
China reserva más de 200.000 satélites y reabre la batalla por la órbita baja
La carrera por la órbita baja ya no se mide solo en satélites lanzados. También se libra en los registros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el organismo que coordina el uso global del espectro radioeléctrico y las posiciones orbitales. China ha presentado planes para desplegar más de 200.000 satélites ante la UIT, una cifra que multiplica de forma enorme su flota actual y que ha reabierto el debate sobre el acaparamiento de espectro en un momento de fuerte competencia espacial. El contraste con SpaceX es llamativo. La compañía de Elon Musk domina físicamente la órbita baja con Starlink, una constelación que ya supera los 10.600 satélites activos según recuentos recientes, y mantiene un ritmo de lanzamientos difícil de igualar




