La arquitectura abierta RISC-V vuelve a estar en el centro del debate sobre el futuro de los procesadores después de que la jueza federal Maryellen Noreika cuestionara su capacidad para competir a corto plazo con Arm y x86 durante el litigio entre Qualcomm y Arm en Delaware. Sus preguntas pusieron el foco en una de las principales dificultades de RISC-V: aunque su diseño permite desarrollar procesadores sin pagar por una licencia propietaria de la arquitectura, todavía necesita ampliar su presencia comercial, el soporte de software y su implantación en los centros de datos empresariales. Las claves de RISC-V frente a Arm y x86 en 20 segundos El episodio refleja la diferencia entre disponer de una arquitectura técnicamente abierta y contar