
La soberanía digital no empieza en la nube, empieza en el centro de datos
La soberanía digital se ha convertido en una de las grandes palabras de moda en tecnología, administración pública y estrategia empresarial. Se usa en discursos políticos, en presentaciones comerciales y en pliegos de contratación. Pero muchas veces se confunde con una idea demasiado simple: creer que basta con que un servicio esté alojado en España o dentro de la Unión Europea para considerarlo soberano. Esa lectura es cómoda, pero incompleta. La ubicación física de los datos importa, y mucho. Sin embargo, no garantiza por sí sola el control real sobre la infraestructura, las operaciones, el software, las claves, las actualizaciones, las redes o la continuidad del servicio. Dicho de otra forma: estar en Europa puede ser una condición necesaria para




