
El memristor que aguanta 700 ºC y acerca la electrónica a Venus
La electrónica moderna tiene un enemigo silencioso que rara vez aparece en los anuncios de nuevos chips: el calor. Teléfonos, coches, satélites, sensores industriales y servidores dependen de memorias y circuitos que funcionan bien dentro de unos márgenes razonables, pero empiezan a fallar cuando la temperatura sube demasiado. Por eso el trabajo presentado por un equipo liderado por la University of Southern California ha despertado tanta atención: sus investigadores han demostrado un memristor capaz de seguir funcionando a 700 ºC, una cifra muy por encima del rango en el que la electrónica convencional basada en silicio deja de ser fiable. La clave está en que no se trata solo de un componente resistente al calor, sino de una memoria no

