El billón de dólares que exige la IA: así se están financiando los nuevos data centers
La carrera por la inteligencia artificial está forzando un cambio de guion que ya no se explica solo con GPUs, racks o megavatios: ahora la pregunta incómoda es quién pone el dinero y bajo qué reglas. En plena fiebre por la capacidad de cómputo, los centros de datos han dejado de ser un capítulo de “IT” para convertirse en infraestructura crítica, con una lógica financiera cada vez más parecida a la de autopistas, aeropuertos o renovables. En ese contexto, analistas y banca de inversión han empezado a poner cifras al fenómeno: el sector tecnológico se enfrenta a un muro de inversión cercano a un billón de dólares para sostener la expansión de capacidad vinculada a IA, especialmente en Estados Unidos,