La gestión de infraestructura ya no ocurre en un único centro de datos. Entre sedes, oficinas remotas y despliegues edge, muchas organizaciones se han encontrado con un problema menos glamuroso que la nube, pero mucho más cotidiano: mantener el control operativo cuando algo falla y no hay nadie cerca del rack. En ese contexto, Vertiv ha presentado el Vertiv™ Avocent® MergePoint Unity™ 2, una nueva plataforma KVM orientada a ofrecer acceso remoto centralizado y con un énfasis claro en la seguridad y la operación a distancia.
La propuesta se resume en una idea: si el trabajo se distribuye, la consola también. Y que esa consola no sea un “atajo” inseguro, sino un punto de control con medidas pensadas para entornos regulados, desde empresa hasta administración.
Un KVM pensado para el día a día (y para el “se ha caído y no arranca”)
En la práctica, un KVM remoto sigue siendo una herramienta de la vieja escuela que resuelve incidentes modernos: ver pantalla, enviar teclado/ratón y recuperar control incluso cuando el sistema operativo está fuera de juego. Vertiv sitúa el MergePoint Unity 2 como una plataforma para diagnóstico remoto, configuración y recuperación, con el objetivo de simplificar operaciones y sostener la disponibilidad.
Aquí, el matiz importante para administradores de sistemas es que no se trata solo de “acceso a la máquina”, sino de acceso en las fases donde más duele perderlo: arranque, firmware y troubleshooting de bajo nivel.
Además, el propio aviso de software del producto lo define como “KVM over IP y serial console switch”, lo que encaja con escenarios mixtos donde no todo es servidor: también hay electrónica de red, appliances y equipos que siguen viviendo en consola serie.
Seguridad: FIPS 140-3, tarjetas y permisos granulares
El anuncio pone el foco en cumplir FIPS 140-3 (estándares criptográficos), un punto relevante para organizaciones que trabajan con requisitos de seguridad elevados o auditorías exigentes.
A eso suma autenticación con tarjeta inteligente y Common Access Card (CAC), además de controles de permisos por usuario. La lectura operativa es clara: si vas a centralizar la consola de muchos equipos, necesitas que ese acceso sea trazable, restringible y compatible con modelos de identidad más estrictos que una contraseña compartida.
“Virtual Media” y acceso a UEFI/BIOS: el combo que ahorra viajes
Dos funciones suelen marcar la diferencia entre “acceso remoto” y “resolución remota”:
- Virtual Media: la posibilidad de montar unidades de forma remota para instalar software o lanzar recuperaciones.
- Acceso remoto a UEFI/BIOS: entrar a firmware para ajustes críticos y diagnóstico de hardware.
Vertiv confirma ambas capacidades en la plataforma, precisamente para acelerar actualizaciones y reducir indisponibilidad.
Ejemplos reales de uso (para sysadmins y equipos de desarrollo)
- Recuperación tras un parche fallido
Un servidor en una oficina remota aplica una actualización y reinicia en bucle. Con acceso a UEFI/BIOS, el equipo puede revisar orden de arranque, estado de discos o ajustar parámetros sin intervención local. - Reinstalación o “rescue” sin manos remotas
Cuando toca arrancar desde una ISO (rescate, reinstalación, utilidades de diagnóstico), Virtual Media permite montar el medio a distancia y completar la operación, recortando horas —o días— de coordinación. - Operación en entornos edge con equipos heterogéneos
En edge es habitual mezclar servidores, gateways y dispositivos de red. Un enfoque KVM over IP + consola serie facilita un plano de control más uniforme para incidentes que no esperan a que “alguien pase por allí”. - Despliegues que rompen el arranque en entornos de pruebas
Para programadores y equipos DevOps, el fallo típico no siempre es “se cayó el servicio”; a veces es “el host no vuelve”. Tener consola remota de bajo nivel acelera la iteración, especialmente cuando los entornos de build o staging están repartidos.
Interfaz web, atajos locales y densidad en rack
Vertiv añade un detalle práctico: interfaz basada en navegador para usuarios locales y remotos, y soporte de hotkeys en local para moverse rápido “a pie de rack”.
En cuanto al espacio, la compañía indica que, junto a la consola Avocent Local Rack Access (LRA), el conjunto puede encajar en 1 U, un argumento relevante cuando se trabaja en armarios ajustados o micro-CPDs.
Integración: de “standalone” a control centralizado
El MergePoint Unity 2 puede gestionarse desde su interfaz web para usos individuales, o integrarse con la Avocent MP1000 Management Platform dentro de la solución DSView, orientada a control centralizado a escala empresarial.
En otras palabras: vale tanto para quien necesita resolver el “dolor” en sedes remotas, como para organizaciones que buscan un plano de gestión unificado sin multiplicar herramientas o visitas.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve un KVM remoto en 2026 si ya existen iDRAC/iLO y consolas de gestión?
Un KVM remoto aporta una vía adicional para ver y controlar equipos a bajo nivel, especialmente útil cuando hay heterogeneidad (incluida consola serie) o cuando se necesita un punto de control centralizado con políticas de acceso.
¿Qué implica que el KVM cumpla FIPS 140-3 en un entorno corporativo?
Suele ser relevante para organizaciones con requisitos estrictos de cifrado verificado, auditoría y políticas de seguridad alineadas con estándares de entornos gubernamentales y empresariales.
¿Qué casos de uso resuelve “Virtual Media” en operaciones de sistemas?
Permite montar medios remotos para instalaciones, rescates y actualizaciones sin desplazamientos, reduciendo tiempos de intervención cuando hay sedes distribuidas.
¿Cómo ayuda el acceso remoto a UEFI/BIOS en un incidente real?
Permite actuar cuando el sistema no arranca: revisar configuración de arranque, detectar problemas de hardware y aplicar ajustes críticos sin presencia física.