
La escasez de memoria amenaza con encarecer los móviles y frenar las ventas en 2026
El smartphone, ese producto que parecía haber aprendido a vivir con márgenes ajustados y mejoras constantes, se enfrenta a un freno inesperado: la memoria. La combinación de tensiones de suministro y una escalada de precios en DRAM y NAND Flash —dos componentes invisibles para el consumidor, pero decisivos en el coste final— está empujando a los fabricantes a una nueva ronda de decisiones incómodas: subir precios, recortar prestaciones o reducir catálogo. Las previsiones más recientes apuntan a un golpe directo en la demanda. Distintos análisis ya hablaban a finales de 2025 de una contracción del mercado global de smartphones en 2026, con especial impacto en la gama de entrada, donde el aumento del coste de componentes se nota mucho más
