El cloud privado vuelve a escena con la IA: coste, control y soberanía en Europa
Durante años, el cloud privado fue tratado como una fase de transición: útil para modernizar “lo de siempre” antes de dar el salto definitivo al cloud público. Pero la IA generativa —y, sobre todo, su despliegue real en procesos críticos— está cambiando el guion. No porque el cloud público haya dejado de funcionar, sino porque el perfil de carga de la IA (GPU, latencia, picos y dependencia diaria) obliga a replantear la arquitectura con una frialdad que muchos comités de dirección no aplicaron en la ola de “cloud-first”. La historia se repite en múltiples sectores. Primero llega el piloto: un endpoint gestionado, una capa de recuperación de contexto (RAG) cerca del lago de datos, y un par de casos de