Xiaomi ya no quiere ser vista solo como una marca de móviles baratos, televisores, aspiradores o patinetes eléctricos. La compañía china está intentando construir algo bastante más ambicioso: un ecosistema donde teléfonos, coches eléctricos, electrodomésticos, wearables, chips propios y modelos de inteligencia artificial funcionen como una sola plataforma. La apuesta es cara, arriesgada y muy china en su planteamiento: integrar muchas capas al mismo tiempo antes de que el mercado termine de decidir cuál será la ganadora.
La última señal llega con MiMo-V2.5-Pro, el modelo de inteligencia artificial presentado recientemente por Xiaomi. Según la información publicada por South China Morning Post, la plataforma de evaluación Artificial Analysis lo situó como el modelo open source mejor clasificado en capacidades agénticas, es decir, en la capacidad de ejecutar tareas complejas de varios pasos con cierto grado de autonomía. En pruebas generales de inteligencia y programación, el modelo aparece por detrás de DeepSeek y Moonshot AI entre los sistemas abiertos chinos, dos de los nombres más fuertes del país en esta carrera.
El dato importa porque Xiaomi apenas lleva alrededor de un año publicando modelos abiertos. No compite desde el mismo sitio que OpenAI, Anthropic o Google, ni tampoco exactamente desde el mismo lugar que DeepSeek. Su ventaja potencial no está solo en el laboratorio de modelos, sino en la enorme cantidad de dispositivos físicos donde puede integrar esa IA: smartphones, coches, relojes, gafas, televisores, electrodomésticos y productos conectados para el hogar.
La IA como pegamento entre móvil, coche y hogar
Lei Jun, cofundador y consejero delegado de Xiaomi, presentó en abril la visión «Human × Car × Home» como una de las bases estratégicas de la compañía. La idea no es nueva en la industria: muchas tecnológicas han intentado crear ecosistemas integrados. Lo relevante es que Xiaomi empieza a tener piezas reales en todos esos frentes.
En móviles, sigue siendo uno de los grandes fabricantes globales. En hogar conectado, lleva años vendiendo productos bajo su propia marca y a través de su ecosistema de socios. En automovilización, ha entrado con una velocidad poco habitual incluso para el mercado chino. Y en inteligencia artificial, quiere asegurarse de que no depende por completo de terceros para las funciones que terminarán diferenciando la próxima generación de dispositivos.
La lógica es sencilla. Un coche eléctrico moderno ya no es solo un vehículo; es una plataforma de software con sensores, navegación, entretenimiento, asistentes de voz, conducción asistida y conexión con otros dispositivos. Un móvil ya no es solo una pantalla; es el centro de identidad, comunicación, pagos, fotografía, salud y control del hogar. Si la IA se convierte en la interfaz principal de esos productos, Xiaomi no puede permitirse llegar tarde.
| Área de Xiaomi | Papel de la IA |
|---|---|
| Smartphones | Asistentes, fotografía computacional, productividad y funciones locales |
| Vehículos eléctricos | Experiencia de cabina, navegación, interacción multimodal y servicios conectados |
| Hogar inteligente | Automatización, control por voz, consumo energético y rutinas personalizadas |
| Wearables | Salud, contexto personal, alertas y asistencia continua |
| Chips propios | Optimización de rendimiento, eficiencia y funciones diferenciadas |
| Modelos abiertos | Menor dependencia externa y más control sobre integración |
Hayden Hou, analista principal de Canalys citado por SCMP, lo resume con una frase directa: la IA es el factor más importante para las empresas de tecnología de consumo. Pero también matiza algo clave: Xiaomi no necesita necesariamente derrotar a los laboratorios puros de IA. Le basta con tener tecnología propia preparada para lanzar productos cuando surjan nuevas oportunidades de integración entre IA y hardware.
El coche eléctrico ha cambiado la percepción de Xiaomi
Durante años, Xiaomi cargó con la comparación con Apple. Lei Jun fue visto muchas veces como una versión china de Steve Jobs, no solo por el estilo de las presentaciones, sino por una cierta aspiración a construir productos tecnológicos de consumo con diseño cuidado y precios agresivos. Pero el momento actual coloca a Xiaomi en una posición distinta.
Apple abandonó su proyecto de coche tras años de rumores y miles de millones invertidos. Xiaomi, en cambio, lanzó en 2024 el SU7, su primera berlina eléctrica, y consiguió una recepción muy fuerte en China. Según los datos recogidos por SCMP, la compañía entregó más de 410.000 vehículos en 2025, incluidos el SU7 y el SUV YU7, frente a 136.000 entregas en 2024. El SU7 parte de 219.900 yuanes y el YU7 de 233.500 yuanes.
La comparación con otros fabricantes chinos también es reveladora. Xpeng entregó más de 429.000 vehículos en 2025, Nio más de 326.000 y Li Auto más de 406.000. Xiaomi, que acaba de entrar en el sector, ya se mueve en una escala comparable a algunos de los actores más conocidos del vehículo eléctrico chino.
| Compañía | Entregas en 2025 citadas |
|---|---|
| Xiaomi | Más de 410.000 vehículos |
| Xpeng | Más de 429.000 vehículos |
| Nio | Más de 326.000 vehículos |
| Li Auto | Más de 406.000 vehículos |
El éxito inicial no se explica solo por diseño o precio. Xiaomi ha podido trasladar experiencia de software móvil al coche, aprovechar la madurez de la cadena de suministro china de vehículos eléctricos y usar su marca para generar una atención que muchas startups tardan años en conseguir. Phate Zhang, fundador de CnEVPost, atribuye parte de esa entrada al mercado a la madurez de la cadena de suministro china y a la capacidad de Xiaomi para gestionar proveedores, algo que ya había desarrollado durante décadas en smartphones.
