Blu-ray cumple 20 años y sigue resistiendo: por qué el disco “azul” no ha muerto
Hace dos décadas, en el CES de Las Vegas de 2006, la industria enseñó al público un sucesor del DVD que prometía algo muy simple de explicar y muy difícil de ejecutar: meter cine en alta definición en un disco sin que la calidad se viniera abajo. Aquel formato se llamaba Blu-ray y llegaba con un respaldo inusual para un estándar nuevo: fabricantes, electrónica de consumo y buena parte de Hollywood alineados para empujar la transición. La clave estaba en el propio nombre. Blu-ray no era una campaña de marketing vacía, sino una pista técnica: un láser azul-violeta permitía “dibujar” información más densa en la superficie del disco que el láser rojo del DVD. En términos prácticos, eso se traducía