Telefónica España, en una iniciativa para mejorar la eficiencia y maximizar la rentabilidad de su cartera inmobiliaria, ha anunciado su decisión de cerrar un total de 108 edificios en todo el país durante el período 2023-2024. Esta medida se inscribe en un programa de racionalización dirigido especialmente a aquellos inmuebles que albergan a 15 o menos empleados, todos vinculados a la dirección de Operaciones Red y TI (ORTI).
La compañía, que históricamente ha sido un referente en despliegues y gestión de redes, y que ha liderado la implantación de tecnologías como la fibra óptica y el 5G en España, ve esta reducción como una oportunidad para disminuir costos significativos. Estos ahorros comprenden gastos en energía, mantenimiento, seguridad y seguros. Adicionalmente, según fuentes cercanas al sector, Telefónica podría estar contemplando la venta de algunas de estas propiedades, una estrategia que en el pasado le generó considerables plusvalías.
Sin embargo, no todos ven con buenos ojos este anuncio. Sindicatos como CCOO y UGT han mostrado su preocupación, en particular por los traslados forzosos de trabajadores que podrían llegar a recorrer distancias de hasta 100 kilómetros. A pesar de estas inquietudes, Telefónica ha iniciado conversaciones con los representantes sindicales, buscando soluciones y alternativas para los empleados afectados.
Es relevante destacar que esta reorganización se suma a otros movimientos recientes de la compañía, incluyendo la externalización del canal telefónico gran público y el cierre de centros de atención del 1004.
Con este panorama, el sector espera con interés los próximos anuncios estratégicos de Telefónica, especialmente en el marco del vencimiento del actual convenio colectivo a finales de año y el inicio de las negociaciones del nuevo marco laboral.
Leído en medios financieros.