Chips propios y modelos abiertos: más control sobre la pila
La tercera pieza de la estrategia es el silicio. Xiaomi ya ha desarrollado su propio chip XRing O1, usado en dispositivos premium como el Xiaomi 15S Pro y la Xiaomi Pad 7 Ultra. La compañía afirmó en su lanzamiento que el XRing O1 está fabricado en un proceso de 3 nanómetros, integra 19.000 millones de transistores y alcanza una densidad comparable a la serie A18 de Apple, además de superar al A18 Pro en determinados benchmarks. Como siempre con este tipo de comparativas, hay que mirar pruebas independientes, consumo y rendimiento sostenido antes de convertirlo en una conclusión absoluta.
Lo interesante no es solo si Xiaomi gana o pierde frente a Apple en una prueba concreta. Lo importante es que está construyendo más control sobre su propia pila tecnológica. Modelos de IA, chips, software móvil, coches eléctricos y dispositivos conectados pueden reforzarse entre sí si la compañía consigue integrarlos con coherencia.
Esa integración también puede reducir costes de I+D. Parte del conocimiento desarrollado para móviles puede trasladarse al coche; parte del software del coche puede conectarse con el hogar; parte de los modelos de IA puede reutilizarse entre asistentes, visión, navegación, automatización y productividad. No es una garantía de éxito, pero sí crea una economía de escala distinta a la de una empresa que solo fabrica un tipo de producto.
La contrapartida es el riesgo financiero. Xiaomi ha comprometido más de 60.000 millones de yuanes, unos 8.800 millones de dólares, en inversiones de IA durante los próximos tres años. Además, ha señalado que su inversión en I+D casi se duplicará hasta 200.000 millones de yuanes en los próximos cinco años, frente a 105.500 millones en el periodo anterior. Son cifras elevadas para una empresa que compite en mercados de márgenes ajustados y ciclos de producto rápidos.
Una estrategia para sobrevivir a la próxima década
La apuesta de Xiaomi tiene sentido si se entiende como defensa de largo plazo. El mercado chino de smartphones está maduro, los avances de hardware son cada vez menos diferenciales y la presión de precios sigue siendo intensa. En ese entorno, entrar en vehículos eléctricos, chips e IA no es solo una aventura para crecer. Es una forma de evitar que el negocio principal se convierta en una categoría estancada.
También es una respuesta a la dirección que está tomando China. El país quiere reducir dependencia tecnológica, acelerar modelos abiertos, fortalecer su industria de chips y liderar vehículos eléctricos. Xiaomi está alineando su estrategia con esas prioridades nacionales, pero desde una lógica de consumo masivo. Mientras Huawei empuja desde telecomunicaciones, cloud, semiconductores y empresa, Xiaomi lo hace desde el dispositivo cotidiano.
El desafío será convertir esa ambición en productos útiles, no solo en presentaciones. La IA en móviles ha generado hasta ahora más promesas que cambios profundos para muchos usuarios. En coches, la integración debe ser fiable y segura. En hogar conectado, el valor dependerá de que los dispositivos funcionen juntos sin complicar la vida. En chips, habrá que demostrar rendimiento y eficiencia durante varias generaciones.
Xiaomi tiene una ventaja: ya sabe fabricar, vender y distribuir hardware a gran escala. Pero la nueva etapa exige algo más difícil: coordinar dispositivos, modelos, software, datos y servicios en una experiencia que el usuario perciba como mejor, no solo como más conectada.
La compañía parece haber entendido que la IA no será una aplicación separada, sino una capa que atravesará todo el producto. Si acierta, Xiaomi puede pasar de ser una marca de hardware con buen precio a convertirse en uno de los ecosistemas tecnológicos más completos de China. Si falla, puede cargar con inversiones enormes en tres frentes, IA, coches y chips, sin retorno suficiente a corto plazo.
Por ahora, el movimiento deja una señal clara para el resto del sector: la próxima competencia entre fabricantes de dispositivos no se decidirá solo por cámaras, pantallas o baterías. Se decidirá por quién controla la inteligencia que conecta todos esos objetos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es MiMo-V2.5-Pro?
MiMo-V2.5-Pro es el nuevo modelo de inteligencia artificial de Xiaomi, orientado a capacidades agénticas, programación y tareas complejas. Según Artificial Analysis, citado por SCMP, destaca entre los modelos open source por su rendimiento en agentes.
¿Por qué Xiaomi invierte tanto en inteligencia artificial?
Porque quiere integrar IA en smartphones, coches eléctricos, hogar conectado y otros dispositivos, reduciendo dependencia de terceros y preparando nuevos productos.
¿Cuántos coches eléctricos entregó Xiaomi en 2025?
Según los datos citados por SCMP, Xiaomi entregó más de 410.000 vehículos en 2025, incluyendo el SU7 y el YU7.
¿Qué papel juega el chip XRing O1?
El XRing O1 muestra la intención de Xiaomi de controlar más capas de su tecnología. Se usa en dispositivos premium y forma parte de su estrategia para combinar hardware, software e IA.