Rapidus aprieta el acelerador hacia los 2 nm: Japón quiere competir en la liga “post-TSMC”
La carrera global por los semiconductores de vanguardia tiene un nuevo protagonista decidido a ganar tiempo al cronómetro: Rapidus. La foundry japonesa, respaldada por la ambición industrial del país, se está preparando para un salto que hace apenas unos años sonaba improbable: llevar chips de clase 2 nm a producción en la segunda mitad del año fiscal 2027, con una rampa inicial agresiva y un foco casi obsesivo en el rendimiento (yield), que en nodos tan avanzados es la frontera real entre un anuncio y un negocio sostenible. La hoja de ruta que se está dibujando en torno a su planta de Chitose (Hokkaido) sitúa a Rapidus en el centro del “renacimiento” semiconductor japonés: no solo como proyecto tecnológico, sino
