La nueva fiebre de la geotermia para la nube: ¿podrá el calor de la Tierra alimentar la ambición hiperescalar de la IA?
La imagen puede engañar: el zumbido de una perforadora en el desierto de Nuevo México no busca petróleo, sino calor. Bajo tierra, a pocos kilómetros de profundidad, la roca está a temperaturas capaces de generar electricidad firme, 24/7. Esa promesa, la de la geotermia de nueva generación o EGS (Enhanced Geothermal Systems), atrae hoy a los gigantes de Internet. En los dos últimos años, Google, Microsoft y Meta han firmado acuerdos con desarrolladores geotérmicos para explorar si esta tecnología puede convertirse en el suministro base que piden los centros de datos de IA. La apuesta no parte de cero. La geotermia se utiliza desde hace décadas, sobre todo en pozos someros (≈400 metros) para climatización o en zonas volcánicas donde