
China acelera su carrera por los chips de memoria: CXMT y YMTC amplían fábricas en plena escasez global
La memoria —ese componente poco glamuroso que determina cuántas pestañas del navegador pueden abrirse sin que el ordenador proteste— se ha convertido en uno de los cuellos de botella más delicados de la economía digital. Y no por casualidad. La explosión de la Inteligencia Artificial está cambiando la prioridad de las grandes fábricas: donde antes mandaban los chips “estándar” para móviles, portátiles o servidores, ahora domina una pieza muy concreta y mucho más rentable, la memoria HBM (High Bandwidth Memory), diseñada para alimentar aceleradores de IA con un flujo de datos masivo. Ese giro ha dejado un efecto secundario incómodo: menos capacidad para la memoria convencional (como DDR5 o NAND “de toda la vida”), más tensión en la cadena de