
La saga ASML-China recuerda que fabricar chips avanzados no es solo cuestión de dinero
La última polémica alrededor de ASML y China tiene algo de extraño incluso para una industria acostumbrada a la geopolítica. La idea de que una máquina EUV, una de las herramientas industriales más complejas del mundo, pudiera haber llegado a China en secreto suena difícil de sostener si se mira la escala física y técnica del equipo. No hablamos de un servidor, una GPU o una pieza que pueda esconderse en una cadena logística convencional. Un sistema EUV pesa alrededor de 180 toneladas, contiene unas 100.000 piezas y requiere transporte especializado, instalación prolongada, calibración y soporte continuo. ASML ha negado haber enviado a China sus sistemas de litografía ultravioleta extrema, ni componentes diseñados específicamente para ellos. La compañía neerlandesa insiste




