La energía, las tierras raras y el “packaging” frenan y redibujan la electrónica en 2026
En la economía digital, la electrónica vuelve a parecerse a las viejas industrias “pesadas”: sin megavatios disponibles, sin materiales críticos y sin capacidad de fabricación avanzada, el crecimiento se convierte en una promesa difícil de materializar. Esa es la fotografía que empieza a imponerse en 2026, con la Inteligencia Artificial como acelerador de tendencias que ya venían de lejos. Y con una idea de fondo que incomoda a gobiernos y empresas: el cuello de botella ya no está solo en diseñar chips mejores, sino en poder alimentarlos, construirlos y ensamblarlos a escala. La Global Electronics Association (organización internacional de referencia del sector, legalmente IPC International Inc.) lleva semanas insistiendo en un concepto: el mapa se moverá hacia la diversificación estratégica,