2025, el año en que la refrigeración líquida dejó de ser “opcional” en los centros de datos
Durante años, el debate sobre la refrigeración en centros de datos se resolvía con un mantra sencillo: si el aire aguanta, no toques nada. Pero 2025 ha cambiado el guion. La expansión de la Inteligencia Artificial —con GPUs y aceleradores cada vez más densos— ha empujado a muchos operadores a un punto incómodo: el calor ya no es un problema técnico aislado, sino un factor que condiciona capacidad, plazos de entrega y, en última instancia, la rentabilidad. La tendencia se explica por una suma de presiones. Por un lado, la demanda eléctrica de los centros de datos sigue creciendo y los reguladores europeos han empezado a exigir más transparencia, obligando a reportar indicadores y prácticas energéticas en instalaciones a partir