiempo real sin afectar a la experiencia del usuario.

¿Sustituye a las soluciones CASB o SSE?

No. Akamai plantea Workforce Protector como una capa complementaria que cubre aspectos específicos relacionados con las interacciones con la IA y las aplicaciones modernas.

¿Obliga a utilizar un navegador específico?

Según Akamai, no. La solución puede desplegarse sin que los usuarios tengan que cambiar de navegador ni modificar la arquitectura de red existente.

vía: akamai

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