Intel mueve ficha hacia un “núcleo unificado”: una oferta de empleo reaviva el giro más esperado en CPUs
Intel lleva años defendiendo su apuesta por la arquitectura híbrida —núcleos de alto rendimiento (P-cores) combinados con núcleos de eficiencia (E-cores)— como respuesta a un problema real: el rendimiento ya no crece solo “a base de frecuencia”, y el equilibrio entre potencia, calor y batería manda tanto como los benchmarks. Pero en paralelo, dentro del sector se ha ido consolidando una idea que suena a vuelta a lo simple… y, a la vez, a cambio profundo: pasar de varias microarquitecturas a una única base de núcleo, un “Unified Core” capaz de escalar desde eficiencia hasta rendimiento sin mantener “dos mundos” distintos dentro del mismo chip. Esa ambición acaba de ganar credibilidad por una señal poco glamourosa, pero muy significativa: una