
Arabia Saudí quiere convertir NEOM en una fábrica de IA soberana
Arabia Saudí está reajustando el relato de NEOM. El megaproyecto que durante años se vendió al mundo con imágenes de una ciudad lineal futurista, The Line, empieza a leerse cada vez más como otra cosa: una plataforma física para centros de datos, inteligencia artificial y computación soberana. La arquitectura icónica sigue ocupando titulares, pero el dinero y los acuerdos industriales apuntan hacia una prioridad más concreta: levantar capacidad de cálculo a escala global en el desierto. El giro no es menor. La inteligencia artificial ha convertido la energía, el suelo, el acceso a chips, la refrigeración y el capital a largo plazo en activos estratégicos. Arabia Saudí tiene varios de esos ingredientes y quiere usarlos para situarse en la nueva




