
Huawei convierte las sanciones de EE.UU. en argumento de soberanía tecnológica
El mensaje de Huawei es incómodo para Washington y útil para Europa: las restricciones pueden frenar a un rival durante un tiempo, pero también pueden acelerar su necesidad de construir alternativas propias. Xu Zhijun, presidente rotatorio de Huawei, ha agradecido públicamente a Estados Unidos la presión ejercida sobre China en semiconductores, al sostener que sin esas medidas la industria china no habría avanzado con la misma intensidad hacia una cadena tecnológica más autónoma. La frase no debe leerse como una victoria completa de Pekín ni como una derrota automática de la política estadounidense. China sigue teniendo limitaciones relevantes en litografía avanzada, fabricación puntera, rendimiento por vatio y acceso a determinados equipos. Pero sí revela una paradoja cada vez más visible:




