La nueva carrera del chip: SpaceX, Apple y Malasia mueven ficha
La industria de semiconductores vuelve a dejar una fotografía muy clara de la nueva geopolítica tecnológica: ya no se trata solo de fabricar más chips, sino de controlar la cadena completa. SpaceX quiere construir una gran instalación propia en Texas para alimentar los proyectos de Elon Musk, Apple explora alternativas a TSMC en Estados Unidos y Malasia intenta subir de nivel en diseño de circuitos integrados mientras una investigación anticorrupción rodea su acuerdo con Arm. Son tres noticias distintas, pero apuntan en la misma dirección. Los chips se han convertido en infraestructura estratégica. Alimentan coches autónomos, satélites, centros de datos de inteligencia artificial, robots, móviles, defensa, energía y servicios digitales. Quien depende demasiado de un único proveedor, de una única




