
La IA se convierte en infraestructura estratégica: Europa no puede depender solo de EEUU y China
La posible decisión de China de limitar el acceso extranjero a sus modelos de inteligencia artificial más avanzados no es una anécdota comercial. Es una señal más de que los modelos fundacionales han dejado de ser simples productos digitales para convertirse en infraestructura estratégica. Durante los últimos años muchas empresas europeas han construido sus primeros proyectos de IA sobre una hipótesis cómoda: siempre habrá una API estadounidense disponible, siempre habrá modelos chinos abiertos o baratos que se puedan probar, y siempre será posible elegir el mejor modelo del momento sin demasiadas consecuencias geopolíticas. Esa etapa se está cerrando. Estados Unidos ya ha demostrado que puede restringir chips, aceleradores, acceso a modelos o capacidades avanzadas por motivos de seguridad nacional. China,




